Realidad alterada,
Reseñas generalesY de pronto aquí estoy, despertándome en una cama totalmente extraña e un poco incómoda para mi gusto, también noté un olor raro como a tierra mojada nada parecido al de mi pequeño apartamento, me senté en la cama para intentar recordar lo último que paso por mi mente antes de dormir, solo recordé estar sentada en el sofá junto a mi hermano y estar viendo los juegos del hambre película que le supliqué que viera conmigo. Me levanté he intentado inspeccionar el lugar me di cuenta que estaba en una casa un poco vieja con paredes marrones, no logré descifrar aquel material en mi cabeza solo estaba la idea de que seguía durmiendo, también estaba fascinada por lo real que todo parecía. Yo recurrentemente tenía sueños lucidos, me despertaba sintiendo que más que un sueño era un recuerdo pero nada parecido a lo que me ocurría en ese momento, de manera boba y cliché me pellizqué la mejilla pero sentí dolor, eso hizo que me recorriera un frío por dentro que me hizo pararme de la cama de golpe, en eso escuché una puerta abrirse y unos pasos acercándose a mi, me helé de miedo ya que mi próximo pensamiento más sensato fue que había sido secuestrada en la noche, al pensar eso ya no sentí miedo por mi si no por mi hermano y mi mamá que se suponía estaban conmigo, mi primera reacción fue volver a la cama rápidamente y hacerme la dormida así podría darle más vueltas a lo que estaba pasando; entro alguien al que no puede ver bien pero si escuche.
- que floja es esta ñiña sigue dormida, se le enfriará el desayuno.
Esas palabras me parecieron aún más desconcertantes, el tono de su voz me hizo intuir de inmediato el género, era una mujer, una mujer mayor que pronunció esas palabras con un poco de humor y decepción en el fondo, no parecía para nada lo que le diría un secuestrador a su secuestrado, aunque para mi en ese momento era la única posibilidad, me reconfortó aquella manera de hablarme; me quede en silencio y escuche con atención lo que pasaba afuera de mi habitación, entonces escuché un grito.
- mamá … no se ha despertado?, hay que ver que enserio es una floja de primera.
Puede entender a medias lo que dijo pero no mi nombre.
Tomé un poco de valor y me paré de aquella incómoda cama, me acerqué a la puerta tomé un respiro y la fui abriendo lentamente, esa puerta era notoriamente vieja así que mi salida fue todo menos silenciosa, esta misteriosa mujer la escucho y desde el piso de abajo me grito
- Que bien, ya despertaste, baja rápido antes de que se enfríe.
Me quede petrificada al prestarle atención a mi alrededor, nunca antes había visto aquella casa, no reconocía esas voces que me llamaban.
Me dispuse a bajar esos escalones mal hechos poco a poco, con más curiosidad que miedo me acerqué a la mesa donde estaban sentadas, la mujer y una niña que me esperaban, por pura inercia me senté en la mesa, ellas empezaron hablar entre si, mi cara de confusión no tardo en ser tema de conversación
- aún sigues dormida?, nos miras como si estuvieras viendo fantasmas- se rio esa niña que no conocía.
- verdad?, siempre se despierta amargada, pero hoy parece medio perdida- dijo aquella mujer.
- solo tienen cara de boba- replicó la niña.
- respeta a tu hermana prim- respondió rápidamente.
Esas palabras no hicieron más que desconcertarme, hermana, prim, yo no era su hermana ni nunca habías escuchado ese nombre, tenía que salir de ahí estaba demasiado confundida como para seguir la conversación así que me levanté y dije que me dirigiría al baño
- discúlpenme es que tengo que ir al baño-dije nerviosa.- discúlpenme?, hoy si que estás extraña Catherine- me respondió.
- Catherine- dije entre dientes.- si, no es ese tu nombre?- me dice la niña ya un poco cansada de mi extraña actitud.
