Sueños de Monstruos

Reseñas generales

Intro

 

Para cuando Jean-Baptiste Grenouille logro terminar de diseñar su gran obra maestra, Julieta Rembrandt estaba ya en la otra punta del mundo, tal cual lo había dicho desde que su Hermano de vida se lanzó a las cloacas del Londres del siglo 17…y es que sí, para la oligarquía la vida también puede llegar a tornarse agobiante, la realeza siente igual esa cosa pegajosa y movediza que nos lleva a pensar a ratos si cada día estamos más cerca de la Locura, y lejos de lo aburrido del pasado, es decir, también les afecta el peso de la vida con el pasar de los años.

 ¡AHÍ! en ese escenario, uno de esos donde todo entra en la balanza y el amparo de un Tiempo//Espacio en el cual todo es posible, un joven aprendiz de Química de olores inicia su recorrido en esta historia, una donde ver, percibir, o ser una rareza, está dentro del paquete. . .Me refiero a todo lo que escapa a la realidad humana compartida por todos comúnmente. 

En esta ocasión, nos envuelve una historia de olores, y siluetas, de vientos, y neblinas, enredaderas, y caderas, de elementales, y espaciales.  Lo que guio y guiara este recorrido, sí de verdad te atreves, lo sentirás por ahí, en tu entorno, mientras te adentras en los versos que relatan y laten para darle forma a lo que vive entre Pasiones y sobrepasando todo Límites, situación que facilita un escenario de tal fertilidad, que los mundos conocidos y no conocidos entre sí, se suelen cruzar allí sin saber y terminan entretejiendo realidades entren ellos, ya sea que sepan o no.

Fin Intro

 

I

Cruce 4 Esquinas

Fue durante una madrugada, al salir de mi laboratorio de química, mientras caminaba por la Calle Four Corners, que percibí un olor único, similar a esos que cuando los hueles es como si te transportas a otro lugar, o incluso fueras ese lugar. . .Debido a la intensidad de dicha sensación, me motivé a inscribirme en el curso de La Senda Estelar, y como consecuencia a esa decisión, mi vida cambiaría totalmente, ya que gracias a lo aprendido en clase, sabría entender y  descifrar el lenguaje de La Nebulosa unas noches más adelante que me toparía de nuevo con ella al salir de clase…

 

II

Esa Noche

Los primeros días de clase pasaron totalmente desapercibidos, me refiero en cuanto a las nébulas de olor que sentí en la Calle Four Corners, ahora sabía que lo que había olfateado era una especie de capsula de olores, que queda atrapada y vaga por las zonas donde sus orígenes les da vida. 

Es decir, hagan de cuenta que están caminando una noche solitaria y de bajas temperaturas, de esas que nos invita a dejarnos abrigar por la ropa de nuestra preferencia para esos momentos y no nos hace falta personas al lado para disfrutar, y de repente, ven algo que se podría decir es una nube de neblina, solo que esta cambia de color suavemente, no es blanca y plena como la niebla, o las nubes. 

Fue al llegar la noche número 27, que volví a oler la nebulosa, con la diferencia que en está ocasión, alcance a ver cómo debido a las luces que salen de las lámparas, y penetran la neblina de las horas de la madrugada, la nebulosa va adquiriendo su forma, si, una capsula de olores que viaja en forma de nebulosa, adquiere su silueta gracias al fuego, al frío, a la niebla y a la oscuridad. . .

Esa noche, después de caer en estado pleno de abstracción debido a lo que observaba, y sumado a esto, un estado pleno de relajación por el opio que me no hace mucho me había fumado, vi lo que denomino, MORFIS DE OLOR. 

Lo que en inicio era una leve nube que dejaba tras de sí una corriente de olores escasos, desconocidos, comunes y elitescos, iba cambiando de forma cada que pasaba bajo las lámparas que iluminaban las calles, y justo antes de alejarse, la luz de cada una de ellas se iba apagando, hasta tal punto que se extinguían, y de están manera, la oscuridad iba ganando cada vez más y más terreno. 

En cuanto a ella, la Nebulosa, su cambio era intrigante y desconcertante, es como si dentro de ella, que por fuera es semejante a una nube del cielo, pasaran tormentas eléctricas, donde los truenos eran de variados tonos y colores, y su forma, aunque conservaba una especie de silueta, es como si estuviera buscando lo necesario para su forma final. . . (algo así como Cell en Dragon Ball Z con sus trasformaciones, o el Covid con sus mutaciones) los truenos eran los que deban la definición más fuerte a su forma, como si los rayos fueran sus huesos, y lo que lo rodea, da forma a su cuerpo. 

 

 

III

Correlación

Algo que logre darme cuenta, es que la silueta parecía emanar cierta vibración u energía, ya que cuando la luz de la lámpara llegaba a lo que se podría decir mínima emanación, la nebulosa se retiraba. . . con la misma tranquilidad que llego, sin causar sonidos fuertes ni estridentes, sin alborotar a los animales que reposaban en algún lugar de la calle, o se alimentaban sigilosa y nerviosamente en los callejones y esquinas, o caminaban o corrían, animados y/o motivados o asustados por algo que todavía hoy, en siglo XXI, escapa a la percepción del ojo humano promedio.

Sin darme cuenta, me acerqué tanto a La Nebulosa, que fui envuelto por ella, y una vez dentro fui cayendo en un estado de ensimismamiento tal, que terminé por perder el conocimiento.  Cuando volví en mí mismo por completo, comprobé de inmediato que por más imposible que fuera para mi cerebro racional, me encontraba en lo que se conoce entre los estudiantes de La Senda Estelar, como La Realidad De Jean-Baptiste Grenouille, un lugar donde las formas físicas son creadas a partir del olor.

 

Sí, no había duda alguna, La Nebulosa me había trasportado hasta Londres, solo que no cualquier Londres, uno que se suponía pertenecía únicamente a las conversaciones imaginarias de la Escuela, uno en el cual aquella criatura que llego a la vida entre vísceras y esqueletos de pescado, no paso al otro lado entre dientes, bocas, babas, lenguas y manos, debido a su olor atrayente, envolvente y adictivo, ¡NO! . . . En este Londres, aquel monstruo que le quitaba la vida a bellas doncellas y afrodisiacas prostitutas para robarles su olor y esencia, llego a ser el director de La Escuela La Senda Estelar, y se dice que todo mundo mágico está en deuda con él, y su existir.

 

 

FIN

 

C.E.A

 

 

 

 

 

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