ORO BLANCO

Reseñas generales

Por la década de los 90 a mis 20 años abandonaba el seno familiar en busca de aventuras como todo joven con la ilusión de conquistar el mundo sin mucho esfuerzo, en ese camino ya llevaba conocimientos del poder del dinero porque provenía de una familia de narcotraficantes. Era mi turno a razón de encontrarme solo, debido a que mis protectores se quedaron presos porque eran las reglas de ese juego de poder. 

En ese trayecto cuando iba de visita a mi protector en prisión, conocí a un tipo mayor que se gano mi confianza y me hizo invertir más de 60 mil dólares, en un cargamento de clorhidrato de cocaína con destino a España cuyo resultado seria seguro en un plazo de 24 horas mediante unos pilotos de una aerolínea amistades directas de este amigo. 

lamentablemente 24 horas se convirtieron meses de mentiras y todo ese respeto que había creado esta persona en mi ser se desmorono hasta verlo como un gran mentiroso que no merecía vivir.

Le descubrí que me había estafado pues el había cobrado el dinero hace tiempo y había cubierto de lujos su propiedad. Y fue así que firmo su sentencia de muerte. 

Acudí  a un mercader de armas para comprarle una pistola con silenciador, pero solo tenía a la mano una Pietro Beretta 9 mm y antes de ejecutar al traidor fui al penal Castro Castro para poner en conocimiento a los contactos de este sujeto para que no se entrometieran en el futuro porque se trataba de respetos. Y en ese entonces la palabra tenia poder y respeto tal como lo habíamos aprendido de nuestros maestros, pero siempre había la excepción y este era uno de esos casos. 

Para ese entonces, en corto tiempo ya me había hecho conocido en ese submundo del narcotráfico porque era el único que fabricaba cocaína de alta pureza y gran brillo. Para mi era un hobbie el mundo de la química orgánica.

A los pocos días el traidor me pide que le purifique una mercadería para un amigo para llevar al extranjero y que de alli saldría el pago de la deuda porque el no tenía como pagarme porque todo le había ido mal. El no sabia que ya le había descubierto la mentira, pero le seguí el juego. Para esto le fui muy claro y le dije que se despida de su familia porque no regresaría, lo tomo como una broma y aún así acudió al laboratorio clandestino llevando 2 kilos de PBC para convertirlo en clorhidrato. En ese lugar nos sentamos a tomar un par de cervezas y le pregunte ¿Por qué me había mentido y estafado? en lugar de dar muestra de su arrepentimiento y buscar una forma de arreglar el grave problema en el que se encontraba, se altero y me respondió que si quería ir a la comisaria a poner la denuncia por estafa el me acompañaría; además para que necesitaba dinero, si yo no tenia responsabilidades familiares y por ultimo no me pagaría porque era dinero ilícito. Sin darle respuesta alguna, saque el arma lo puse en la mesa y le dije esa es tu ultima respuesta? Me mando a la mierda y dijo que ese juguete no le haría nada. Y bueno levante el arma le apunte a la altura del corazón y le dispare tres veces. Murió en el acto.

Ahora venia el siguiente problema, desaparecer el cuerpo para no dejar evidencia alguna, como lo dije antes, mi hobbie es la química orgánica y en esta rama se conoce que el acido sulfúrico es el remedio indispensable para desaparecer cualquier evidencia.  Fue así que de la noche a la mañana gobernado por la ira, me convertí en una bestia sin sentimiento ni emoción.

Nadie de los conocidos podía creer lo que yo había hecho hasta el punto de no dejar rastro alguno y lo más irónico ni la policía que andaba tras mis pasos a razón de la denuncia familiar por desaparición podía atraparme. El propio destino jugaba con todos porque yo salía de mi casa y a los siguientes minutos la policía estaba ingresando con orden de allanamiento en tres lugares se dio este cruce. Igual si me atrapaban sin cuerpo y sin arma no había delito alguno.

Ya con ese respeto ganado me puse a enviar mercadería a Europa mediante diversos procedimiento químicos que eran indetectables para el perro, para el tiocianato de cobalto  (reactivo para detectar alcaloide) y para los rayos X.

Hasta que por un error de confianza la policía logra atraparme en el aeropuerto por narcotráfico. Me habían centrado. Como había dinero, el vehículo donde me encontraron con la droga paso como vehículo robado y para evitar una alta condena me pasaron como el ladrón del vehículo, eso me llevo cerca de 2 años de prisión, ante los 10 que correspondía por narcotráfico, era una ganga.

Al salir de prisión por cuestiones de abandono de amigos decidí alejarme absolutamente de todos para hacer una vida única a favor de mi pareja quien me acompaño durante todo el encierro.  Me puse a laborar como taxista una semana y en ese rumbo me llevan al sur por una playa famosa Punta Hermosa. 

