La corredora del laberinto

Reseñas generales

Abro los ojos y no veo nada, busco mi teléfono y siento el piso duro. No recuerdo haberme caído de la cama y aun así siento que me duele todo el cuerpo, no me explico porque esta todo tan oscuro. Trato de incorporarme cuando de repente siento el suelo moverse, “es un terremoto” me digo; “¡mamá, papá!” grito, tratando de ponerme de pie, pero no lo logro porque el piso sigue moviéndose tan bruscamente que me produce náuseas. De pronto me llega un olor extraño y una ráfaga de luz segadora me llega, cierro los ojos para concentrarme, “no se siente como un terremoto”, pienso. Es entonces cuando siento el movimiento, no es una sacudida hacia los lados sino solo hacia arriba, siempre hacia arriba, “¡¿Es un elevador?!; ¿Pero por qué?”. Mi mente empieza a trabajar muy rápido y me aterran mis pensamientos, “me han secuestrado, ¡y que hay de mi familia!", me aterra pensar lo que les pudieron haber hecho pero por qué; somos buenas personas, no tenemos enemigos que yo sepa. 

De repente siento que me detengo, abro los ojos, no hay nadie mas conmigo y esto parece ser un espacio muy pequeño como para llegar a ser un elevador normal. Encima de mi cabeza oigo un ruido, un chirrido que indica que las puertas se abrirán, pero no como un ascensor normal que abre sus puertas hacia un lado, sino que sus puertas están arriba. Las puertas se abren y siento el impacto de la luz en mis ojos que me obliga a cerrarlos. Oigo murmullos, “ donde estoy, por que, ¡mi familia!”. Los murmullos aumentan y voy notando que la luz se va empañando por muchas sombras, siluetas de forma humana, de repente, un rostro surge frente a mí, dice unas palabras que se que mi memoria recuerda y ahora nunca olvidará: “día 1 novato; bienvenido al laberinto”. 

 

Mi mente es un torbellino en este momento, veo rostros conocidos y a la vez que nunca antes había visto, por lo menos no de frente y tan cerca a mí porque los vi a través de la pantalla de mi televisor, “Es un sueño”, digo en voz alta sin darme cuenta. “No te preocupes”, me dice uno de ellos, “todos nos sentimos así el primer día, pero ya te acostumbraras”. Por mucho que intente, en este momento no logro recordar el nombre del chico que me habla, aunque es lógico, ya que no conozco a nadie de aquí. Me sujetaron dos pares de brazos para sacarme de esa cosa que parece elevador y me quede helada al sentir su fuerza mientras me ayudaban a subir. No entiendo nada, si esto es un sueño, porque debe serlo, porque siento el piso de césped y la brisa de este lugar, respiro hondo y trato de recordar lo último que hice antes de irme a dormir ayer. 

  

Hace una horas. Después de un día bastante agotador me voy a la cama totalmente rendida. Al mismo tiempo estoy muy emocionada por mañana ya que es un día muy importante, por lo menos para mis padres, postularé a la universidad y a la carrera escogidas por mi padre quien quiere que cumpla el sueño que él no pudo cumplir. he estudiado lo suficiente y aunque no me entusiasme la idea daré mi mejor esfuerzo para lograr un puesto. Eso sí, hoy fue mi día, sin agarrar un solo libro, solo un día para mí y mi afición por las películas; así que decide volver a ver completa una de mis sagas favoritas; el corredor del laberinto. La vi varias veces y aun así siento que cada vez que la vuelvo a ver noto detalles que antes no había visto. Tal vez sea el hecho de tener toda la vida planificada contra mi voluntad que me gustan tanto este tipo de películas en las que vives un día a la vez, no sabes como será tu día siguiente y ni siquiera si vivirás lo suficiente para contarlo. Pero bueno, las posibilidades de tener una vida así son tan remotas que no pienso en ello, me envuelvo en mis cobijas y me aseguro que mis dos gatitos estén bien arropados, “mañana será un día interesante”, pienso mientras los acaricio hasta que cierran sus ojitos solo para que me despierten a media noche con sus juegos de todas las noches. 

