Marvel y la caída de un género entero
Reseñas generalesLo recuerdo como si fuera ayer. Era finales de abril de 2019, en México. Las taquillas estaban colapsadas, había cosplayers por todas partes, gente de todo tipo reunida por un mismo motivo: disfrutar la película de superhéroes más grande de la historia.
Los mejores momentos del cine de superhéroes se vivieron en esa sala. Hubo risas, gritos, lágrimas... una experiencia colectiva que, en el fondo, sabíamos que no se repetiría. Todo fue una montaña rusa de emociones, hasta llegar al clímax: en un giro inesperado, Iron Man toma las gemas del guantelete de Thanos y pronuncia una frase que marcaría el fin de una era: "Yo soy Iron Man."

La sala explotó. Los más fanáticos lloraron como si perdieran a un ser querido. Desde ese instante, muy pocas cosas en el género se han sentido igual.
Spider-Man: No Way Home deslumbró en taquilla. Aunque muchos la tacharon de fanservice, es innegable que encendió una chispa de esperanza en nuestros corazones. También reconozco el valor de algunas series de Disney Plus como WandaVision, Loki y Moon Knight.
Pero en el cine, nada me ha vuelto a emocionar al punto de querer sentarme en una sala y dejarme sorprender.
Se habla mucho del declive de Marvel como si fuera el fin del género, pero desde mi perspectiva, no es que los superhéroes hayan muerto. El problema es que se están haciendo las cosas mal. Nos han saturado de contenido sin darle el tiempo ni el cuidado que merece. Es como tratar de estudiar todo en un solo día: al siguiente, no recuerdas nada.
Los personajes necesitan desarrollo individual, con calma, no a través de series que se estrenan al mismo tiempo que otras dos o tres. Luego quieren unirlos en una película y esperar que el público los reciba como lo hizo con Tony o Steve. No funciona así.
Lo que Marvel necesita no es más contenido, sino mejor construcción. Hoy quiero hablar de eso: de cómo creo que podrían recuperar el rumbo. Porque el género no está muerto.
Y quizá, solo quizá, aún hay una posibilidad de volver a romper la taquilla.
LA CONEXIÓN CON LOS FANÁTICOS
Hay que preguntarnos: ¿qué nos hace sentir ese vínculo con los personajes? No solo en el género de superhéroes, sino en el cine en general. Para mí, son cuatro factores: identificación, admiración, empatía y naturalidad.
Me explico: esos cuatro elementos son los que pueden generar aprecio real por un personaje.
El primero es la identificación. Imagina que estás viendo una película y te sientes reflejado en las experiencias, motivaciones, logros, metas o incluso en la personalidad del protagonista. Al final, terminas apreciando profundamente a ese personaje porque te proyectaste en él o en ella.
El segundo es la admiración. Lo que el personaje hace, lo que representa, su forma de comportarse... todo eso puede causarte admiración. Puede que quieras ser como él, o al menos, desear tener parte de su esencia. Eso crea un lazo emocional fuerte.
Después viene la empatía. El personaje está en una situación difícil, y logras ponerte en su lugar. Imaginas todo lo que ha tenido que pasar para llegar hasta ahí o para salir de ese momento. Te duele lo que vive, y por eso te importa.
Y por último, está la naturalidad. Un personaje que se siente real, que encaja perfectamente con el actor y con el papel, genera conexión. Es tan natural que olvidas que estás viendo a alguien actuando. Generalmente, esta naturalidad se complementa con uno o varios de los factores anteriores.
Eso, justamente, era lo que Marvel sabía hacer. Le dedicaban una película completa a cada personaje para que el público pudiera vincularse con ellos. Generaban esa tensión emocional, ese apego.
Veías a Tony Stark, un magnate, playboy, multimillonario… y te causaba admiración. Pero también empatía en sus momentos difíciles. Su personalidad transmitía una naturalidad única. Por eso conectabas tan bien con él.