Tragedia la mía, al terminar mi labor de taxi, voy a comer a un restaurante de lujo sin saber que era de mi amigo Antonio Odonel y lugar donde  encontré a otro personaje que me había robado 9 kilos de clorhidrato de cocaina antes de entrar a prisión.  Se armo una bronca que salió el dueño del restaurante y al reconocerme me dio un abrazo y comenzó a preguntar ¿Qué había pasado Luchito? le explique que ese tipo me había robado y en ese momento también me entero que este ratero era socio con el dueño del restaurante. La solución fue inmediata, Antonio le hizo firmar unos documentos a su socio quien me pasaba todas sus acciones a mi nombre en parte de pago de la deuda y sin querer me convertí en unos minutos socio de una cevicheria. En los siguientes minutos Antonio que conocía mi trayectoria sin dudarlo me hizo la oferta de presentarme a unos africanos para llevar cocaina a ese pais que tenia un gran atraso en tecnología y policía y su precio por kilo bordeaba los 25 mil dólares por kilo. Fue tan interesante la propuesta que lo cambie mis acciones al instante y fue así que comenzó mis viajes a Southafrica.

Mi primer viaje fue con 15 kilos razón por el cual me pusieron los africanos el apelativo de “super” porque nadie traía esa cantidad en un solo viaje. Ser químico orgánico me favorecía mucho porque lo transformaba en lo que era mas transportable e indetectable, en ese entonces era el impregnado en la tinta de las prendas de algodón, después en los líquidos de los vinos argentinos, en las tabletas de chocolate y caramelos… etc. Hasta que en 1998 desarticulan toda la organización a través de las escuchas telefónicas y la declaración de los arrepentidos. Me sentenciaron a 6 años en Buenos Aires, con una ampliación de extradición hacia el Perú… por hechos similares. 

Dentro de prisión fue como estar en la universidad porque tenia todos los libros que deseaba y el tiempo necesario que me fui preparando más en química orgánica pues mi objetivo era mezclar PBC con un tipo de metal, algo que para muchos era una locura porque para todos en la mente esta que el metal se tiene que fundir con fuego para poder obtener una aleación. Y bueno eso era para las mentes limitadas. Yo lo hice y tal vez no podrán creerme, pero aqui le dejo para que lo investiguen. La PBC funde a los 90C° y la aleación denominada metal wood tiene su punto de fusión menor de 50C°, esto quiere decir, que el metal wood se vuelve liquido a 50C° y con este liquido se baña el polvo de PBC formando unas rocas metálicas solidas al enfriarse.

En ese mismo sentido tenia conocimiento que la DEA traficaba cocaina a los EEUU en plásticos transparentes. Esto me llevo a investigar mucho y logre dar con los insumos siendo uno de ellos el Polimetacrilato de Metilo PMMA como la base principal para convertir PBC lavado en algo invisible a los ojos humanos. 

Al salir de prisión pongo en practica todo lo aprendido y sin hacer caso a los consejos de otros químicos me involucro con unos africanos que me secuestra para extraerme la formula y obviamente que luego me matarían.  Me llevaron a la selva colombiana y no se ¿cómo? pero, como soy un leo y tengo el poder del convencimiento logre ganar la confianza y enseñarles el proceso con tal de salvar mi vida. Hasta que una tarde me dejan en compañía de tres chacales quienes tenían la misión de cuidar un dinero guardado. Cosas de la vida que uno de ellos olvida el arma una pistola en el baño. Sin pensarlo dos veces, lo rastrille y al salir le dispare en el pecho a dos de ellos. El tercero suplicaba por su familia, entonces le dije que me sacara y que nos llevariamos todos los dólares que se podía. Así fue que llenamos con fajos de dólares en una mochila grande para cada uno y partimos. El tipo era del monte y caminamos cerca de dos días hasta que encontramos un pueblito y antes de llegar no tuve otra alternativa que matarlo porque me podría delatar. Ya en ese pueblito cargado con dos mochilas pedí que me llevaran a la ciudad mas cercana y me llevaron hasta Pereira. De allí ya era más fácil salir. hasta la frontera con Ecuador y todo era coimas en las fronteras porque me encontraba sin documento alguno. Hasta que ingrese a mi amada tierra peruana, con un total de 98,000 dolares.  

Dinero que me duro por un par de meses, pues tenia una ampliación de extradición del gobierno argentino para responder en el Perú otra vez. Y como todo es corrupción en este país, logre librarme de unos largos años de prisión. 

Es increible esta vida que he llevado lleno de lujos que en nada me ha beneficiado porque todo era como tener un juguete nuevo y botarlo luego y el reloj mas caro era igual que los demás, todo es la delicia de la mente miserable gobernada por el ego. Lo bueno de todo que conocí muchos lugares hermosos y yo si podría decir “que bella es la vida.” 

 

 

Comentarios 0

Todavía no hay comentarios.