- Mi Encuentro con CUTHULHU -
Reseñas generalesHola queridos lectores, hoy les traigo esta nueva historia, espero que la disfruten.
Me llamo Antonio, tengo 46 años, soy de Tierra del Fuego (Argentina), y una de mis grandes pasiones siempre fue la pesca, desde niño iba a Río Grande, a pescar, a veces no sacaba nada, pero la ilusión de que eso se dé, ya era motivo suficiente para alegrarme, divertirme y hasta emocionarme. Un simple pescadito (pejerrey) capturado por mis propias manos, me hacia sentir un gran pescador, como lo fue mi abuelo, ya que mi padre, no era tan afán, si bien me llevaba a pescar, él lo tomaba mas como un pasatiempo, en cambio para mi abuelo, significaba todo, al igual que para mi.
Mi abuelo no solo pescaba en el río, sino en la ribera del mar, y hasta incluso en pesca embarcada. Aun recuerdo el premio que se ganó por sacar la presa mas grande, una especie de salmón, allá por el año 1995.

Cuando cumplí los 25 años, mi abuelo ya había dejado atrás la pesca, no porque quisiese, o porque ya se le haya extinguido esa enorme pasión, sino porque su cuerpo ya no se lo permitía, recuerdo que también tocia mucho, y se la pasaba mas acostado que levantado. Mi padre no me quería decir que era lo que tenía realmente, pero yo ya me imaginaba que algo bueno, sin duda no era, cada mes que pasaba se lo veía mas deteriorado. Cada tanto iba a verlo, y créanme que al mostrarle fotos desde mi celular de algunas pescas que realizaba, su rostro cambiaba a felicidad, como si por algunos minutos se olvidaba de todo, a la vez que se le humedecían los ojos. Y aunque le costaba hablar un poco, charlábamos con pausas, pero sin prisa, sobre que tipo de pescado era, en que región lo había sacado, cuanto tiempo tardé, y esas cosas que solo los buenos pescadores hablan. Era un momento encantador, pese a la situación real. Una mezcla de sentimientos me invadían, entre alegría, tristeza y nostalgia, incluso impotencia, aquella que surge de querer salvarlo de su enfermedad de un tirón, pero por esas cosas de la vida, a veces injustas, mi abuelo se estaba apagando de a poco, y nada podía hacer, mas que acompañarlo.
Fue así que el tiempo fue avanzando, como la enfermedad de mi abuelo, yo ya con 30 años, no quería que mi abuelo dejara éste mundo sin antes darle mi ultimo regalo, participar en el Gran Torneo de Pesca del Sur Patagónico, le comunique la noticia, y aunque su mente ya se veía un tanto alterada, aun reconocía la magnitud de lo que iba a realizar, ya que es el mismo Torneo en el cual él ha participado, y ganado en una de las ediciones, la del 95. Así que me dispuse darle ese gran regalo, ya participar significaba mucho para él, pero yo quería ir por mas, no solo participar sino al menos llegar a estar en el podio de los ganadores de la pesca.

A medida que se acercaba el día del Torneo, yo me iba preparando, ya que si bien solía pescar cada tanto para no perder la práctica, por temas de la vida misma, trabajo, mi novia, y otras responsabilidades, se me hacía mas difícil dedicarme al ciento por cien, pero ahí estaba, yendo y viniendo al Rio Grande de mi ciudad, cada tanto para hacer unos tiros con mi caña, y otras veces me iba a mar abierto en la ribera, en la localidad de Punta Popper, donde se haría el Torneo de pescadores.
A tan solo dos semanas del Torneo, fui a ver a mi abuelo otra vez, estaba bastante enfermo, además los calmantes que le suministraban, si bien le sacaban el dolor, le alteraban un poco la conciencia, eso lo note porque a veces, le costaba un poco procesar la información de una simple charla, o a veces divariaba un poco. Sin embargo ahí estaba junto a él, comunicándole que ya había practicado bastante, que este fin de semana sería el torneo, entre otras cosas…

