Humanidad artificial
Reseñas generalesHay preguntas que los seres humanos se vienen haciendo desde hace mucho tiempo. Sobre todo aquellas que tienen que ver con quiénes somos y qué nos hace humanos.
En el área de lo tecnológico, han existido varias investigaciones vinculadas a estas aproximaciones de la tecnología al ser humano. Desde la creación de inteligencias artificiales tan automatizadas que simplifican mucho el trabajo y parecen hasta razonar, a robots que se asemejan al cuerpo humano y son configurados para que respondan como si estuvieran manteniendo una conversación real. Incluso han desarrollado pruebas como la de Turing que, mediante herramientas de evaluación, testean la capacidad de una máquina de ser confundida con un ser humano.
Con estos avances de la tecnología, la pregunta de qué nos hace humanos se fue haciendo más cotidiana. Y el cine - y por tanto, sus realizadores - ha sido uno de los artes que ha puesto de manifiesto estas preocupaciones e investigaciones al respecto. Ahora más que nunca, con la tan presente inteligencia artificial, también están más presentes estas preguntas de cuánto puede acercarse la tecnología a cómo sentimos.
La ciencia ficción es el género cinematográfico que ha ido uniendo ambos mundos: es el que muchas veces se dedica a explorar los límites entre lo humano y lo tecnológico.
El cine, por su parte, empezó a narrar sobre estas investigaciones y estos mundos - que cada vez parecen menos distópicos - con robots cada vez más humanos. Desde los años 80 en adelante, se ha retratado cada vez con mayor frecuencia a robots humanoides que nos invitan a reflexionar sobre el lugar que estas nuevas máquinas, cada vez más inteligentes y sofisticadas, ocupan —o intentan ocupar— en nuestras vidas.
Estas películas no solo cuestionan qué nos hace humanos, sino también cómo nos estamos relacionando entre nosotros y con la tecnología. Muchas de ellas abordan vínculos afectivos entre personas y máquinas, especialmente en el terreno del deseo o el amor, donde lo artificial comienza a reemplazar lo humano. Porque, a veces su diseño humanoide puede hacernos olvidar su verdadera naturaleza.
Vamos a repasar algunas de las películas que se invitan a estas reflexiones.
Blade Runner
Ridley Scott, 1982
En la distópica y contaminada Los Ángeles de 2019, el blade runner Rick Deckard retirado es llamado para eliminar a un cuarteto de replicantes que han escapado a la Tierra buscando a su creador para encontrar una manera de extender sus cortas vidas.
La película muestra androides que por su aspecto humanoide se valen de la confusión de si son o no humanos para pasar desapercibidos y hacer el mal.
Entre estos límites desdibujados, este thriller de ciencia ficción nos hace considerar que es posible que haya un futuro no tan lejano en los que las máquinas puedan convivir con nosotros como cualquier humano.
Aparece también la puesta en práctica del Test de Turing, y la posibilidad de que estas máquinas puedan volverse aún más inteligentes que los mecanismos para hacer el test.
A.I. Artificial Intelligence | Inteligencia artificial
Steven Spielberg, 2001
David, un niño robot - el primero de su clase programado para amar - es adoptado como un caso de prueba por un empleado de Cybertronics y su esposa. Aunque gradualmente se convierte en su hijo, una serie de circunstancias inesperadas hacen que esta vida sea imposible para David.
La particularidad de esta película, es que es una de las primeras que incorpora este rol del robot como un posible reemplazo de un humano. En este caso, un matrimonio adquiere este robot para que sea un hijo. Ppr su configuración parece que pudiera sentir, lo que hace que el propio robot no comprenda que no es un niño real como cualquier otro.
La película se encarga de mostrar el impacto en los personajes de ver a este robot tan parecido a un ser humano. En el espectador, también aparece un impacto similar: Spielberg logra que nos confundamos y nos preocupamos por ellos como si fueran humanos. La reflexión por esta humanización es por partida doble: la película en sí misma y lo que provoca en quien la mira.
After Yang | Despidiendo a Yang
Kogonada, 2021
Cuando el querido compañero de su joven hija, un androide llamado Yang, presenta fallas, Jake busca una manera de repararlo. En el proceso, Jake descubre la vida que ha estado pasando frente a él, reconectando con su esposa e hija a una distancia que no sabía que existía.
Siguiendo con los robots en lugares de hijos, After Yang nos presenta el lugar del duelo cuando la máquina falla. El robot que cumple el rol de hijo - una suerte de acompañante de su hija - se rompe y esto obliga al padre a revisar su rol como padre y el vínculo con los otros miembros de su familia. En este camino es forzado también a repensar la identidad, la memoria y los recuerdos.
Ich bin dein Mensch | El hombre perfecto
Maria Schrader, 2021
Alma es una científica coaccionada para participar en un estudio extraordinario con el fin de obtener fondos de investigación para su trabajo. Durante tres semanas, tiene que vivir con un robot humanoide diseñado para su carácter y necesidades, cuya inteligencia artificial está diseñada para ser su pareja perfecta. Entra Tom, una máquina en forma humana en una clase propia, creada únicamente para hacerla feliz.
Ese mismo año aparece otra película, esta vez de origen alemán, que propone la siguiente premisa: ¿qué tal si se pudiera construir el hombre de los sueños de una mujer y hacer que conviva con ella? ¿Qué sucedería en ese vínculo?
Tal es así que en I’m your man, Alma, la protagonista que es Doctora en Antropología, por momentos se olvida de que está conviviendo con un robot que simula las reacciones de un humano. Parece sencillo enamorarse de alguien que está hecho para hacernos felices. El problema es que no es humano.
Esta película además tiene la particularidad de ser dirigida por una mujer; esta mirada femenina inevitablemente está traducida en las características del personaje protagonista. Ella terminó una relación hace poco, se dedica mucho al trabajo y su carácter de soltera la convierte en una pieza clave para hacer este experimento.
Companion | Compañía perfecta
Drew Hancock, 2024
La muerte de un billonario desencadena una serie de eventos para Iris y sus amigos durante un viaje de fin de semana a su finca junto al lago.
Ésta es la más reciente de las películas de la selección que hicimos y la que más juega con los límites de lo humano. Su particularidad es que está narrada desde el punto de vista de ella: una inteligencia artificial compañera. Este uso de la voz en off, hace que se asemeje tanto a lo humano que al principio no nos damos cuenta que no lo es. Incluso el hecho de que recuerde - algo muy humano - el momento en el que se conocieron con su novio, nos confunde aun más, ¿los androides pueden recordar? Claro, después entendemos que eso es un archivo que le instalaron en su configuración para crear una memoria y desarrollar un vínculo afectivo con su dueño. Y así con tantas otras cosas.
Nuevamente, esta humanización del robot hace que incluso los personajes humanos en la interacción con ella duden y pierdan de vista su carácter ficticio.
Hay otras películas que tratan estos temas, ¿te gustaría que extendiera la lista? Dejá comentarios y escribo una segunda parte.



















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