El olor que quedó

Reseñas generales

El olor que quedó

Verano de 1987, heladera rota , calor y mamá envío a rosita a llevar carne y pedir hielo a su amigo y vecino .ñ “Tofa"

La mesa era redonda y tenía una ensaladera con remolacha encima. Era una mañana calurosa de verano, y Rosita, con su vestido nuevo de flores, lleno de ilusión y apenas ocho años, salió corriendo a buscar hielo a la casa de su vecino y amigo, “Tofa”, como solía llamarlo entre risas: “¡Tofa, Tofa fantoche!”. Era un juego entre ellos, una complicidad inocente de infancia. Hasta ese día.

Mientras el sol quemaba y el hielo se derretía con solo imaginarlo, Tofa se acercó. Su voz era la de siempre, amable, pero había algo que se sentía distinto. Un leve cambio en el tono, en la forma de mirarla. Una tensión invisible que solo el cuerpo, antes que la razón, percibe. Rosita lo notó. Lo que no supo entonces era que ese instante cambiaría para siempre su forma de habitar el mundo.

Tofa tenía un cuchillo en la mano. Tal vez era parte de la cocina, tal vez no. Pero lo que dolía no era el filo. Lo que dolía eran sus palabras, como cuchillas disfrazadas de cuentos: “Si no dejás que juegue con tu vestido, cosas malas van a pasar”. Y luego la amenaza final: “Sos adoptada... si hablás, te vas a quedar huérfana. Y a los huérfanos nadie los quiere”.

Rosita quedó inmóvil. Como una estatua con la piel temblando por dentro. El miedo le robó el aire. Quiso gritar, pero no pudo. Y mientras todo eso pasaba, mientras su mundo se quebraba sin hacer ruido, el olor de la remolacha lo impregnaba todo. Era lo único real. Se le metió en la ropa, en la piel, en el cabello, en los huesos. Se mezcló con el pánico, con la vergüenza, con la pregunta que no sabía cómo hacer.

Mucho tiempo después, se animó a contarle a su madre adoptiva. La respuesta fue un silencio con palabras: “Tofa es un vecino cariñoso, nada más.” Y ahí se cerró la puerta. Rosita nunca más volvió a hablar de eso. Nunca más volvió a comer remolacha. Nunca más pudo soportar ese olor que la llevaba directo a ese verano maldito.

El olor quedó. Se hizo memoria, marca, herida, cicatriz. Un anclaje invisible a lo que quiso olvidar. A lo que intentó enterrar, pero que siempre encuentra la forma de hacerse presente.

Sin embargo, hoy Rosita sigue acá. Con su vestido floreado, sus alas rotas pero reconstruidas. Aprendiendo a ponerle nombre a lo que le dolió. Sanando en voz alta. Contando lo que no se dice. Porque ese olor no la define. Solo es parte del camino. Parte de esa niña que sobrevivió, que fue silenciada y que hoy se anima a hablar.

Porque a veces, sobrevivir también es recordar. Y recordar es decir: a mí me pasó, pero ya no me domina. El olor que quedó fue parte, pero no el todo. Y eso... eso también es libertad.

Comentarios 16

G
Graciela Del Rosario Vassarotto24 de junio de 2025
Tremenda historia!!! Ponerle palabras al dolor es desnudar el alma y despejarnos de esas capas de dolor qué nos fueron habitando!
✨
✨Gaby✨23 de junio de 2025
Es una historia muy triste, pero es real, escribir y compartirlo de esta manera te ayuda a sanar, a continuar con una curita en el corazón pero sin rendirte porque a pesar de todo, la vida es bella.
P
Ph4nton Sh4dow™12 de junio de 2025
Creo que no es para contar al publico, se refiere a un infierno vivido por alguien es algo muy personal, algo que a una psicóloga se le cuenta o a los mismos padres
B
Bio relatos en caminos de fuga12 de junio de 2025
Palabras que sanan. Relatos que advierten y previenen, dan voz, rompen el silencio. Resiliencias 🫶🏼
U
User-140436401311 de junio de 2025
Excelente!!!! Felicitaciones
M
Maria Elena Luz11 de junio de 2025
Tiene varios errores gramaticales. Hay errores de ideas mal desarrolladas y malas puntuaciones. Debería corregir eso para luego si poder participar en un concurso de escritores. Se nota que es cuasi experimental el texto. No es un cuento que pueda ser premiado, si podría ser aceptado, pero tiene errores demasiado notorios. Una lástima.
V
Victoria Papavero10 de junio de 2025
Exquisito!
M
Maria Salegas10 de junio de 2025
Durisima historia... muy bien contada. Abrazo grande 💗
R
Rosana Calfa10 de junio de 2025
lamentable realidad de muchas y muchos, buen relato
Y
Yoli Collard9 de junio de 2025
Hermoso una cruda realidad, muy hermoso y hay muchas rositas en todos lados ?
S
Silvina Puccini9 de junio de 2025
Cuántas lágrimas habrán pasado para poder al fin plasmar tanto dolor y sacar ese peso de tu alma. Sanar y seguir, es el aprendizaje porque la vida es hermosa aún con olores y dolores qué no se van, pero con los que se aprende a vivir.
M
Maria Graciela Mandrile9 de junio de 2025
Que historia, triste pero lo bueno que te permitiste sanar
A
Alejandro martin Basualdo9 de junio de 2025
Muy linda historia , felicitaciones
A
Alma Raquel Alonso Lucena9 de junio de 2025
Definitivamente, sobrevivir es recordar que hay situaciones, que no nos dominan más. Suerte.
A
Ana Lanfranco9 de junio de 2025
Me gustó mucho</br> y más sabiendo que es una historia real.</br>Y sin embargo esa niña /mujer supo enfrentar la vida construyendo su mundo un poco mejor
F
Firulay809 de junio de 2025
De ser capaz de afrontar la aberraciones de la vida y seguir adelante, una historia de vida muy conmovedora. Aferrarse a vivir sin miedo ya a nada . Un abrazo muy fuerte..