En un momento de la charla, yo le pedí que me dijera algunos consejos de pesca, que se acuerde de aquel viejo torneo, ¿Cómo hizo para ganar?, por un momento se quedo callado, le costaba también procesar y armar frases, ahí supe tristemente que mi abuelo tenia algo relacionado al Alzheimer, pero trate que no me invadiera esa tristeza, él tampoco quería verme mal, trate de poner el mejor ánimo, lo escuchaba y ayudaba con paciencia. Luego de quedarse mirando unos segundos hacia afuera de la ventana, me dijo que uno de sus secretos es la paciencia, otro es la calma, otro es, el no solo ver el mar, sino sentirlo, por ultimo, concentración y una buena carnada. Me fue curioso cuando dijo prácticamente que lo último es la carnada, casi siempre para la mayoría de los pescadores una buena carnada influye un montón, sin embargo mi abuelo me hablaba mas de actitudes ante la pesca, algo mas parecido a una conexión con él mar. Luego se quedo como paralizado con la mirada perdida en algún punto, trataba de pronunciar palabras pero mas que palabras eran balbuceos…

Me acerque hacia él, y le pregunte si estaba bien, si le pasaba algo, si sentía algún dolor, me alarme un poco, pero luego su mirada se fijo en mí y me dijo entre balbuceando y algo entendible, que tenía un gran secreto por él cual, junto con todo lo que dijo anteriormente, fue un complemento que le permitió sacar ese gran pez, le respondí inmediatamente ¿Cuál es?, y de la siguiente manera siguió la charla…
Abuelo: - Un viaje…
Yo: - ¿Un viaje?… ¿Cómo así?
Abuelo: - Haz el viaje… si lo vez, sabré que es verdad…
Yo: - ¿Qué viaje quieres que haga?, ¿A donde?, ¿Qué verdad sabrás?
Mi abuelo señala un cajón, abrí el tercero pero no hay nada, en el segundo hay ropa, mi abuelo me indicaba el primero, lo abro y no había mas que camisas y medias, mi abuelo insistió que busque dentro del doblado de una camisa verde a cuadros, y ahí saque una libreta, de unas 20 paginas…

Tenia varias anotaciones a mano, pero en especial había un mini mapa que indicaba un lugar, ese lugar era el Faro de San Juan de Salvamento, mas conocido como el “Faro del Fin del Mundo” ubicado al sur, muy al sur de Tierra del Fuego, en una isla, aislada, en el medio del océano…
Yo: - ¿Qué es esto Abuelo?, ¿para que quieres que vaya ahí?
Abuelo (costándole hablar un poco): - Porque es un lugar único, para complementar con las otras actitudes que tenes que tener para una buena pesca…
Yo: - ¿Pero que hay allí?, porque si es para despejarme, tengo otros parajes mas cerca, no necesito irme hasta alla, además me voy a concentrar, sentir el mar como me dijiste…
Mi abuelo se queda callado por unos segundos, vi algo de desánimo en su rostro, enseguida percato eso…
Yo: - Abuelo ¿tu haz ido a ese lugar?, ¿Qué es lo que viste o tengo que ver? ¿Qué verdad quieres saber?
Abuelo: - Hay tantas cosas que no se saben del mar, queremos ver las estrellas, ir a planetas, pero en el mar también hay un universo…
En éste momento empecé a ver a mi abuelo divariar, hablaba de cosas un poco inconexas, aunque por respeto le seguía el juego…
Yo: - ¿Y que has visto allí abuelo?, ¿Qué has hecho en ese lugar que te sirvió para la pesca?
Abuelo: - No hice nada, simplemente me dedique a sentir el mar, lo observaba, estaba solo, de golpe sentí una voz, que no podía entenderla pero si interpretarla… me hablaba de cosas que no recuerdo bien, pero aun las siento, esas cosas hacían que todos los problemas de vayan, por momentos me sentía fuera de mi, diminuto, era una sensación que me daba miedo pero a la vez encanto…
Yo: - ¿Solo era una voz?, y ¿Qué te hizo pensar que esa sensación te hizo sacar ese salmón?
Abuelo: - Porque ese día en el Torneo, mire el horizonte y recorrí con la mirada todo el mar, respire profundo, y en un momento me concentre en lo que la voz extraña me había dicho, a la vez que en mi mente me imaginaba sacar un salmón… y así fue…
Yo: - ¿Sacaste el Salmón y ya?
Abuelo: - No lo saque, ni lo encontré, el Salmón me encontró a mi, me busco.
Por momentos era confuso todo lo que decía, me estaba debatiendo en seguirle el juego o preocuparme por su enfermedad…
Yo: - ¿Y no viste nada, mas que todas esas sensaciones en ese lugar del faro?
Abuelo: - No en concreto, por eso quisiese que tu vayas, algo me dice que tienes que ir, para decirme si tu también sientes lo mismo, y sobre todo, si lo ves…
Yo: - ¿A quien?
Abuelo (tomándose unos segundos para contestar): - Al rey de los mares, y de la existencia…
Yo (un poco preocupado por su salud): - Abuelo creo que estás cansado…
Abuelo: - Desde siempre lo han mencionado, pero a veces la fantasía es una forma de guardar secretos a la vista…
Yo (cada vez mas confuso): - ¿Es un pez gigante lo que viste?
Abuelo: - No, es mucho mas que eso, colosal, pero ese día yo solo pude sentirlo, apenas me pareció ver su cresta superior apenas asomarse a lo lejos de la isla, sin embargo lo sentía en mi mente…
Me quede unos minutos en silencio, no sabía que contestarle, de pronto mi abuelo me toma de la mano y me mira con una profundidad y me dice:
Abuelo: - Antonio, me queda poco, puedo sentirlo… te pido por favor que viajes a ese lugar, haz lo que te he dicho, ponte a disposición del mar, respira, siente, pide gracia para el torneo, pero sobre todas las cosas, mira si ves algo, si divisas algo, por favor ven a mi, no quiero morir antes sin saber la información que te pido…
Yo: - Esta bien abuelo lo hare, pero ¿por que quieres saber eso?, ¿por que es tan importante?
Abuelo: - Porque si lo ves, ya se que la existencia no termina acá, porque sentiré que cuando cierre los ojos, algo va a continuar y ser eterno…
Mi abuelo termina de hablar, y parece cansado, cierra sus ojos descansando, yo me quedo pensando, estoy muy confundido, lo tapo con la sabanas, y me retiro de la habitación no sin antes cerrándole la puerta sin hacer ruido.