Lo mismo pasaba con el Capitán América, con Thor... y lo mejor: dentro de una misma película ocurrían tantos momentos de subida y bajada emocional que el foco estaba claro: hacerte conectar con el personaje. Se les daba el tiempo necesario para evolucionar, y una vez formado ese vínculo, venía el crossover épico, esperado durante años, donde se reunían todos tus personajes favoritos. Era emocionante verlos juntos.
Además, la trama estaba bien definida. Sabías que había más: más películas, más misterios con Nick Fury, más teorías, más posibilidades. Eso era algo que difícilmente puede lograrse con una serie como Ms. Marvel en Disney Plus. No es que el personaje no tenga potencial, sino que no hay tiempo para crear ese vínculo real.
LOS ERRORES DE MARVEL
Efectivamente, el interés ha bajado, pero no se ha perdido por completo —un punto que abordaré más adelante—. Sin embargo, el desinterés del público es consecuencia directa de errores clave cometidos por Marvel y Disney, errores que están poniendo en riesgo todo su imperio:
1. Disney Plus y la saturación de contenido
Uno de los principales responsables de esta caída es Disney Plus. La plataforma ha priorizado la cantidad por encima de la calidad. Hemos visto efectos CGI mal terminados, guiones apresurados y superficiales, tramas que no maduran, todo por el afán de generar suficiente contenido para mantener activa la suscripción mensual. Esta estrategia ha hecho que el universo Marvel pierda coherencia, emoción y peso narrativo.

2. La salida (y el reemplazo forzado) de personajes clave
No entraré en debate sobre si era correcto o no despedirse de Iron Man, pero lo que sí puedo decir es que Marvel no supo cómo llenar ese vacío emocional. En lugar de introducir nuevos personajes con paciencia —como hicieron con Spider-Man en Civil War, donde fue un secundario dentro de una historia que no giraba en torno a él—, han forzado personajes nuevos como protagonistas sin que el público tenga tiempo de encariñarse con ellos.
She-Hulk es un ejemplo claro: lo más emocionante de la serie era ver a Hulk, no a un personaje nuevo que intentan posicionar como principal sin el desarrollo necesario. El público sigue esperando contenido que refuerce lo construido, que profundice en personajes como Wanda, cuyo éxito no vino de la nada. Wanda se ganó el cariño del público con esfuerzo, constancia y evolución.
No fue gracias a una serie aleatoria de Disney Plus, sino por el trabajo previo que permitió construir su historia.

3. Pérdida de una visión central clara
Otro error fundamental es la pérdida de una dirección narrativa cohesionada. Durante la Saga del Infinito, todo parecía llevar a un propósito mayor: Thanos. Cada película aportaba una pieza al rompecabezas. Ahora, no hay una amenaza clara, ni una meta definida, ni una narrativa que una las historias con verdadera fuerza emocional.
Las tramas parecen ir en distintas direcciones, con personajes nuevos lanzados al vacío sin contexto, y eso hace que el espectador ya no se sienta parte de algo grande. No hay una promesa clara de que todo valdrá la pena más adelante.

EL GÉNERO MUERTO
Por último, se habla demasiado sobre la supuesta "muerte del género", como si la audiencia ya no estuviera interesada o como si estuviéramos ante una sobresaturación irreversible. Pero creo que muchos olvidan varios puntos clave al abordar este tema.
Primero, la industria del cine de superhéroes ha sido sostenida casi en su totalidad por Marvel, y en menor medida por Sony con algunos de sus personajes. Es difícil que el público general le dé una oportunidad a una película de superhéroes si no viene respaldada por Marvel o DC. Y en este momento, DC está completamente colapsado en términos narrativos.
Me gustan varias de sus películas —El caballero de la noche me parece una obra maestra—, pero llegó un punto en el que el género se convirtió en un monopolio de Marvel. Entonces, si la única compañía que lo sostenía empieza a fallar, es lógico que se sienta ese vacío.

Pero eso no significa que ya no estemos interesados en el género, solo que el contenido actual no nos convence, no nos hace decir: "Marvel lo está haciendo bien". Y por eso el público retrocede, se retrae, se desconecta.
Llevo años observando de cerca a Marvel y estoy seguro de que pueden revivir la pasión, pero todo depende de ellos. La chispa sigue ahí… solo necesitan volver a encenderla con historias que valgan la pena.
Espero que hayas disfrutado leyendo el artículo. Esta vez decidí dar más mi opinión sobre el tema en lugar de contar una historia, pero me parecía necesario hacerlo así.
Ahora me gustaría escucharte a ti: ¿estás de acuerdo? ¿No lo estás? ¿Se me pasó algo? Este tema da para mucho, así que quedo atento a tus comentarios.
Además, si te gustó el artículo, no dudes en dejarme alguno de tus puntos de luz. Eso me ayuda a llegar a más personas y a ser remunerado por mi trabajo.
¡Gracias por leer!
J.Sánchez







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