Me dispuse a ir al baño, mi cuerpo camino solo y lo encontré en el piso de abajo, me encerré, apenas la puerta se cerro empecé a llorar estaba demasiado confundida, no sabía cómo reaccionar ni cómo comportarme frente aquella gente, mucho menos sabia que hacia en un tan extraño lugar o cuanto duraría mi estadía en este sueño tan desconcertante, pensé sueño porque no sabía como otra forma referirme a esta situación, lo más importante era saber que iba hacer ahora. Deje de hundirme en mis pensamientos y los ordene, concluí que lo mejor que podía hacer era fingir y conseguir la mayor cantidad de información posible sobre la persona que se supone que soy ahora, la hija, la hermana y dios sabrá quien más soy en este mundo tan irreconocible, pensé consecuentemente que el nombre de esa niña se me hacía familiar, me quede en blanco y de repente dije - La hermana de katniss Everdeen-. Me lleve las manos a la cara apenas pronuncie esas palabras y emperece a reírme un poco maniáticamente, para mi aquello que estaba pensando me parecía no más que ridículo, una fantasía, pero cada minuto que pase en ese baño me hizo sentir que era real, también intenté palmar las facciones de mi cara pero era yo, mis manos, mi nariz, hasta mi cuerpo era tal cual recordaba ser, eso me extraño, mi autodefensa fue reírme y hacer chistes sobre que hubiera preferido ser una belleza irreal en este mundo de fantasía, volví a hablar en voz alta
- Que aburrido ser yo misma, mínimo podrían haberme hecho parecida a Marilyn Monroe.
Repasé mis palabras y pensé "podrían", existía la posibilidad que alguien, que algo me puso aquí, imaginar que esto era una prueba divina no era ninguna desfachatez debido a las circunstancias, pero en ese momento no le di muchas vueltas; de pronto tocaron mi puerta y estalló mi burbuja de ideas.
-estás bien, te sientes mal?, te levantaste extraña, paso algo?- pensé rápidamente antes de responder- estoy bien, mamá solo que seguía dormida cuando baje, me lavo la cara y salgo- al parecer aquello que dije la calmó y me contestó dulcemente- esta bien hija, tómate tu tiempo-.
Salí del baño, me dispuse hablar un poco con estas dos personas que yo acababa de conocer pero para ellas llevan su vida conmigo y me conocen más de lo que yo misma me conozco en este momento.
- Me levante tan mareada, que hasta se me olvidó lo que iba hacer hoy- dije sin mucho apuro -ibas a dar una vuelta con Gale-me respondió mi supuesta madre desde la cocina, mientras yo terminaba mi rural desayuno.
- mmm Gale- dije mientras soltaba una pequeña sonrisa, al la cual Prim reaccionó.
- si tu futuro esposo- respondió y se echó a reír.
- niña, controla lo que dices o no te traerán nada- grito aquella mujer desde la cocina, lo que hizo que se disculpara, yo solo me reí y me invadió un extraño cariño por esas dos mujeres.
Subí a mi cuarto y busqué en mi armario lo que yo creería que sería lo apropiado para dar una vuelva, sin tener idea que es lo que se suponía íbamos hacer. Intente recordar partes de la película para tener “ventaja” en esta situación y lo único que paso por mi mente fue que ella cazaba fuera de la alambrada metálica que rodeaba el distrito 12, buscaba comida, supuse que por eso esa mujer le dijo a prim que si seguía no le traería nada; así que me metí bañar luego de encontrar lo que considere la mejor opción de ropa y al salir me la coloqué, cuando estuve lista volví a estar perdida, yo no tenía los conocimientos que supuestamente yo tenía que poseer, nunca había tocado un arco ni mucho menos utilizarlo para matar un animal, tenía un ligero conocimiento de boticaria, sabía de plantas comestible, hongos y hierbas medicinales, así que decidí comenzar por ahí.
