Verdadero terror
Reseñas generalesMe gustan las películas y las series de acción con suspenso y algo de terror, usualmente, mis favoritas son las que tratan a los zombies.
Desde los zombies lentos de the walking dead, que me hacen pensar que podría sobrevivir a ellos y que mi único problema serían las personas y su falta de humanidad, hasta los zombies de guerra mundial Z o de Exterminio, que me hacen pensar que probablemente lo mejor sería simplemente morir amablemente desde el inicio, evitandome todo el sufrimiento y zozobra que claramente experimentas.
Eso por no mencionar los de soy leyenda o the last of us…
Normalmente son pocas las películas o series que disfruto ver más de una vez, pero este género me llama particularmente la atención, no puedo evitar meterme en ellas, imaginar que haría en su lugar, intentar ser empática con las malas decisiones y asombrarme con la astucia que muestran algunos.
Fascinarme por el instinto de supervivencia que te impulsa a hacer cualquier cosa por seguir adelante aun cuando todo se ha perdido, luchar porque aun cuando estas cansado, aun tienes a tus hijos y debes seguir peleando por ellos, o porque simplemente aún rechazas la idea de rendirte.
Es emocionante, y llegue a pensar que dentro de una de estas películas o series; preferiblemente the walking dead por no ponerme un reto demasiado alto, yo lucharía, no iría por lo que llaman el “camino fácil” no debe ser tan difícil sobrevivir, establecerse y tener una vida decente dentro del apocalipsis.
No es el fin del mundo, solo el fin de la humanidad.
Y luego una noche, desperté, y no estaba en mi cómoda cama, arropada hasta el cuello y con el tv prendido en cualquier canal para evitar mi miedo a la oscuridad, sino que estaba en el piso de una especie de granero, todo olía terriblemente mal y no había un solo ruido en el exterior.
Soy una mujer de ciudad, tengo una nariz particularmente sensible a los malos olores, soy alérgica a las picadas de zancudos, mi celular siempre esta pegado a mi mano, es vital para mi tenerlo todo al alcance de una llamada, un mensaje o pasar mi huella para realizar un pago.
Pero en ese momento estaba en pijama, en el piso, en un lugar desconocido, sin mi celular y soportando un olor putrefacto.
Ahora yo como le avisaba a mi mama en donde estaba y pedir un taxi que me llevara a casa?
Salgo en silencio, ante lo desconocido, lo mejor siempre es observar callada, aprender y actuar en base a eso, pero no consigo absolutamente nada, solo consigo con que no hay nada particularmente cercano y que el pastizal llega a cubrir casi por completo mi metro sesenta de altura.
Salgo en silencio, más curiosa que asustada, camino cautelosa, viendo en todas direcciones, buscando a quien sea que me pueda regalar al menos una llamada y algo de información, pero siendo de ciudad, mujer, y algo paranoica, con cuidado que no puede ser cualquier persona.
Luego, pisó algo, bajo la mirada y por un momento me espanté, es un cuerpo, una niña. Me horrorizo.
Casi grito cuando veo que se mueve aun cuando está tan herida y maltratada, pero unos segundo luego de verla bien, noto el familiar primer zombie que aparece en uno de esos tantos programas que me gustan.
Huyo del lugar sin mirar atrás, llegó hasta uno de los laterales del lugar donde desperté y obligo a mi corazón a calmarse.
Me toman varias respiraciones para lograr atajar mi primer pensamiento coherente: No hagas ruido.
Necesito observar un poco más mi entorno, si hasta ahora no he visto más que a esa pobre niña, y dado que estoy en un campo prácticamente en medio de la nada, estoy relativamente a salvo.
Ella es la niña de the walking dead, eso puede significar una buena señal, si es the walking dead solo debo cuidarme de los vivos, que es algo que ya vengo haciendo desde que comenzó mi vida adulta.

No hay problema, puedo sobrevivir a esto, mi mama tambien, es una mujer fuerte, es ágil, lo más probable es que ella siga cuidando de mi, ella es más deportiva y rapida tambien. Mi hermano menor, tiene doce y juega fútbol desde los tres años, también es muy ágil, mi papá no tanto, pero es muy inteligente.
