NETWORK, LA CADENA QUE TE ATA.
Reseñas generalesNETWORK, LA CADENA QUE TE ATA.
NETWORK (o “PODER QUE MATA” si quieren traicionarse a sí mismos tan rápido) de 1978 es una de las profecías más fuertes que se haya puesto en el cine. No, no es sólo el tema de que una empresa te maneje o no. Creo que ya lo asumimos y lo naturalizamos.

NETWORK es un drama de Sidney Lumet y escrito por Paddy Chayefsky, que actúa como un faro a través de las generaciones. La pregunta que nos inquieta es “POR QUÉ?”. No se preocupen, la respuesta es peor.
NETWORK es la historia de Howard Beale (Peter Finch), un presentador de noticias de TV que un buen día decide anunciar su suicidio en el próximo día Martes. Y de la reacción que recibe del público, y más importante aún, de la CADENA (sí, NETWORK).
La cadena decide cambiar el rumbo de su programa, de su cabeza de noticias (William Holden, también su mejor amigo) y así, sacarlo del informativo y pasarlo a un programa editorial, para mejor control de una ambiciosa ejecutiva de programación (Faye Dunaway) y de su jefe (Robert Duvall).
Un buen día, Beale sale en pijamas y abrigo al aire como un profeta desatado, admitiendo que no tiene la respuesta ante ninguna de las inquietudes de la gente. Que sólo sabe que “AM MAD AS HELL AND I CAN’T TAKE IT ANYMORE!!! // ESTOY LOCO DE FURIA Y QUE YA NO LO AGUANTO MÁS!!!”

Contra cualquier pronóstico, al público le encanta éste profeta loco y desatado. La frase de Beale se grita desde todas las ventanas y terrazas y balcones. Un muestreo de audiencia en tiempo real. En tú cara, Twitter. Y casi 50 años antes del hashtag.
La espiral de locura que desata no es descendente. Peor aún, es ascendente. Pero peor es cuando se toma en cuenta su punto de partida. Los noticieros de TV de EEUU hasta ésta época eran espectacularmente escuetos y aplicados a los hechos, sin comentarios.
Claro que se manipulaban a las masas con noticias falsas y lo que conocemos ahora como “sesgo ideológico”, pero los estándares del periodismo y el aparato de comunicación eran tales que no permitían noticias sin fuentes y los periodistas no delataban sus fuentes, ni siquiera ante el gobierno de Richard Nixon, que los llevaba a juicio. No se podía “vender humo”. Beale rompe éste paradigma y NETWORK inaugura una peligrosa tendencia. LOS PROGRAMAS DE EDITORIALES. Los hechos dejan de ser importantes. La interpretación de los hechos es todo.

Beale les interpreta los hechos a su público y eso es lo que consumen. La película hasta menciona a sus padres fundacionales como EDWARD R. MURROW y WALTER CRONKITE. Ellos, como los protagonistas, están congelados en una foto grupal de una época ya pasada. El nuevo programa de Beale expone hechos sociales, y hasta corporativos, y sin querer queriendo, provocan a la bestia. Beale denunció que un grupo empresarial árabe está por comprar su cadena. Acto seguido, el capo de la cadena lo sienta a Beale en la mesa y le vende una realidad.

QUE EL MUNDO ES UN NEGOCIO. NO HAY NACIONES. NO HAY BANDERAS. NO HAY CAPITALISMO NI COMUNISMO. NO HAY IDEOLOGÍAS. SÓLO EXISTEN CORPORACIONES: AT&T, IBM, UN GRAN SISTEMA DE EMPRESAS. Y le termina vendiendo un sueño: VOS LO VAS A REPARAR PORQUE YA SOS PARTE DE ÉL. Ahora, la locura de Beale se pone pesimista. No tenemos escapatoria y el individuo no existe porque todos pensamos lo que nos digan los medios. Así, el pensamiento crítico murió. La capacidad de raciocinio no existe y somos una gran colmena de descerebrados. ALGO SALE TERRIBLEMENTE MAL. A LA GENTE ESTO NO LE GUSTA. Los rátings bajan. La mina de oro se agota. La ejecutiva, que actúa perfectamente Faye Dunaway, tiene que encontrar una alternativa y no encuentra nada. A medida que los rátings bajan, la plata que todos se reparten mengua, la estructura tiembla como un Jenga jugado por un jubilado del PAMI.

La solución no es obvia, pero termina siendo lógica. Hay que matar a Beale. Sí, hay que matar a la gallina de los huevos de oro. Pero no puede ser el granjero, sino, todos los animales de la granja se rebelarían (George Orwell manda saludos).
Qué zorro puede devorar por encargo? Bueno, uno que ya trabaja para el granjero, obvio. OK, no es tan obvio. Pero resulta que dentro de la programación de contracultura que la ejecutiva quería hay nada menos que un programa de guerrilleros fanas del Ché Guevara, con cámaras, que hacían secuestros y robos a bancos y que tienen su lugar en la grilla. Por loco que suene. Qué otro se va a jugar a hacer un asesinato por encargo delante de cámaras??? Los mismos zurdos guerrilleros terroristas, no hay nadie tan pajero. No se puede involucrar a la cadena. Pero también hay que tener la simetría perfecta. Así que, un tiroteo en prime time le pone el fin a la odisea. La pantalla que cubre el asesinato de Howard Beale se parte entre otras cuatro noticias. Volvimos al ruido blanco, donde todo importa y por eso, nada importa y es todo lo mismo.
En serio necesito contar porqué esto nos anunció tanto la actualidad o ya entendimos todo???




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