Amor Actuado

Reseñas generales

Lucrecia Martel: “Cómo es posible… Cuando físicamente todos sabemos, sentimos la potencia del amor, los sentimientos, ganas de salir, te sentís que podes más, te animas a más cosas, estás alegre, estás contento […] Y no sabemos si estamos enamorados. Porque, ¿qué pasa? ¿Cuál es el problema de la emoción del amor que es completamente clara en el cuerpo? Que cuando aparece la palabra, ya ha sido tan mil veces definida la palabra amor, que no sabemos si es eso que sentimos. […] Y eso domina el guion.”

 

El cine ha sido, es y será una de las grandes voces que distorsionan la realidad para las masas. Los cineastas tienen una no hablada responsabilidad al realizar una película, no solo de que será vista, pero de que la historia de alguna forma será percibida y, en la mayoría de los casos, reflejada a la vida diaria de los espectadores. Como menciona el director Ruben Östlund, los humanos inevitablemente imitamos desde que nacemos, viendo a otros actuar para saber cómo crecer, y en cuanto al amor, el cine marca la forma en la que creemos que debemos sentirlo de tanto ver uno actuado en pantalla.

 

Con el paso del tiempo, las películas han tomado una visión más cínica sobre las relaciones de pareja, y eso es de alguna forma más realista. El amor en tiempos modernos no significa un cambio en el sentimiento mismo, sino un cambio en cómo lo vemos representado en pantalla. Es al ser comparado con el que sentimos en nuestra vida diaria que cambia cómo reaccionamos sobre este. 

 

El amor siempre será exprimido para hacer películas, ya sean de romance o de cualquier otro género, y se puede ver la forma que van tomando las películas modernas de tratar el amor como algo que no siempre es ideal, sino de hecho a veces confuso o mediocre. 

Tomando como primer ejemplo a ‘Anora’ (2024 dir. Sean Baker), podemos empezar viendo el tipo de relación que se proyecta a la pantalla grande: una stripper formando una relación más longeva con un cliente. 

 

En este caso vemos que la película sí busca plantear ese mundo fantasioso y mágico en la primera parte, pero esto mismo es para romperlo una vez que la pareja pierde comunicación. El amor como algo unilateral que toma el trabajo de Anora para en realidad representar lo opuesto: el cliente “ideal”. En Anora vemos representado lo que se puede llegar a proponer como amor a una trabajadora sexual, siendo que el mismo trabajo incluye relacionarse íntimamente con alguien más (por medio de un pago). Cuando se llega a tratar de confianza y reciprocidad, la relación pasa a segundo plano para en realidad investigar con Anora: ¿por qué tiene tanta fé en Ivan? Porque le trajo seguridad en cuanto a su trabajo, y al este ser tan íntimo, pareciera que románticamente también, pero Ivan prueba muchas veces que no.

 

Entonces con Anora vemos que el amor en tiempos modernos no solo trata de representar distintas formas de relacionarse románticamente, sino que busca indagar en problemáticas más específicas para que, al crear un paralelo con nuestra vida diaria, no solo esperemos que llegue el amor de nuestra vida, sino que nos cuestionemos por qué esperamos eso, si en realidad llegará, y si en algún momento llega, no siempre hay que idealizarlo.

Otro claro ejemplo aquí es en ‘Midsommar’ (2019 dir. Ari Aster).  Esta película trabaja con esa unilateralidad dentro de una relación, pero en un escenario más típico, incluso dentro de lo fantasioso de la película. 

 

¿Qué pasa cuando estás tan solo que necesitas de tu pareja para no sentir que lo estás? ¿Y si esa pareja en realidad no quiere estar en la relación, pero sabe que tú sí lo necesitas?

 

El amor como algo estresante por falta de comunicación es claro en Midsommar. Tenemos a Dani necesitada de compañía y a Christian que en realidad no está necesitado de algo romántico. Pero esta representación sirve para ver que a veces en una relación, por más esfuerzo que se ponga, no funcionan si la energía dada no es recíproca. A veces tendemos a creer que si uno da todo de sí mismo, la relación funcionará porque se intentó todo, pero en casos el amor no funciona como queremos, y tal vez la mejor opción fue terminar desde un principio, incluso para quien se sienta solo. ¿Será mejor estar solo o acompañado por alguien que no sabe decir que se quiere ir?

 

En este caso, el final trágico es para ambos… Dani pasó directamente a otro tipo de relación que la supone acoger, pero en realidad usa su soledad para que la misma funcione, lo cual pasa bastante cuando dejamos a alguien y buscamos seguir acompañados. Y Christian termina quemado, literalmente, por no haber comunicado antes lo que sentía de la relación. Termina siendo quemado por su falta de reciprocidad cuando sabía desde un principio que no la daría. 

