Suicide squad...
Reseñas generales






Suicide Squad (2016): Cuando Tener Todo No Sirve de Nada
Pocas veces me he sentido tan estafado por una película como con Suicide Squad (2016).
Desde los trailers me habían vendido algo oscuro, algo brutal, algo que rompería las reglas del género.
Una historia de villanos haciendo el trabajo sucio. Una visión cruda y violenta del mundo de los superhéroes.
Lo que terminé viendo fue un desastre de proporciones épicas: una película sin tono, sin dirección, sin alma.
Una cinta donde lo que prometieron jamás llegó y donde todo lo que funcionaba estaba enterrado bajo una montaña de malas decisiones.
Un trailer que mintió descaradamente
Nunca voy a olvidar el nivel de hype que generó el primer trailer.
Todo parecía alineado: la estética, la música, el tono rebelde. Nos prometieron algo arriesgado, algo distinto.
Pero lo que llegó al cine fue una película completamente diferente.
Una historia recortada, reeditada mil veces, que parecía no saber si quería ser un drama oscuro o una comedia de adolescentes con neones de colores.
Se notaba que la película había sido destruida en la sala de edición.
Los cambios de tono eran brutales.
Las escenas parecían cortadas a la mitad.
El ritmo era caótico, como si alguien hubiera puesto todas las secuencias en una licuadora.
Nunca pude conectar con la historia porque nunca me dejaron entender qué tipo de película estaba viendo.
El Joker: el error más grande
Y luego está el Joker de Jared Leto.
El marketing lo vendió como un regreso impactante del personaje.
Lo mostraron como peligroso, como un gangster psicótico que iba a redefinir la figura del villano.
Pero en la película fue un chiste.
Un personaje vacío, exagerado, incómodo de ver. Un Joker que no asustaba, que no era carismático, que no aportaba absolutamente nada a la trama.
Cada aparición suya me sacaba de la historia.
Cada gesto forzado, cada risa sin sentido, cada escena superficial me hacía pensar: ¿De verdad este es el Joker?
Fue un desperdicio total. Y lo peor es que lo vendieron como si fuera el alma de la película, cuando en realidad fue completamente irrelevante.
Harley Quinn: lo único que funcionó, pero no fue suficiente
Debo admitir que Margot Robbie como Harley Quinn fue lo mejor de la película.
Ella entendió al personaje.
Ella aportó carisma, energía, y una presencia que levantaba cada escena en la que aparecía.
Pero el problema es que la película no la apoyó.
La dejaron atrapada en un guion ridículo, con chistes baratos, escenas forzadas y una construcción emocional que nunca llegó a ningún lado.
Harley brillaba a pesar del desastre que la rodeaba, pero era como un diamante perdido en un basurero.
El villano: otra broma sin gracia
¿Y el villano?
¿La "gran amenaza"?
¿La misión imposible que solo el Suicide Squad podía resolver?
Una bruja que hace bailes ridículos en medio de círculos mágicos mientras invoca un rayo gigante al cielo.
¿En serio? ¿Otra vez el rayo gigante al cielo?
Un cliché tan desgastado que parecía que la película estaba copiando lo peor del género, no lo mejor.
La villana nunca fue intimidante, nunca fue interesante, nunca fue relevante.
Solo estaba ahí para que los personajes tuvieran algo a lo que disparar mientras caminaban por pasillos grises sin alma.
El guion: un Frankenstein sin lógica
El guion de Suicide Squad es probablemente uno de los más incoherentes que he visto.
La motivación del equipo nunca tiene sentido.
Las escenas no conectan emocionalmente.
Los cambios de tono son tan agresivos que a veces parecía que estaba viendo dos películas diferentes al mismo tiempo.
Las frases forzadas, los intentos de ser "cool", los chistes que no caen bien, todo parecía escrito por alguien que solo entendía la superficie de estos personajes, no su esencia.
La edición: el golpe final
Nunca había visto una edición tan torpe.
Saltos de escena sin coherencia.
Flashbacks metidos a presión.
Secuencias que terminan abruptamente.
Parecía un videoclip mal editado, donde solo querían llegar rápido a la siguiente escena con música comercial para mantener al espectador entretenido sin darle tiempo a pensar.
El resultado fue un caos visual y narrativo.
Un laberinto de decisiones equivocadas donde cada minuto me alejaba más de la historia.
Una oportunidad desperdiciada
Suicide Squad tenía todo para ser grande:
- Un concepto brutal.
- Personajes icónicos.
- Actores talentosos.
Pero lo que me dieron fue una de las películas más decepcionantes del género.
Una cinta sin enfoque, sin respeto por los personajes, sin un guion que sostuviera el espectáculo.
Salí del cine con la sensación amarga de haber visto la versión Frankenstein de una idea que alguna vez fue buena.
Y lo peor es que todo esto pasó porque intentaron cambiar la película a última hora, tratando de hacerla más "divertida" para el público, cuando lo que realmente necesitaban era una historia sólida y coherente.




Comentarios 0
Todavía no hay comentarios.