El Monje Hellboy
Reseñas generales1. El Monasterio de Monserrat
Nos dirigimos hasta Cataluña España en donde se levanta una imponente edificación enclaustrada en la montaña, el Monasterio Monserrat, allí se encontraba un monje ataviado con sus túnicas negras, trabajando en un huerto, labraba la tierra creando surcos para la siembra. Del interior de la ermita salió un anciano, con poblada barba blanca, que dirigiéndose al monje de gran estatura le dijo que dejara sus labores pues ya era la ora de realizar las Vísperas. El anciano era el Abad de aquel lugar, motivo por el cual el monje de gran tamaño, soltó sus instrumentos y siguió al Abad hasta el interior de la ermita, específicamente a la capilla. Allí se encontraban el resto de los monjes que hacían vida de claustro en aquel lugar bajo la regla de San Benito “ora et labora”. Una vez concluido este ejercicio espiritual entonando los salmos en latín obligatorio para todos los monjes. El monje de gran tamaño pidió permiso al Abad para continuar con sus labores en el huerto, pero este se negó diciéndole - No, deseo que ocupes tu tiempo en otra empresa. ¿ en cual? pregunto el monje. Le entregó un rosario de madera de olivo y mirándolo con ojos de compasión le dijo: - Hijo, "La tierra no cura el alma. Solo la entierra" Sígueme, dijo con voz queda el Abad, mientras el resto de los monjes murmuraban entre si. Se adentraron a una oscura cripta iluminada solo con la luz de las velas. El monje de gran tamaño lentamente se quito su oscura capucha dejando ver por primera vez parcialmente su rostro: piel rojiza, y cuernos limados, indiscutiblemente era Hellboy.
2. Viajando hasta el fondo del alma
Hacia ya varios meses que Hellboy se encontraba en aquel lugar, pues necesitaba estar lo mas alejado posible del mundo exterior y quería hacerlo en un lugar en donde hubiese absoluta confidencialidad sobre su presencia en aquel lugar y también un lugar en donde pudiera estar tranquilo e ir en búsqueda de las respuestas espirituales que necesitaba. Como el Abad sabia que estaba en esa búsqueda, no quiso forzarlo al principio, por eso dejo que centrara su tiempo en las labores propias de la abadía, pero había determinado que ya había llegado el momento de que su peculiar visitante comenzara por ocuparse mas de su mente y sobre todo de su alma. Hellboy en un principio mostro su negativa, pero como estaba sujeto a las reglas de la obediencia, no tuvo otra opción que obedecer las instrucciones del viejo Abad. Bien, te dejo a solas con tus pensamientos, espero que en medio de la oración puedas encontrar aquello que haz venido a buscar dijo el anciano. Dicho esto el Abad se retiro dejando en la soledad y en el silencio a Hellboy. Este se postro ante un crucifijo colgado en pared de aquel lugar y cerrando sus ojos comenzó a recordar. Las primeras imágenes eran todas de batallas contra entes sobre naturales venidas desde el mismísimo infierno, escucho grito desgarradores provenientes de aquellas batallas, luego paso a una visión del infierno y un reloj marcando la cuenta regresiva para el inicio del apocalipsis. Aferro el rosario contra su pecho y trato de estabilizar aquellos pensamientos y visiones que turbaban su ser. Comenzó a decirse “Toda mi vida he estado pugnando contra cosas y entes inenarrables, si, he salvado muchas vidas ¿pero a que costo? cada vez que me ha tocado entrar al campo de batalla me pregunto si estoy salvando a el mundo a expensas de perder mi propia alma”.
3. Dilemas
Hellboy jadeando y sudoroso abrió los ojos y logró salir del estado de trance en el que había entrado. Mirando el crucifijo en la pared, con voz grave, pero serena dijo: ¿será que estoy luchando contra mi naturaleza o contra aquello para lo cual estoy destinado? ¿ y si mas bien me quedo aquí? quizás estoy siendo soberbio pensando que el mundo me necesita o que es un mejor lugar cuando yo estoy entre ellos. Quizás deba dejar que ellos mismos tomen las riendas de su propio destino y no que un monstruo como yo tenga que defenderlos de otros monstruos. Creo que primero debo destruir los monstruos que moran en mi alma. La luz de aquellas velas comenzaba por amainar volviéndose cada vez mas tenue. Mirando sus manos una roja pero con forma humana otra pétrea antinatural. Como si ambas reflejaran sus dos naturalezas una humana y otra demoniaca. Continuó cavilando en sus pensamientos. Estos comenzaron a turbarse nuevamente, con pensamientos que le ardían como brasas e inclinando su cabeza contra el piso mientras murmuraba. Escucho una voz suave que le decía “suelta todas esas cargas que te aquejan, es un yugo que tu solo no puedes llevar, déjame ayudarte. Mientras soltando densas lagrimas decía con voz trémula. -He venido aquí huyendo del mundo exterior, he venido a sanar la heridas que turban mi ser, pero en el fondo se que he venido a esconderme porque después de todo soy un cobarde" Luego con ímpetu dijo: Se que no soy un ángel pero tampoco soy la bestia del abismo que todos temen y también se que estamos en una guerra espiritual y por lo tanto algunas personas incluyendo seres amados pueden morir en medio de ella, es solo que estoy cansado.
4. Despertar espiritual.
Hellboy ya mas calmado, vuelve a sentarse, la luz de la velas cobran una fuerza como si algo en el entorno hubiese cambiado. Hellboy vuelve a cerrar sus ojos pero esta vez sumido en un aire de serenidad. Vuelven las visiones, en ella ve como la tierra se agrieta, mientras entes demoniacos salen de las grietas para atacar a la humanidad, en medio de aquel caos y aquellos gritos de desesperación logra divisar la figura de un ángel envuelto en llamas rompiendo siete sellos que representaban eventos de la vida pasada de Hellboy, luego el ángel señala el caos que sucedía al rededor y con una voz que resonaba como el eco de mil voces en una le dijo: “Sin el puño, la puerta se abre, Sin el guardia la puerta del abismo no puede ser cerrada” Luego teniendo una visión en donde el mismo aparecía en medio de aquel caos viendo como su gruesa mano tenia forma de llave como indicando que el mismo era la llave que estaba destinada a cerrar aquel portal. Abrió los ojos y se dijo: “Aun tengo un papel que cumplir, ya he enfrentado mis miedos ha llegado la hora que regrese a cumplir mi destino”.


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