MR INCREÍBLE: HÉROE SIN CAPA

Reseñas generales

Todos los superhéroes son reconocidos por sus trajes y sus superpoderes, algunos por otro lado son recordados por sus actos de valentía o sus entradas triunfantes. Un héroe sin capa fue el que siempre llamó mi atención de pequeña. Era fácil de recordarlo, no sólo por la frase icónica “Sin capa” de Egna Modas, sino por la transformación de este personaje. (Y también porque me recordaba a mi padre).

Mr Increíble inicia siendo parte de la comunidad de héroes de su ciudad y al enamorarse de una mujer héroe, deciden retirarse para formar una familia.

 

Pero no nos enfoquemos en los hecho de la primera ni de la segunda película, sino de qué sucedería después.

 

Tras seguir como su vida de héroe por segunda vez, Bob decide ya no vivir de ese reconocimiento, sino de enfocarse en su familia una vez más. Su traje es guardado nuevamente entre sus armarios de polvo y regresa a la oficina de donde antes ya había sido despedido. Volviendo a su rutina aburrida.

Ser el sustento económico de una familia de cinco no es fácil (y lo digo porque mi padre pasa por lo mismo). Pues tener que ser quien da pie a sus hijos, su esposa e incluso él mismo, es complicado. Retirarse parecía una solución tranquila al inicio, pero al recordar lo tedioso que era una rutina sin usar superpoderes, se empieza a decaer.

 

Un duelo inicia, él mismo siente presión de la situación y cae en una tristeza profunda. No le encuentra el sentido a tener una rutina tan monótona cuando antes vivía de aventuras y villanos. Sobrepiensa mucho la situación. Esto no era lo que él creía.

 

Bob no sólo piensa en sí mismo, porque de alguna manera esto fue lo que siempre soñó, formar una familia con la mujer de la que se enamoró. Ver a su familia unida le da fuerzas, pues de alguna manera entiende que la vida no es tan gris. Los obstáculos siempre estarían presentes, pero dependía de él si seguir con ese pesar o verlo desde otra perspectiva.

 

El trabajo ya no le molesta en lo absoluto. Decide reinventarse. Iniciar nuevamente desde donde se quedó. Las rutinas las siente más tranquilas y ligeras. Se empieza a acostumbrar rápido a lo que alguna vez odió. Aunque el trabajo sigue siendo pesado, hace lo posible para dar lo mejor de sí.

 

Sabe que al finalizar el día saldrá de esa sombría oficina y volverá a su lugar seguro; su hogar, donde su familia siempre lo espera con los brazos extendidos. Sabe que al despertar verá las peleas de sus hijos y recibirá el beso de su esposa. Sabe que al anochecer podrá arropar a sus hijos y podrá dormir junto a la mujer que ama.

 

La vida sin acción ya no es aburrida. No extraña usar su fuerza, ni ponerse un traje. Porque todo lo que necesita para ser feliz lo tiene con él.

 

Ser padre jamás será una tarea sencilla, porque siempre hay barreras que hacen perder el disfrute del momento. Pero la satisfacción de hacer felices a quienes amamos es la recompensa.

 

Mr Increíble sigue siendo un superhéroe sin capa, pero ya no es el superhéroe del mundo. Sino el de su familia.

Comentarios 1

Y
Yester.20 de mayo de 2025
Es muy lindo cómo mezclás lo personal con lo ficticio, comparándolo con tu viejo.</br>La reflexión es simple, pero profunda: la rutina también puede tener magia si sabemos mirar.

De este autor