Evitando el Mate: Sin Rendición
Reseñas generales
Prólogo
Me quedé dormido.
De repente, estaba junto a un camino. El viento era seco, y el polvo se levantaba como si el día también estuviera cansado. Me apoyé en un alambre de púas que separaba la carretera del campo. El sol pegaba fuerte, pero yo no sentía calor, solo un silencio raro, pesado, en los oídos.
El alambre empezó a moverse. Al principio pensé que era el viento, pero no. Se sacudía con fuerza, como si alguien invisible lo estuviera jalando desde el otro lado. No había nadie. Solo el alambre estremeciéndose, como si fuera una serpiente envenenada.
De la nada, una bolsa plástica voló por el aire y cayó justo frente a mí. La recogí. Tenía huesos. Huesos humanos. Eran de una mano. Aún con carne, pero no olían mal. No apestaban. Estaban muertos, pero limpios.
Sentí, en lo más profundo, que era una señal. Que esa mano pertenecía a un muerto, a un fantasma que pedía justicia. Como si me suplicara que llevara esos restos a Medicina Legal para que alguien investigara su muerte.
Pero yo no estaba pa’ eso.
—Dame oro —le dije al aire—. Dame oro, porque en este mundo todo se compra con dinero.
Guardé la bolsa.
Después, una familiar me habló en el sueño. Me advirtió:
—No vayas a llevar eso a Medicina Legal. Te pueden investigar por homicidio.
Entonces me devolví. Volví al mismo sitio donde sentí al fantasma. Me paré firme y le hablé al vacío.
—Yo hago lo que vos querás. Solo dame oro, porque con la plata se mueve todo.
Le lancé la bolsa con los huesos. Pero me la devolvió. Con fuerza. La recibí. Sentí que me estaba probando. Como si no buscara justicia, sino que quería que entendiera algo más profundo.
Después me arrojó otra cosa: la tercera parte de un libro. No tenía portada, ni título, ni autor. Solo páginas sueltas, como arrancadas del pecho de alguien que nunca terminó de contar su historia.
Me desperté con el corazón a mil. Tenía las palmas sudadas, la piel erizada. Como si todo hubiera sido real. Como si el muerto todavía estuviera ahí.
Y desde ese día supe que hay historias que no buscan justicia.
Solo buscan ser contadas.
Primera Parte: Origen del fuego
Evitando el Mate es una obra de narrativa cruda, intensa y profundamente humana que expone el infierno de las cárceles colombianas a través de la mirada de un hombre que, entre la sombra de sus errores y la violencia del encierro, intenta conservar su dignidad y su voz.
No es solo una historia de rejas, sino de pasillos oscuros del alma, de lealtades rotas, redenciones imposibles y silencios que gritan. Con un lenguaje descarnado y una estructura testimonial cargada de verdad, el libro traza un retrato realista de la cultura carcelaria, las estructuras del narcotráfico, el abandono estatal y la espiritualidad en los márgenes.



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