Hoy es viernes, falta una semana para el torneo, después de pensar tanto, y ver la libreta de mi abuelo con indicaciones de lugares, trayectos, direcciones, y cosas que no entendía, me dispuse a realizar ese viaje al “Faro del Fin del Mundo”, después de todo, no es un trayecto tan lejos, queda a unos 230 kilómetros de mi ciudad, 213 hasta Ushuaia, para luego embarcar hacia la isla unos 17km. Tome un bolsito, con muy pocas cosas, llevaba el celular, una bebida, la libreta de mi abuelo, algunas frutas y por supuesto abrigo. De suerte conseguí que uno de los dueños de una de las embarcaciones que pasaban de un lado al otro, conociera a mi abuelo, y acordamos el domingo que me haría el favor, ya que en estas fechas no hay ningún tour turístico.

Partí el domingo bien temprano hacia el sur de Tierra del Fuego, el Bus tardó dos horas en llegar a Ushuaia, luego de ahí me contacte con Oscar, el dueño de una de las embarcaciones, y del puerto nos lanzamos hacia el Faro. Durante el viaje, Oscar me hablaba de mi abuelo, de las pescas, yo también le tuve que dar la triste noticia de que estaba enfermo, Oscar era mas joven que mi abuelo, pero ambos eran amigos, ya que mi abuelo cada tanto iba a Ushuaia. En el trayecto entre estas charlas surgió la pregunta:
Oscar: - ¿Y porque estas viajando en ésta época a la isla?, no hay nada allí ahora, y mucho menos gente…
Yo:- Si, lo sé, pero mi abuelo me dio una misión, tengo que cumplirla.
Oscar: - ¿Se puede saber que es?, quizás puedo ayudarte…
Yo: - Gracias, te lo agradezco, pero es algo que tengo que hacer solo…
Oscar: - Entiendo, solo procura tener cuidado, hay zonas peligrosas cerca de la ribera, sobre todo en las partes rocosas.
Yo:- Si, no te hagas problemas, soy pescador también, sin conocer el lugar puedo intuir los lugares peligrosos para tener precaución…