Los cuatro podremos sobrevivir fácil, mi papá disfruta de este género tanto como yo y más de una vez hemos discutido durante episodios de the walking dead sobre cómo sobrevivimos, repito, esto es fácil. Lo difícil será salir de aquí, llegar a mi casa para reunirme con ellos y sería bueno volver a venir para acá.
Construir una cerca, plantar vegetales, seguro conseguiremos una vaca o algo, ya nos ocuparemos de eso, lo primero es traerlos.
Ya tenía todo el plan en la cabeza, caminaría hasta alcanzar en algún momento alguna autopista, intentar ubicarme de alguna manera y llegar hasta ellos, me tomaría probablemente mucho, pero puedo caminar, no tengo problema.
Antes de comenzar el rumbo consigo un tubo doblado que estaba en el granero para usarlo como arma y comienzo mi camino.
Debo ser silenciosa y cuidadosa, lo mejor es evitar ser vista porque arma o no, soy de contextura débil y no por tener un “arma” significa que estoy a salvo, seguro un golpe mío no derriba a nadie, pero es mejor que nada.
Camino alrededor de 5 min y consigo algo así como una construcción a medias, me acerco con cuidado y noto a dos muertos vivientes alimentándose de un tercer cuerpo, todos parecen hombres.
Intentó dar media vuelta pero pisó una rama. Me congelo.
Lentamente volteo hacia ellos y uno había volcado, buscando alrededor lo que sea que generó el ruido.
Ahogó un grito en mi pecho.
Es mi papá.
Corro sin importarme el ruido. No estoy pensando, solo estoy llorando y todo lo que quiero hacer es buscar a mi mama, no importa a donde vayamos, tenemos que ir a algún lugar.
En mi carrera no veo por donde piso, solo me tropiezo con algo y ruedo en el piso. El golpe me robó el aire, quizás eso me salvó, porque cuando levanto la mirada a lo que me hizo caer, lo único que me impide gritar con todas mis fuerzas es que mis pulmones expulsaron todo el aire que tenía al caer.
Es mi pequeño hermanito, mi pequeño que vi crecer, con quien peleo diario y por quien daría mi vida.
Me pongo de pie temblorosa, y cuando mi cabeza está sobre el pastizal, noto que hay alrededor de diez zombies que no note al correr y que tienen su vista sobre mi.
Sigo mi carrera, no puedo dejar de soltar sollozos ahogados. Necesito calmarme, las lágrimas ni siquiera me dejan ver al frente.
Choco con una pared, parece zinc, no se, no puedo describir absolutamente nada a mi alrededor, no se cuanto corrí, no sé si hay zombies, no se si es de día. El aire no entra a mis pulmones, mi cabeza duele y veo borroso.
No puedo desmayarme, aun no, tengo que buscar a mi mama, ella debe estar sola y destrozada, así como yo lo estoy ahora.
Intento calmarme, no es momento de pensar en lo que falta, tengo que concentrarme en lo que tengo y luchar por ello, cuando estemos juntas podremos llorar hasta secarme por nuestras pérdidas. Necesito recomponerme y ser el pilar que ella necesita.
Limpio mi cara y no espero un momento para asomarme y vigilar que no haya zombies. Si me distraigo más me dolerá más.
Si hay un par de zombies, y si antes dudaba de mi fuerza ahora estoy muy segura que no lograre nada con esa barra de hierro, pero me aferro como si fuese todo lo que me queda.
Logro pasar desapercibida mientras caminaba entre los escombros que hay en el lugar. Hay varios zombies deambulando, lo mejor es ser cautelosa, evitandolos. Me detengo un segundo a respirar, no me di cuenta que estuve conteniendo la respiración todo este tiempo.
Entonces, la veo, mi verdadero terror.
Es mi mama, es una de ellos, y entonces, recordando todas las veces que asumí que esto sería fácil, entendí que no, no es ni un poco fácil, es el infierno en la tierra. No es solo cuidarse de los humanos, es intentar que tu humanidad no se esfume también.
Y entonces pensé que si despertara en the walking dead, quizas tambien elegiria ese “camino facil”

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