“¿Qué pasó con mi pantano? ¿Qué pasó con mi vida?” | SHREK PARA SIEMPRE
Reseñas generalesShrek lo tiene todo, una esposa que lo ama, hijos maravillosos y amigos entrañables… sin embargo él es el único que no se da cuenta de lo afortunado que es.

En esta cuarta entrega de la franquicia cinematográfica de Shrek, vemos que nuestro protagonista con el paso del tiempo y su nueva dinámica de vida, entre cambiar pañales, darles de comer a los trillizos, jugar con ellos, lidiar con el caos y no tener un solo minuto de paz, se siente estresado y perdido, ya no se reconoce “¿dónde quedó el ogro temible?, ¿dónde quedó su libertad?”. A pesar de que ahora está rodeado de su familia y amigos, él sigue necesitando su espacio y su autonomía.
Esta crisis de identidad que atraviesa Shrek, su añoranza de “aquella vida en la que todo era más simple” cuando no cargaba con responsabilidades, es aprovechada por Rumpelstiltskin, un duende estafador conocido por sus tratos mágicos. Rumpel lo engaña para conseguir un objetivo bastante sucio, ofreciéndole a Shrek un trato mágico para pasar un día entero como un ogro de verdad sin preocuparse por nada; y a cambio de concederle su deseo, Rumpel le pide como pago un día de su vida, un día que Shrek ni siquiera recuerde. Rumpel escoge el día en que nació, creando así una nueva realidad alternativa en la que Shrek nunca nació, así que "lo pierde todo". En esta realidad, Fiona no lo conoció, ya que él nunca llegó para rescatarla del dragón; Burro y el gato con botas tienen vidas muy diferentes, y el pantano, que algún día fuera su hogar, está arruinado y sin rastro de que alguien lo hubiera habitado alguna vez.

Es precisamente a raíz de esta pérdida que Shrek realmente toma consciencia sobre el gran valor de su familia, sus amigos y la vida que había construido.
Por desear recuperar su vida pasada, Shrek cae en el error de recordar solo lo bueno, idealizando su pasado y cayendo en la premisa de que “todo tiempo pasado fue mejor”, dicho popular que tiene profundas raíces en el pensamiento occidental, y lo podemos evidenciar con la nostálgica idea de una supuesta “Edad de Oro” que precede a las edades de Plata y Bronce, en una secuencia que decae hasta llegar a una etapa degenerada y conflictiva de la sociedad. Esta idea nos ofrece la visión de un pasado idealizado. Con esto, Shrek se aferra a la idea falsa de que su felicidad quedó en el pasado, olvidando que en aquellos tiempos su vida no era perfecta: se sentía solo y era un marginado.

Shrek está negándose a aceptar esta nueva etapa de su vida, sus nuevas responsabilidades y a ceder parte de su libertad. Sin embargo es importante recordar que esta no es la primera vez que Shrek enfrenta este tipo de conflictos de identidad, cada vez que su vida cambia y se le exige asumir un nuevo rol, su primer impulso es resistirse y tratar de escapar, como cuando se peleó con sus suegros y se marchó frustrado en Shrek 2.
Su viaje heroico en esta película reside precisamente en su lucha por recuperar lo que perdió y en todo el aprendizaje que obtiene en el camino, así como mostrarnos que muchas veces no nos damos cuenta de lo que tenemos hasta que lo perdemos, dándose cuenta que la verdadera libertad no está en vivir sin responsabilidades, sino en elegir conscientemente aquello a lo que queremos entregarle nuestro tiempo.

El impacto emocional de esta película y la conexión que alcanzó con el público, se debe a la universalidad de las emociones que experimenta el personaje, Shrek es profundamente humano. A través de este personaje hacemos catarsis, ya que todos en mayor o menor medida, hemos perdido algo valioso en algún momento de nuestras vidas: un ser querido, una etapa de la vida… Nos identificamos porque es un dolor que todos conocemos (excepto los psicópatas, claro está, por eso de la empatía reducida). Por esta razón, Shrek es un gran perdedor, que hacia el final logra recuperar lo perdido, es cierto, pero los grandes personajes son los que logran levantarse después de los grandes fracasos, de las grandes pérdidas. Shrek para Siempre es la más especial de las películas de la saga, porque es la primera vez que vemos a un Shrek totalmente vulnerable y desesperado, que pierde lo que más valora y batalla con todas sus fuerzas para recuperarlo, expresando abiertamente su necesidad de amor.
Shrek al final recupera su mundo, pero lo más entrañable es que revalida y resignifica la importancia de su vida cotidiana, de su hogar, lo cual nos deja un mensaje realmente catártico.






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