Al llegar, a eso de las 11am, Oscar me insistió una vez mas en acompañarme, pero le reiteré que es algo que debía hacer solo, quedamos entonces con Oscar que me pasaría a buscar a eso de las 5pm, ya que después el clima se pone bravo, así fue que Oscar me dejo en la isla y se fue retirando.
Comencé a caminar la isla, sin saber bien que hacer, de paso conocía el lugar al que nunca fui, no sabia el sentido de estar aquí, pero algo me impulsaba a estar haciéndolo, por mi abuelo mas que nada. Abrí la libreta, y comencé a realizar un trayecto que estaba marcado en la misma, camine casi media hora, fui bordeando el faro, al llegar cerca de él, contemple su magnitud, y su superficie algo deteriorada por el viento y la sal del mar, pensé, que solo se siente en este lugar, realmente parece el fin del mundo, tiene algo de mística, bueno no por algo Julio Verne hizo una novela inspirada en éste lugar alla por el año 1900. Me senté en una roca, para descansar y tomar algo de agua, estaba algo ventoso y nublado, hacía frio, pero lo normal en ese sitio.

Empecé a ver el mar, pensando que es lo que quiso decir mi abuelo, mientras respiraba profundo, estaba poniendo todo de mi ser sin prejuicios, después de todo lo hacía por mi abuelo, aun sabiendo el sin sentido de esto, quizás sus delirios empezaron a hacer estragos en su mente, no lo sé, pero aquí estaba. Por un momento fui dejando de lado todos estos pensamientos, me concentre solo en el silencio del mar, el viento y yo. Mi abuelo decía que tenía que ver algo, y si lo veía, le tenia que dar la noticia, porque él cree que el hecho de haberlo visto se sentiría tranquilo y que eso sería motivo para pensar que hay un mas alla, algo así fue lo que comprendí. Mientras seguía contemplando el mar, también la hora iba pasando, ya eran las 14.30Hs, en unas horas mas, Oscar vendría por mi, si esto pasara, me debatía en decirle la verdad a mi abuelo, de que no vi nada, o mentirle y decirle que vi algo para bien de él, pero me quedaría con cierta carga de culpa. Entonces, me dispuse a seguir mirando, esperando no se que.
Al cabo de media hora, el viento comenzó a soplar mas fuerte, una banda de pájaros de la Patagonia pasaron volando a gran velocidad y baja altitud por encima mío, dirigiéndose hacia un vórtice de la isla. El viento también parecía ir en esa dirección. Me pare, y vi como esa bandada de pájaros hacía un circulo en el aire, volando y girando con un mismo patrón. Ahí comencé a admirar un poco mas la situación, me preguntaba si esto era lo que debía ver, ya que parecía la señal de algo, sin dudarlo seguí la dirección del viento y empecé a caminar hacia aquel vórtice de la isla.

Al llegar, todo parecía extraño, el viento soplaba cada vez mas, y el cielo comenzó a cubrirse de nubes, sin pensarlo saque mi celular para grabar, al hacerlo veo que no había ningún tipo de señal, pero al parecer la cámara andaba, así que tome algunas fotos de la situación, y algunos videos, aunque no había nada extraño mas que la curiosa forma de volar de los pájaros y un clima cambiante. Recordé la charla con mi abuelo y me dispuse a hablar, empecé a mirar el horizonte, las ondulaciones de las olas, y empecé a pedir por la salud de mi abuelo, y que me de fuerza para el torneo, de pronto el viento empezó a hacer como un eco cuando golpeaba con mi oido interno, no era algo doloroso sino que molesto, pero a la vez escuchaba un zumbido extraño, que con el correr de los minutos empezó a aclararse, desde un zumbido paso a una especie de balbuceo gutural. Ahora cierto miedo me entraba, las cosas se estaban poniendo extrañas, el nivel del mar comenzó a subir de una manera sobrenatural, ya que mis pies se empezaron a mojar, al ver esto tuve que subir mas arriba de la isla. De pronto, hacia el horizonte divise como una masa de agua parecía elevarse, y desparramarse por la superficie haciendo un efecto domino, lo que hizo acarrear olas mas grandes que venían hacia la isla y hacían subir mas el nivel, empecé a subir hasta la cima, algo de miedo tenía por el temor de que el agua tapara toda la isla, pero me parecía algo descabellado, único y extraño que sucediera, pero el nivel del mar en la isla subió considerablemente.
En un momento comencé como a marearme, mientras tanto se escuchaba el zumbido cada vez mas fuerte en mis oídos, el viento soplaba con mas velocidad, los pájaros hacían vuelos extraños, cerré los ojos y me dispuse a sentir todas esas sensaciones, diciendo para mi:
Yo: - Sea lo que sea que esté aquí y ahora, te respeto, pido gracias, salud y bienestar, ayúdame para el torneo, cumple la misión de mi abuelo.
De golpe todas esas sensaciones se apagaron, mientras estaba con los ojos cerrados, el viento se calmo de una forma abrupta, no sentía ni frio ni calor, ni el zumbido, pero lo que sentía era algo indescriptible, una sensación a como cuando estas cerca de algo grandioso, abrí los ojos de a poco, y al ver hacia adelante el color del agua parecía haber cambiado a un tono mas verdoso. Era como una mancha de aquellas que se ve cuando se derrama petróleo, pero en éste caso era un verde casi fosforescente.