Esa casa estaba casi al final de lo que llaman veta, solo tenía que dejar atrás unas cuantas calles hasta a ese campo desaliñado que según se llamaba pradera, esa información la conseguí de mi hermana al desearme suerte y mencionar ese nombre. Ya estando al frente de ese cúmulo de alambres, pensé en si estaba electrificada así que me quede en silencio esperando escuchar el paso de la corriente por sus cables plateados, al no oír nada seguí caminando esperando encontrar una entrada y así fue. Me escondo detrás de un arbustos, me tumbo boca abajo y me arrastro por debajo de la tira de quizás unos sesenta centímetros. En cuanto ya estoy del otro lado empiezo a caminar, veo debajo de una piedra una manta de material impermeable, recupero un arco y unas flechas que seguro yo misma escondí ahí, me paré rápidamente, busqué por el piso algo que me sirviera de diana, encontré un pedazo de madera blando y lo coloqué en una piedra que me llegaba por la mitad del cuerpo, retrocedí como unos siete pasos, instalé la flecha de la misma forma que uno se puede imaginar que es la correcta, estúpidamente cerré los ojos y dispare, al abrirlos me sorprendió ver que le había atinado al corazón del tronco si hubiera tenido uno lo abría matado- pensé y me reí- empecé a dar vuelta me emocione de más que no me había percatado que no estaba sola.
- Pero mírenla, agradezco llegar temprano para ver semejante escena- dijo aquel muchacho mientras aguantaba la risa.
- Y tú quien ere… te crees para reírte así de mi- respondí desde de pensar mis palabras porque era obvio que ya lo conocía, supuse inmediatamente que se trataba de Gale.
- Me rio porque soy el único que te vio lanzar esa flecha como si nunca has tirado en tu vida- me replicó entre risas.
Le di la espalda haciéndome la ofendida por su comentario, aunque era la verdad que nunca había tirado no se porque me molestó tanto que él lo dijera, empezamos hablar y yo traté de seguirle la corriente aunque se notaba que era alguien que me conocía muy bien, así que no tardo en darse cuenta que quien veía esa mañana tan igual a otras, no era la misma.
- estás extraña hoy catnip- me dijo.
- No me digas así que apodo más raro- le respondí sin pensar.
- Me retracto por un momento pensé que no eras la misma amarga de siempre-dijo pero luego siguió hablando- se acerca la cosecha y no se como sentirme al respecto, tu no tienes miedo?, ya estamos en edad para ser elegidos hasta prim es candidata- me miro mientras terminaba de hablar.
- No he pensado mucho en eso, pero prim irá por encima de mi cádaver, ella no será el entretenimiento de nadie, así tenga que ofrecerme como tributo ella no irá- le dije sin pensar, mi repuesta no fue solo por mi conocimiento de la historia si no por mi misma yo tampoco dejaría que mi hermano se lanzara a la muerte así.
Dejamos el tema ahí y nos dedicamos a hacer lo que se suponía que era la razón por la que nos encontramos, yo busqué vallas y recogí algunas fresas que sorprendentemente crecían allí, el por otro lado cazó algunos conejos, yo atrapé uno pero él lo mató, le dije que ese día no estaba de humor para hacerlo. Terminamos nuestro estadía detrás de la alambrada y nos dispusimos a regresar.
En el camino no hablamos mucho, solo se burló de mí cuando casi piso las florecitas que dejo algún animal, me dejo en la puerta de mi casa y me dijo - nos vemos en la cosecha catnip, ponte un vestido no sabes si será la última vez que nos vemos y no me quiero ir sin verte usar uno- se fue sin dejarme responder.
Entre a lo que por ahora era mi casa, le entregué los conejos a mi madre y las fresas a prim, corrí a cambiarme y me senté en la cama sin dejar de pensar en las últimas palabras de ese muchacho, solo paso por mi cabeza en lo resignado que estaba de morir si le tocaba, me hizo dudar de mis palabras, yo estaría dispuesta a morir por alguien que no era realmente mi hermana?….
PD: no se si alguien lo vaya a leer pero tengo muchas ideas para continuarlo, lo seguiré escribiendo, y si aunque sea a una persona le interesa lo subiré, así que háganmelo saber. besitos. También si llegaré hasta aquí pido perdón si se me escapo una falta de ortografía o coloque mal un punto, soy nueva en esto pido perdón. besos otra vez

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