Inframundo
Reseñas generalesVoy a elegir inframundo porque es de mis favoritas! Escribiré un parte de lo que sería una escena de la película. Yo despertaría siendo la hermana menor de David, que es quien ayuda a Selene en todo el trayecto.
La noche estaba tranquila y se oían murmurar a los búhos, la luz de la luna ilumina el camino tenebroso por el cual David transitaba, pisando esas tierras pastosas que parecían ser de un cementerio, y si, lo eran, había ido a parar allí pero no tenía idea del cómo. Tenía la cabeza arrebatada y para despejarse decidió sentarse en uno de aquellos bancos viejos y rotos que estaban frente a las lápidas. Dio un pequeño suspiro al dejar caer su cuerpo sobre el asiento, apoyó los codos sobre sus rodillas y se tomó la cabeza con ambas manos, luego de unos segundos levantó la vista y vio a lo lejos una figura de una mujer, no muy alta y de cabello hasta el hombro. Se puso de pie inmediatamente pero no por estar en alerta sino más bien porque sentía que conocía a aquella mujer. Sin dar un paso más la figura femenina se acercó a él y cuando le dio la luz en el rostro quedó perplejo. Sus ojos no podían creer lo que estaba viendo, pensó que era un sueño pero no, era muy real y ella estaba allí, la hermana a la que perdió cuando tenía diez años en medio de una guerra contra los licántropos y que su padre jamás se esmeró en buscarla. Kate estaba satisfecha y aliviada de haber encontrado por fin a la persona que había estado buscando toda su vida, después de nueve años perdida. Ahora las cosas serian diferentes, ¿cómo iba a reaccionar su padre cuando se enterara de ello? ¿Que peligros corre Kate ahora que ha regresado? ¿Tendrá algo especial para los licántropos que la buscan? Ella ha sobrevivido en las oscuridades más profundas y nadie sabe cómo.
—¿Donde has estado todo este tiempo Kate? Te he buscando por nueve años.—habló David primero, con un poco de aliento.
—He vuelto hermano mayor, pero no todo es como antes. Los licántropos me buscan por algo y aún no he averiguado por qué.—respondió Kate con un poco de incertidumbre y miedo a la vez, su voz estaba algo quebradiza.
—No importa, estarás a salvo con nosotros. Papa ansiará verte.—se le formó una media sonrisa en el rostro.
—Dudo que así sea. No me buscó nunca después de que desaparecí. Ahora soy un blanco fácil para el enemigo y el no podrá protegerme. Ni si quiera tu.—exclamó algo ofendida pero a su vez decepcionada. Sus ojos se llenaban de lágrimas, quería ir con su hermano y los demás pero sabia que lo más inteligente era seguir por Su cuenta, pues, así desviaría la atención de los licántropos únicamente hacia ella y no hacia los de su clan.
Aunque ahora no sabía a qué clan pertenecía, no era ni un vampiro ni un lobo, pero tampoco era mitad de ambos, tenía algo que la hacía diferente al resto pero aún no lo descubría y eso, era el peligro más acechador para ambos clanes.



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