el abismo profundo

Reseñas generales

Pocas producciones de las que van directas a plataforma pueden presumir de tener en su reparto a Sigourney Weaver, a Anya Taylor-Joy y a Miles Teller como protagonistas. Apple TV+. una vez más, tira la casa por la ventana, como ya hizo en Ghosting para presentar un producto en el que de nuevo la mezcolanza de géneros es el ingrediente principal.

De primeras, sabemos que estamos ante una película de ciencia ficción y misterio, pero ya teníamos la fecha de estreno (San Valentín), como pista para saber que la cinta también incursionaría en el romance porque El abismo secreto es, sobre todo, una historia de amor. Tiene también momentos muy videojueguiles. Algo así como si The Last of Us y Love Actually se metieran en la coctelera.

El concepto en sí tiene su parte de riesgo, si tenemos en cuenta que no es fácil que el área de interés de un espectador amante de la ciencia-ficción haga concesiones al romanticismo y viceversa. O lo mismo es la mezcla ideal para reunir a un público heterogéneo frente al televisor.

La referencia a un poema modernista de exactamente 100 años para empezar la crítica de una película de monstruos producida por Apple TV+ no es (esta vez) un exhibicionismo vanidoso de cultura general por parte del crítico ni tan aleatorio como parece porque El abismo secreto lo cita reiteradamente, es más, llama a sus criaturas “los hombres huecos”, tal como se titula el poema. Sin embargo, no alcanzan todas las citas de Eliot para ocultar que aquello que está hueco es el centro de este film, así como el de gran cantidad de películas actuales que se le parecen.

Tal vez sea exagerado decir que en este momento estamos acercándonos al fin del cine, pero la proliferación de servicios de streaming y el forzado estreno semanal de decenas de títulos para mantener viva la oferta y la fugitiva atención de los suscriptores terminó generando cierto tipo de film estéticamente anémico que es característico de esta época y, al menos desde lo estadístico (cantidad de estrenos y de supuestos espectadores), el predominante.

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LA NACION>Espectáculos>Cine

El abismo secreto: una película anodina que representa bien la anemia del cine producido por los canales del streaming

Con los protagónicos de Anya Taylor-Joy y Miles Teller, la historia combina ciencia ficción, romance y horror, pero no funciona bajo ninguno de estos géneros

  • 20 de febrero de 2025
  • 18:50
  • icono tiempo de lectura6 minutos de lectura

PARA LA NACIONHernán Ferreirós

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El abismo secreto: una película anodina que representa bien la anemia del cine producido por los canales del streaming

 

El abismo secreto: una película anodina que representa bien la anemia del cine producido por los canales del streamingLaura Radford - Apple TV

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El abismo secreto (The Gorge, Estados Unidos, 2025). Dirección: Scott Derrickson. Guion: Zach Dean. Fotografía: Dan Lausten. Montaje: Frédéric Thoraval. Música: Trent Reznor y Atticus Ross. Elenco: Anya Taylor-Joy, Miles Teller y Sigourney Weaver. Duración: 127 minutos. Disponible en Apple TV+. Nuestra opinión: regular.

Los versos de T.S. Eliot “Así es como se acaba el mundo, no con una explosión sino con un quejido” están entre los más célebres y también los más parodiados de la literatura. Son muy corrientes las variaciones que toman algunas palabras y la misma estructura sintáctica de estas líneas para jugar con una idea similar como, por ejemplo, para ir entrando en tema, “Así es como se acaba el cine, no con una explosión, sino con una veintena de servicios de streaming”.

 

 

La referencia a un poema modernista de exactamente 100 años para empezar la crítica de una película de monstruos producida por Apple TV+ no es (esta vez) un exhibicionismo vanidoso de cultura general por parte del crítico ni tan aleatorio como parece porque El abismo secreto lo cita reiteradamente, es más, llama a sus criaturas “los hombres huecos”, tal como se titula el poema. Sin embargo, no alcanzan todas las citas de Eliot para ocultar que aquello que está hueco es el centro de este film, así como el de gran cantidad de películas actuales que se le parecen.

Tal vez sea exagerado decir que en este momento estamos acercándonos al fin del cine, pero la proliferación de servicios de streaming y el forzado estreno semanal de decenas de títulos para mantener viva la oferta y la fugitiva atención de los suscriptores terminó generando cierto tipo de film estéticamente anémico que es característico de esta época y, al menos desde lo estadístico (cantidad de estrenos y de supuestos espectadores), el predominante.

 

El abismo secreto ya se encuentra disponible en Apple TV+

 

El abismo secreto ya se encuentra disponible en Apple TV+Laura Radford - Apple TV

La mayoría de las películas que producen estos canales parecen hechas de apuro y, a la vez, con desgano. Están ensambladas como un rompecabezas de ideas ya usadas en films mejores y, en lugar de trama, presentan un concepto fuerte, un “elevator pitch” que puede ser expresado en 30 palabras o menos. A pesar de que no tienen el mandato de vender entradas, no asumen la menor osadía temática ni formal. Acaso su rasgo más notable sea que tienen la modestia artística de las películas de clase B (sin nada del entusiasmo ni la inventiva de los buenos autores del cine B) combinada con la inflamación técnica que da un presupuesto de clase A. Lo único que no les falta a las empresas como Netflix, Amazon o Apple es dinero. Se puede contraargumentar que el cine es una industria onerosa y, como tal, desde siempre presentó una mayoría de películas mucho más concentradas en el negocio que en lo estético. Sin embargo, pareciera que la relación cuantitativa entre esas películas anodinas y aquellas que dejan una huella nunca fue tan dispar como ahora. El hecho de tenerlas todas juntas e inmediatamente accesibles desde nuestras pantallas profundiza esta sensación.

Comentarios 1

A
Arlequin6 de marzo de 2025
Por favor, un poco mas de cuidado en el copy paste.