La mancha parecía moverse, a tal punto que empezó a trasladarse hacia el otro lado de la isla, hacia atrás, pero como pasando por debajo de la isla. Yo estaba como en shock, intente sacar algunas fotos, mis manos temblaban, de golpe el reloj de mi celular se detuvo, parecía todo el ambiente como estático, pero yo me podía mover, con cierta dificultad empecé a girar hacia atrás de la isla…

De pronto me sentí flotar, pero mis pies estaban sobre la roca, escuchaba una reverberación de un sonido muy grave y gutural en forma de eco, y desde el horizonte me quede atónito al ver unos enormes tentáculos colosales que sobresalían de la superficie del agua, se elevaban y caían con un golpe que salpicaba agua a varios metros, a la vez que una enorme masa de agua danzaba alrededor de ese ser, yo no me podía mover, y mis ojos tampoco, estaban como fijos clavados en esa enorme criatura… en un momento los tentáculos se sumergieron del todo bajo la superficie del agua, acarreando olas que golpeaban con la isla, quería sacar algunas fotos o videos, pero apenas podía levantar la mano, luego de que esos enormes tentáculos se sumergieron, empezó a emerger una enorme cabeza, ¡dios mío!, esto es real, una monstruosa criatura en forma de pulpo se elevo unos metros, aunque estaba muy lejos de mi, a unos kilometros, podia verlo con facilidad, eso hablaba del colosal tamaño, se elevo hasta cierta altura, apenas saco parte de su cuerpo superior, su rostro parecía no tener ojos, sin embargo sentía su mirada…

De pronto mis ojos empezaron a irritarse, y por todo mi cuerpo corría un calor indescriptible, tanto que ya no sentía frio, con cada sonido que emitía la criatura yo parecía elevarme aun mas, sin embargo mis pies seguían en el suelo, la criatura se acerco unos metros, y podía sentir que ese pequeño avance me hacia doler mucho la cabeza, la criatura abrió los ojos, unos ojos inmensos de color ocre, y ahí me sentí quemarme por dentro, ya no quería ver mas, intentaba cerrar los ojos pero no podía, apenas es que levante la mirada y alrededor de la criatura divise unos cuantos planetas, como si el cielo se hubiera transformado en un telescopio, vi universos, planetas, estrellas, ¡dios mío! ¿Qué es esto?… mi ser necesitaba ver mas, como si de golpe se me quisiese enseñar todos los misterios del universo, pero mis ojos parecían quemarse y mi cabeza aumentaba con un dolor de una jaqueca incontrolable, a tal punto que empecé a vomitar, ya no quería saber mas nada, solo empecé a pedir que no me hiciera daño, que me diera la posibilidad de regresar y seguir con mi misión. Pero eso parecía no suceder, hasta que con fuerza empecé a gritar hasta sentir un golpe en la cabeza, al abrir los ojos me encontré como en un fango verdoso, y viscoso, del cual asustado logre salir, ya que parecía como esas arenas movedizas…