 

Este tipo de relaciones en pantalla puede llegar a ser sofocante de ver cuando se trata de una película de terror como Midsommar, pero al final del día nos hacen reflexionar sobre nuestra participación en las relaciones de nuestras vidas. Un amor ficticio es el de todas las películas (de no ser documental) entonces, ¿por qué esperar que el amor representado solo sea uno al que no podemos alcanzar si es que tanto esperamos vernos a nosotros mismos en la pantalla grande? Inconscientemente salimos del cine con una visión del mundo filtrada por la película que acabamos de ver, y si solo queremos ver lo que nos hace querer sentir amor como personajes ficticios, no habrá un progreso en nosotros. Más bien, podemos buscar ver relaciones que se reflejen a vínculos reales para que esa visión del mundo filtrada al salir del cine sea en realidad filtrada por algo que nos genere discusión interna y no solo ganas de sentir lo que se nos presentó como amor.

Anyone but You (2023 Dir. Will Gluck)

Finalmente, no quiero que se me malentienda: el amor existe y el romance de película también. ¿Pero es en verdad el que tanto vemos a nuestro alrededor? Cuántas veces hemos visto a una pareja que se besa en la lluvia en el momento exacto en que saltan fuegos artificiales, a diferencia de una pareja que no se sabe comunicar y no sabemos qué otro consejo dar. 

 

Tal vez la mayoría espere ver eso tan ficticio en el cine para poder escapar de la realidad que tanto nos aturde, pero cuando esa falsedad solo nos brinda algo que esperar en el amor, continuaremos esperando hasta que por generaciones nos continuemos dando cuenta de que no funciona así a la mala. 

 

Por suerte, el amor en tiempos modernos es representado con variedad y continuará siendo experimentado para que salgamos del cine con muchas preguntas y no solo cegados por el amor que supuestamente deberíamos sentir, porque no hay respuesta para eso. Espero que si lo sientes, no debas compararlo con lo que viste en una película para que sea real.

Comentarios 12

C
CultoLatino8 de julio de 2025
Muy bueno, después de todo como dicen, no hay mejor amor que el que nunca ha sido... ;) Mis luces para ti, saludos!
J
Jullisa Vasquez4 de julio de 2025
Buen artículo! 👏🏼 Y además de analizar sobre de la representación del amor en las películas, me gustó cuando habla en la introducción sobre el papel o responsabilidad del cineasta al llevar sus películas a la pantalla.. Está bueno!
E
Equipo Marco De Gennaro4 de julio de 2025
Muy buen artículo. Me gustó la reflexión sobre que el amor es cambiante y eso se ve reflejado en el cine moderno… ya no siempre es un “amor perfecto” y ya no siempre es ver la misma película romántica que crea expectativas del amor cuando cada uno vive su propia historia.
U
User-14307843904 de julio de 2025
Me pareció muy interesante el punto de vista del artículo, el enfoque realista que hacer cuestionarse sobre la intensidad del amor y que no siempre tiene que ser idealizado, te hacer reflexionar.
T
The DC4 de julio de 2025
En eso de la responsabilidad del cineasta, creo que es algo cambiante. Por lo menos conmigo, a veces creo que sí, a veces que no. Con lo del amor es lo mismo; no creo que los directores hagan películas para educarnos sentimentalmente. Pero luego pienso que, quieran o no, eso es lo que termina pasando, y terminan siendo responsables sin querer
C
cinejuanita3 de julio de 2025
El amor en pantalla siempre me enreda la cabeza. Es impresionante cómo las pelis nos moldean la idea de cómo debería sentirse el amor, pero en la vida real es mucho más complicado y menos perfecto. A veces dan ganas de gritarle a la pantalla: ¡decí lo que querés de una vez!
L
La chica anónima2 de julio de 2025
Me gusta que el análisis no solo celebre las historias, sino que también cuestione la “realidad” del amor que muestran. En Anyone But You, Midsommar y Anora, el amor aparece en formas intensas y a veces extremas, pero el autor nos recuerda que el amor real suele ser más complejo, imperfecto y lleno de contradicciones silenciosas.</br></br>Ese enfoque realista, que no idealiza ni romantiza sin filtros, me parece necesario para entender el amor hoy: como algo profundo, a veces doloroso, pero siempre humano.
R
raul vilchez1 de julio de 2025
concuerdo, buen artículo punto period
C
Cinefilo331 de julio de 2025
Buen artículo, capaz hay que redirigirnos a un romance humanista, tener ambas perspectivas porque a veces no es la culpa de ninguno, la situación/conflicto se genera con la participación de ambos lados
I
Isaacmunozzz1 de julio de 2025
🥰
J
Jorgeargueyooo1 de julio de 2025
Excelente artículo
M
Marcos Silvando1 de julio de 2025
Qué interesante lo de la responsabilidad del cineasta pero ¿está bueno dejar ese peso en el artista y no en nosotros al percibir el arte? Aunque entiendo que el cine es el que más deriva a las masas y el cineasta sabe eso. Buen análisis. 👍🏻

De este autor