Confía
Reseñas generalesMuchas veces, sin darnos cuenta, mostramos nuestras debilidades a personas que en el fondo desean vernos caer.
Por eso es tan importante ser sabios con lo que compartimos y con quién lo compartimos.
No todos tienen el corazón para sostener nuestras luchas, y no todos desean nuestro bien.
Lleva tus cargas primero a Dios. Él nunca usará tu vulnerabilidad en tu contra.
Y cuando necesites hablar, rodéate de personas que te edifiquen, no que se alegren de tus caídas.
Gaby224
Muchas veces, sin darnos cuenta, mostramos nuestras debilidades a personas que en el fondo desean vernos caer.
Por eso es tan importante ser sabios con lo que compartimos y con quién lo compartimos.
No todos tienen el corazón para sostener nuestras luchas, y no todos desean nuestro bien.
Lleva tus cargas primero a Dios. Él nunca usará tu vulnerabilidad en tu contra.
Y cuando necesites hablar, rodéate de personas que te edifiquen, no que se alegren de tus caídas.
Muchas veces, sin darnos cuenta, mostramos nuestras debilidades a personas que en el fondo desean vernos caer.
Por eso es tan importante ser sabios con lo que compartimos y con quién lo compartimos.
No todos tienen el corazón para sostener nuestras luchas, y no todos desean nuestro bien.
Lleva tus cargas primero a Dios. Él nunca usará tu vulnerabilidad en tu contra.
Y cuando necesites hablar, rodéate de personas que te edifiquen, no que se alegren de tus caídas.
Muchas veces, sin darnos cuenta, mostramos nuestras debilidades a personas que en el fondo desean vernos caer.
Por eso es tan importante ser sabios con lo que compartimos y con quién lo compartimos.
No todos tienen el corazón para sostener nuestras luchas, y no todos desean nuestro bien.
Lleva tus cargas primero a Dios. Él nunca usará tu vulnerabilidad en tu contra.
Y cuando necesites hablar, rodéate de personas que te edifiquen, no que se alegren de tus caídas.
Muchas veces, sin darnos cuenta, mostramos nuestras debilidades a personas que en el fondo desean vernos caer.
Por eso es tan importante ser sabios con lo que compartimos y con quién lo compartimos.
No todos tienen el corazón para sostener nuestras luchas, y no todos desean nuestro bien.
Lleva tus cargas primero a Dios. Él nunca usará tu vulnerabilidad en tu contra.
Y cuando necesites hablar, rodéate de personas que te edifiquen, no que se alegren de tus caídas.
Muchas veces, sin darnos cuenta, mostramos nuestras debilidades a personas que en el fondo desean vernos caer.
Por eso es tan importante ser sabios con lo que compartimos y con quién lo compartimos.
No todos tienen el corazón para sostener nuestras luchas, y no todos desean nuestro bien.
Lleva tus cargas primero a Dios. Él nunca usará tu vulnerabilidad en tu contra.
Y cuando necesites hablar, rodéate de personas que te edifiquen, no que se alegren de tus caídas.
Muchas veces, sin darnos cuenta, mostramos nuestras debilidades a personas que en el fondo desean vernos caer.
Por eso es tan importante ser sabios con lo que compartimos y con quién lo compartimos.
No todos tienen el corazón para sostener nuestras luchas, y no todos desean nuestro bien.
Lleva tus cargas primero a Dios. Él nunca usará tu vulnerabilidad en tu contra.
Y cuando necesites hablar, rodéate de personas que te edifiquen, no que se alegren de tus caídas.

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