El Loco Adam
Reseñas generales¿Todavía son relevantes o nadie le importa? ¿El elenco de Cónclave no merecía algún tipo de reconocimiento? ¿Las canciones de Wicked no son mucho mejores que la de esa película hablada en un idioma que intenta ser castellano, pero apenas se entiende y de la cual esperamos no tener que volver a mencionar?
De a poco los Oscars 2025 se van desvaneciendo en nuestras memorias cinéfilas, mientras nos olvidamos lo anticlimático que se sintió lo de Demi Moore, la gran Bond Girl que sería Margaret Qualey y abrazamos más fuerte a nuestra mascota cada vez que vemos un clip de ese apocalipsis encantador llamado Flow.
Y a medida que pase el tiempo, seguramente no valoremos el potencial meme para la posteridad que Adam Sandler nos regaló.
Sin duda la mejor performance de la ceremonia.

Además, en lo personal, su simpática y breve presencia me produjo un flashback AC, antes del Covid, a los Oscars de 2020, que si fueron algo extraños, donde se ninguneo por completo a The Irishman del tío Marty, uno de los últimos suspiros de genialidad de esa monumental generación del New Hollywood y se olvidaron de Sandler que dio una de sus mejores actuaciones en esa gran película que es Uncut Gems.
¡Ni siquiera una misera nominación!

Los comediantes y los Oscars tienen sus relaciones peligrosas, no olvidemos que Robin Williams o Tom Hanks antes de recibir estatuillas doradas eran comediantes hechos y derechos y muy exitosos, pero debieron ponerse serios a la hora de ser nominados.
El loco Adam, por su parte, no reniega de su condición de artista popular y su look en los Oscars refuerza esa imagen políticamente incorrectísima del White Trash, un término despreciativo que en otros tiempos aludía a gente pobre, sencilla si se prefiere y Sandler en gran parte de su carrera haciendo esa comedia simplona, absurda, cursi, gritona y poco sutil represento una versión actualizada del norteamericano promedio que mira juegos de baseball, come hot dogs y solo toma cerveza. Aunque de vez en cuando se involucra en proyectos alejados de su “marca personal” donde queda claro que el hombre si puede actuar de otra manera y manejar otros registros, como en Spanglish, Funny People y ese ser humano hermosamente quebrado en la bella Punch-Drunk Love de Paul Thomas Anderson, entre otras tantas, muchas más de la se supondría en primera instancia y es muy llamativo que durante toda esa temporada de premios, previa al dorado espadachín desnudo de 2020, Sandler y Uncut Gems fueron reconocidos por sus pares en muchos festivales y ceremonias, en su mayoría de índole independiente.

A diferencia de Hanks y más en línea con Will Ferrell o Jim Carrey, Sandler no tiene problema en hacer películas tontas para pasar el rato y al mismo tiempo dar una actuación relevante, aunque sea ignorado por la Academia, pero claramente no es rencoroso y debe haber cobrado un suculento cheque o simplemente fue un favor para su amigo Conan, que visiblemente disfruto su intervención, más que el resto de la ceremonia.
Además de un futuro meme, se llevó por lejos el mejor look, aunque ningún especialista fashion se anime a reconocerlo y le dio cierto toque humano a un evento que ya no puede evitar sentirse algo mecánico y robótico, al representarnos a muchos, sin distinción de género, como opinólogos, expertos sin diploma, mientras cuestionamos candidatos, discursos, in memoriams, cuadros musicales y hacemos chistes desde un cómodo sillón.















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