Salí corriendo de ese lugar, camine bastante y agitado hacia el vórtice donde me había dejado Oscar, y cuando estaba llegando, vi al mismísimo Oscar yéndose con la embarcación, le grite fuerte, hasta que me escucho, giro la embarcación y se dirigió hacia mi…
Oscar:- ¿Qué pasa hombre?
Yo (agitado):- ¿Lo has visto?
Oscar:- ¿Ver que?, si recién te acabo de dejar en la isla..
Yo:- ¿Cómo que recién?
Miro el reloj que marcaba las 11:02 am, habían pasado solo 2 minutos, no puede ser, si recorrí bastante, se que fácil 2 horas habían pasado, me estoy volviendo loco…
Oscar:- Antonio te acabo de dejar, no se a que te refieres, creo que estas con pánico, mejor volvamos a la ciudad.
Sin responder nada, me quede en silencio, atónito y pensativo, ansioso por contar a mi abuelo, era el único que me iba a creer, después de todo él me lo advirtió. A mi padre era en vano contarle.
Cuando llegue a mi pueblo Río Grande, fui directo a ver a mi abuelo, allí encontré a mi padre que me dijo que no entrara, ya que acaba de dormirse, esta muy dolorido, le dije que era importante, me dijo que por favor aguarde hasta mañana u hoy a la noche, entendí la situación pero mis ansias eran mas fuertes, así que preferí pasar a la noche.
Y la noche llego, fui corriendo a ver a mi abuelo, mi padre me dejo pasar, y cuando entré lo vi muy dolorido, con mucha tos, pero cuando lo vi y el me vio…
Abuelo:- Antonio, ¿dime que has viajado?
Yo:- Si abuelo…
Abuelo:- ¿Y que has visto?, ¿has sentido algo?
Hice un silencio…
Yo:- Si abuelo, no solo sentí, sino que lo vi, vi mucho mas que vos
El rostro de mi abuelo cambio totalmente, se notaba tanto su alegría que pareciese haberse olvidado de su enfermedad. Le conté con detalle lo que vi, esa criatura, como un calamar enorme, le conté que también me dio miedo, y eso que apenas había abierto los ojos, vi planetas, el tiempo se detuvo, o no se, ni siquiera el tiempo y el espacio existía, todo fue muy raro. Enseguida percate de mi celular, y busque fotos o videos, pude ver que tenia 10 fotos de las cuales en una se veía la mancha verde en el agua, y solo dos videos, uno con mucha estática, no se veía nada, y el otro, aunque con muchos glitches, se pudo ver como una inmensa masa de agua comenzaba a emerger, y se alcanzo a ver una parte muy breve de un tentáculo saliendo, después el video se corta, pero motivo suficiente para que mi abuelo, aunque ya me creía, tuviera motivo para confirmarlo. Mi abuelo empezó a reír, algo que no hacia hace mucho.

Me dijo que lo mantenga en secreto, de todas formas nadie me creería. Luego de algunas risas, me puse un poco serio…
Yo:- Pero abuelo, ¿Qué significa todo esto?, ¿Te vas a salvar?
Abuelo (con una sonrisa):- Ehmm, no de la manera que estas pensando…
Yo:- ¿Cómo no entiendo?
Abuelo:- Ya lo vas a entender, ahora ve y haz lo mejor en el torneo…
Yo:- Te prometo que agarrare el mejor pez…
Nos despedimos. Y así pasaron algunos días y llego el gran momento del torneo, le dije a mi papa que iba a competir, la pesca duraba 14 horas, desde las 6am hasta las 8pm. Pescadores de todas partes de la Argentina, y algunos de otros países, se reunían y se acercaban a la ribera del mar, en la zona de Punta Popper…

Y así fue que empezó el torneo, las horas pasaban, y algunos ya comenzaban a pescar sus primeras presas, algunos peces de tamaño pequeño, otros medianos, y algunos llegaron a peces de buen porte, pero aun nadie había superado el récord de una persona de hace tres años, un salmón de 1,10mts, que incluso supero al de mi abuelo. En cambio yo, nada, ni siquiera una simple pescadilla, pasaban las horas y nada, cambiaba la carnada y nada. Ya estaba atardeciendo, un hombre ya había sacado un pescado de 90 centímetros y ya se estaba dando por ganador, hasta que en mis últimos intentos, saco algo, un cangrejo algo grande, los que estaban a mi lado se reían, deje al cangrejo libre no sin antes percatar que tenia como unos moluscos verdes encima, y algo pegajoso que me hizo acordar a ese liquido extraño en aquel lejano faro. Lo devolví al agua, puse en posición mi caña, y realice un tiro lejano, veo como cae la plomada a unos 50 metros de la orilla, apenas faltaban 20 minutos para finalizar el torneo. Cuando me siento, percato de que la carnada que tenía se cayo antes de lanzar el tiro, (que tonto), pero era tal mi resignación que deje la caña en un caño que la sostenía, y empecé a levantar mis cosas, ya para marchar, pero de golpe la caña empezó a moverse de forma circular, la tanza también, enseguida tome la caña, sentía tirones y una vibración extraña, que se empezó a acelerar y ser aun mas fuerte, a tal punto que tuve que pedir ayuda a dos o tres personas, uno de ellos me sostenía de la cintura, el otro de los brazos, comencé a realizar una fuerza terrible para comenzar a traer la línea a la orilla, como estaba concentrado mirando el carretel que recogía la línea, escucho un grito de un niño diciendo:
Niño:- Wow!, ¿Qué es eso?, miren… miren… papá mira el pez del señor…
Yo no pude ver nada, solo vi que el agua desde donde venía la tanza se movía, hasta que llegado a la orilla, vi como un enorme pez de color verdoso plateado saltaba y se revolcaba, hasta llegar a la orilla… y ahí estaba…

