Sobrevivir
Reseñas generalesSilencio… ¿No lo escuchas?, es la sangre goteando, es el sonido desgarrador de sus fauces, como sus colmillos arrancan la carne y trituran el hueso. Y ahora estamos a solas tú y yo… con él. ¿Escuchas el lamento? Es lo que quiere, esa bestia de más de miles de años quiere que nos acerquemos, nos hace pensar que ella aún está con vida, que nuestra hija aún puede vivir, pero lo único que quiere es jugar con mi mente, hacerme creer que no la ha devorado y que aún puedo salvarla. Escúchame mi amor, nuestra hija se ha ido, los siguientes seremos nosotros. Detén tu llanto o nos escuchará, la perdimos a ella, pero debemos cuidar al que llevas dentro. En cuanto el silencio se apodere del pasillo, correrás, correrás tan rápido como puedas y saldrás de aquí. Yo te daré tiempo, el suficiente. No prestes atención a mis lamentos y gritos, por más que me escuches suplicar no des vuelta, no regreses, no importa que suceda, debes salir de aquí. Con las bestias y su hambre feroz no se puede negociar, solo sal de aquí, promételo… promételo. El silencio está aquí, es ahora, vete corre, no mires atrás.
¿No lo escuchas?, es la sangre goteando, es el sonido desgarrador de sus fauces, como sus colmillos arrancan mi carne y trituran mis huesos. No lo escuches, no vuelvas, no lo intentes. Quiere jugar contigo, quiere hacerte pensar que sigo vivo, qué aún seguimos vivos. Ya estoy muerto, ya estamos muertos, ¿lograste escapar? ¿Sigues aquí? ¿Qué has hecho? Te dije que huyeras. ¿Cuánto tiempo ha pasado?, él aún huele a sangre, sabrá que están aquí, lo escuchará llorar, debes huir, debes correr. No hay nada más que carne y huesos triturados, entiendelo. Escucha el sonido de sus garras por la pared, se está preparando, te está cazando, afila sus colmillos y saborea tu sangre. Animal, un animal de más de miles de años, un hambre atroz que siguió creciendo con el paso del tiempo. ¿No te das cuenta?, no tienes oportunidad, estás débil por el parto y el bebé te hará lenta, de nada ha servido el sacrificio. A qué destino te condenaste y condenaste a nuestro bebé, a morir entre colmillos y garras. ¿No lo escuchas?, es la sangre goteando, es el sonido desgarrador de sus fauces, como sus colmillos arrancan nuestra carne y trituran nuestros huesos? Escucho tu llanto amor mío, escucho tu dolor, corre, corre y no mires atrás. Las bestias no sienten nada más que hambre, corre, corre y no mires atrás. No pares, no descanses, sal de aquí, si te detienes te encontrará. Corre, corre y no mires atrás. Déjalo llorar, solo así podrás escapar, correr, corre y no mires atrás. ¿No lo escuchas?, es la sangre goteando, es el sonido desgarrador de sus fauces, como sus colmillos arrancan nuestra carne y trituran nuestros huesos? Te dije que huyeras, ¿por qué no lo hiciste cuando pudiste? ¿por qué? corre, corre y no mires atrás. Ahora estamos juntos, corre, corre y no mires atrás.

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