 

Y aquí estoy, por mucho que intento no puedo explicarme que paso; no es como si hubiera pedido algún deseo de entrar en una película o algo así. Llevo la mano a la cabeza y busco las dos trenzas que me hice ayer y no las encuentro, agarro mi cabello muy corto, terriblemente corto. ¡¿Pero qué?!, grité antes de poder contenerme y siento que se me cae al alma a los pies cuando escucho mi voz, las manos que antes estaban sobre mi cabello ahora están en mi garganta. “Oye, qué tienes?” me dice un chico rubio, niego con la cabeza y respiro hondo antes de verme de pies a cabeza; el cuerpo y la ropa no son míos ni de cerca; y es cuando caigo en cuenta que definitivamente entre en esta película y nada menos que como su protagonista. El problema es que la persona que protagoniza esta película y yo no somos parecidos en nada, sobre todo fisiológicamente. 

 

“Es una pesadilla, es una pesadilla, ¡esto no puede estar pasando!” chilló. “Oye, tranquilo” me dice de nuevo el chico rubio y antes de que pueda decir algo más me echo a correr sin rumbo y por primera vez en toda mi vida siento que no me ahogo, aunque se muy bien porque, este cuerpo está mucho mejor entrenado para correr que el mío. Sigo corriendo sin ver hacia donde voy hasta que observo a alguien correr hacia mí a toda velocidad, detrás mío oigo voces que me gritan “¡Sal de ahí!” y es cuando veo donde estoy, la entrada al laberinto. 

La persona que corría hacia mí ya esta a solo unos metros de distancia, se le ve cansado, como si llevará horas corriendo. Me quede helada como una estatua, cuando el corredor llega a donde estoy me grita, “¿Quién eres tú?; ¿Qué haces aquí?, ¿No sabes que esta prohibido?”. Me quedo callada, o bueno, callado. “Es el novato”, le dice alguien desde atrás; “Pues no me importa, pero mas le vale no volver a cruzarse por mi vista y mucho menos acercarse aquí. ¿No le explicaste las reglas?” - “En eso estaba antes de que este saliera corriendo sin rumbo”. El chico rubio, que ahora se que se llama Tritón me llevo a una cabaña donde al parecer duermen todos estos chicos, me dijo que descansara y tratara de calmarme, debo hacerlo rápido porque mañana iniciarán formalmente mis días en este lugar, buscarán en que soy bueno (buena) y me asignarán tareas. 

No puedo dormir y de repente se me prende al foco. He visto esta película muchas veces, se lo que se supone que debe pasar, tal vez pueda hacer algo para ayudar a estos chicos a salir de este lugar, que sepan lo que pasa en este mundo en el que viven. Tal vez de esa forma estarían mejor preparados ¿tal vez?. Me decido a escribir una carta, teniendo cuidado de lo que pongo, advirtiéndoles los peligros a los que se enfrentarán pero sin revelarles detalles que los pondrían en peligro. Si tengo suerte y mis cálculos no fallan, debería regresar a mi mundo el día siguiente. Dejo la carta junto al chico rubio que es mi crush de esta saga y esta vez si me duermo totalmente segura de que despertaré en mi cama con mis gatitos mirándome y me reiré del sueño más loco que tuve en mi vida. 

 

Abro los ojos con la luz de la mañana, el cielo esta despejado y yo estoy sobre la manta que me prestaron ayer los chicos, ¡HAY NO!.

 

PD. Si llegaste hasta aquí te agradezco muchísimo, espero que te haya gustado. Si así fue me ayudarías dejando tu like y comentando que te pareció. ¡Gracias de nuevo! ¡Saludos y cuídense mucho!

 

Comentarios 1

E
Escritor Ocult@29 de abril de 2025
Muy bueno la verdad! Saludos!!!