Ecos de celuloide.

Reseñas generales

María, la llave,

y un humo de nostalgia

se enreda en mis pensamientos,

mientras el rojo fulgor de mi Winston

enciende en la penumbra.

¿Este mundo olvidará las películas,

las que alguna vez llenaron el aire

de risas, llantos y magia?

En mi mente danza el Guasón,

con su risa agridulce,

Jack Nicholson, extasiado y triste,

un maestro de lo extraño,

bailando la locura

de una vida en Technicolor.

Papá me decía:

“Al Pacino es un capo,

Tony Montana es rey”,

y yo, fascinación pura,

lo creía.

Y el teniente Frank Slade,

un hombre a la deriva,

entre aromas, luces y sombras.

La sonrisa y las carcajadas de mamá

en la sala de cine primavera

y es que alguien tiene que ceder.

Una mente brillante profesor John

Es real lo que veo?

Las chicas suspiraban por Jack Dawson,

el rey del mundo,

y yo, perdido en su encanto,

soñaba ser Eduardo Manostijeras,

o tal vez el Tristán de Pitt,

o quizás Maximus, un gladiador,

o el valiente William Wallace,

un héroe en la bruma del tiempo.

Paola, mi hermosa profesora,

brillaba como una estrella,

invitándonos al cine,

a vivir la fantástica

"La Vida Es Bella".

Una historia sencilla en la piel,

pero difícil de contar,

como esos ecos de “Wilsooooon”,

“Silenciooo Brunooo”

y “Corre, Forrest, Corre”.

Atrápame si puedes, jolines!

la magia de ET junto a Harry Potter,

Aprendizaje de altura genuino UP

La aventura nos espera…

Cielos, Top Gun, vuela alto!

Clint y su gran torino

Los vaivenes de Thelma y Louise,

Desfile de conejos muertos

y los patriotas en las cinco esquinas;

Terrible y alucinado tocando

la propia belleza americana

Ese culo a culo de requiem 

Jennifer Connelly de ensueño!

Dulce y empalagoso complemento 

Purita miel Jerry Maguire.

Conocí la playa de yerbita de Dios.

El viaje épico del Señor de los Anillos,

Grande Frodo! Grande mi precioso!

nube de confortable en los infiltrados,

y el aullido del lobo de Wall Street,

tan voraz, tan real… doping de locura.

Meryl, De Niro, Marlon, Denzel y Morgan

El frenesí en pleno del séptimo arte

Pero, oh, Tarantino, icono inmortal;

¿Qué sería del cine sin ti,

sin tus tiempos violentos?

Reservoir Dogs,

Kill Bill,

Django sin cadenas,

los bastardos sin gloria,

una vez en Hollywood,

Death Proof… ¡asu!

No se puede creer,

pero, por favor,

¡imbatible!

Quentin, maestro del riesgo,

es el ícono de mi cine.

Sus obras, trazos de arte,

recorren en mi sangre,

vibra cada escena,

cada golpe de guion,

cada diálogo que chispea

como un fuego en la penumbra.

Cada escena, cada línea,

cada banda sonora, cada guión,

cada toma absolutamente perfecta,

donde la historia late en mi corazón.

Diantres, Quentin!

tu arte traspasa pantallas,

vive en mí,

escribiendo mi propia historia.

Y aún hoy,

en la quietud del recuerdo,

las luces brillan,

las historias reviven,

y cada fotograma

es un susurro

de nostalgia que abraza

mi alma de niño.

Apago mi cigarrillo,

la luz se apaga,

y entre sollozos, digo:

Ya está todo …¿si o qué?

Corten!

 


 

Comentarios 1

F
fedman26 de mayo de 2025
Que poeta. Te felicito.