¡Desespero!
Reseñas generalesDespierto una mañana, un jueves 12 de noviembre de 2017, al sonar la alarma, eran exactamente 7:00 am, con la presión en la cabeza de saber que mi familia espera una solución a un problema de escasez y falta de ingresos, dudando de si es cuestión de un proceso de Dios; enseñándonos a valorar cada día más las cosas; o es cuestion política, y si sólo estoy soñando. Escucho al fondo a mi mejor amigo Jeison decir: “ vamos al súper, que podemos conseguir algo”, sin dudarlo tomo mis cosas y corro abrumado pero con fe, teniendo la certeza de conseguir la solución de un día gris, después de tantas horas en cola esperando mi turno, con un nudo en la garganta, de emoción; veo salir al seguridad y decir: “se acabó todo”.
Hay frustración al saber que fue un día más perdido, pero sabiendo que llegarás a tu casa con las manos vacías, las lágrimas caen, poco a poco, mientras muchos saben a lo que me refiero, y lo que es vivir en el desespero de un 2017 frío y sin esperanzas. No obstante seguimos creyendo en que algo va a cambiar, en que un milagro de Dios va a suceder, tenemos una fe inquebrantable, tomando en cuenta aún el día perdido, pues, suena la alarma nuevamente 10:00 am del 25 de diciembre de 2023, están reunidos partes de la familia, recordando tantas cosas pasadas, cada uno dejando un mensaje de aliento y de esperanza a muchos que partieron a otras naciones a experimentar un rumbo nuevo, mientras me estoy alistando para comprar una bolsa de pan porque para la cena navideña hace falta, se oyen carcajadas, te das cuenta que las cosas han mejorado, que lo difícil ya pasó, estamos compartiendo, recordando, llorando y riendo, pero me doy cuenta que lo más bello que Dios pudo regalarte está contigo.
Suena la alarma a las 9:00 am de un 28 de abril de 2025, oigo a mi esposa reclamarme porque le quite un poco de sabana, miro a mi lado y veo a mi hija preparandose para ir al colegio, y piensas en tantas cosas y queda solo agradecer a Dios que estás vivo, que estás con quiénes amas, haciendo lo que te gusta, y que nunca has caminado solo, que hay un Dios vivo que te ha guiado en cada paso que has dado, que no has dependido de gobierno, de política, de amigos, de jefes, de nadie, si no, solo de un Dios que se ha encargado de demostrarte que sin él no somos nada, mientras recojo mis cosas para salir a trabajar, sonriendo abrazo a mi hija y beso a mi esposa , mientras me despido a laborar y cumplir con un deber que día a día exige, y que me llevará a ser mejor persona y disfrutar de lo que más amo que es mi familia, y olvidarme de aquel desespero que me hizo dudar de tantas cosas y de creer que no había una esperanza. Anonimo

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