Enseguida vinieron los comisarios a pesar al escualo, no solo medía casi 2 metros, sino que también pesaba casi media tonelada, y no solo eso, sino que el espécimen tenía un color nunca jamás visto, le tomaron fotos, pose junto a él y enseguida no había mas que decir, había ganado el premio, y no solo eso, rompí el record en todo sentido. Como era un torneo, algunos decidían llevarse la presa, algo que muchos me pedían, que lo deje morir, otros me decían cosas disparatadas como que le haga un proceso de embalsamamiento y lo lleve a un museo, pero cuando vi los ojos del pez, similar a esa criatura que vi, algo me dijo que lo deje en libertad, así que decidí meter al gran pez dentro del agua, al hacerlo veo que el pez no se iba, solo me miraba, sentí una conexión, yo desde mi pensamientos le decía, que se marchara, que era libre… al cabo de unos segundos luego de mirarme fijamente, el pez comenzó a marcharse lento, y cuando se retira a unos 20 metros de la orilla, vuelve a pegar un gran salto, al que muchos niños que estaban viendo, dijeron casi al unísono - Wow!! - mire mi reloj y marcaba las 7.55pm, justo faltando 5 para terminar el torneo. Fue así que lo gané.
Paso un día luego del torneo, y me suena el celular a la mañana, era mi Padre…
Padre:- Hola hijo, ¿Cómo estas?, me entere lo del torneo, felicitaciones!
Yo:- Gracias Pa, ¿Cómo está el abuelo?, justo iba a verlo
Padre:- Hijo, de eso quería hablar, pero no quise decírtelo justo ayer, pero el abuelo partió
Por unos momentos me quede en silencio, y mis ojos se llenaron de lagrimas
Yo:- No, no puede ser, quería que supiera mi logro…
Padre:- No te preocupes hijo, yo sin saber que lo habías logrado, se lo pude comunicar
Yo:- ¿Cuándo fue que paso?
Padre:- El abuelo se fue a las 7.55pm de ayer, se fue en paz, lo vi tranquilo…
Enseguida me recorrió un escalofrió por el cuerpo, me quede sumamente pensativo, solo atine a decirle gracias a mi Padre, corte la llamada y me largue hacia el velorio.

Y ahí estaba mi abuelo, pero todo era extraño, no sentí dolor ni pena, sino una inmensa alegría, su rostro sostenía una leve mueca, por primera vez sentí y por todo lo vivido, que la muerte no es el fin, que hay tantos misterios que ni siquiera conocemos, yo también vi esa criatura, al menos de forma parcial, no se que era, no se que significaba, pero solo percibí apenas un halo de verdad, una pizca del infinito conocimiento oculto, estoy seguro que si deseaba ese día conocer más, no se si viviría para contarlo, porque era una sensación de querer saber mas, pero a la vez sentía que mi cuerpo se iba. Lo único que se, es que mi abuelo, está bien, donde quiera que esté.
Este es mi recuerdo, de aquel momento, hoy tengo 46 años, ya tengo que ir a buscar a mis hijos a la escuela, me marcho no sin antes decir algo mas, algo curioso que encontré en un bolsillo de un viejo pantalón de mi abuelo, miren lo que encontré, un anillo bastante particular…
FIN
Espero que te haya gustado mi trabajo, si lo valoras, agradecería mucho la luz que me puedas dar!
Escrito por: CultoLatino - JUNIO ©2025 -




Comentarios 10