reseña de Hounded
Reseñas generalesLa película de Hounded describe las situaciones que se presentan en los colegios privados; los alumnos compiten entre ellos. Por la falta de tolerancia, Jay, su protagonista, se destacaba por ser uno de los mejores estudiantes que tenía ideas para crear campañas que ayudaran y beneficiaran a los estudiantes con discapacidades. Él hacía una serie de dibujos e ilustraciones para que los guiaran en una mini cartilla que él creó. Rony, el nieto del rector del colegio donde él estaba estudiando, le tenía envidia; rivalizaba mucho con él, lo mortificaba haciéndole persecución y bullying. Un día menos pensado, en la entrada del colegio, lo abordó y le robó el trabajo, diciéndole mentiras a su abuelo y a sus padres. Por culpa de él castigaron injustamente a Jay; llamaron a la mamá y al hermano. Contándole que él faltó con la tarea, el seño Van Dussen se dio cuenta tarde de la falsedad de su nieto y su yerno. Tomo cartas en el asunto. Le llamó la atención y lo pusieron en el entrenamiento militar de castigo para que dejara de ser mentiroso. El problema que tenía Rony era complejo de inferioridad y baja autoestima; faltaba enseñarle a convivir con los compañeros y aceptar que podía aprender de otras personas las enseñanzas e intercambiar ideas; así no sería acomplejado y jamás se sentiría perdedor. Ni mucho menos fracasado; al contrario, procuraría ver el lado positivo de sus compañeros sin abusar de la confianza que le depositan. La familia Van Dussen vivía muy preocupada por Camile, su perrita pomerania blanca. A ella le daban ataques de ansiedad; se le alteraba el sistema nervioso. En el tiempo que María, la ama de llaves, la cuidaba, en el tiempo que trabajó con la familia Van Dussen, la desafiaba; se le enfrentaba cada vez que la regañaba. El yerno del señor Van Dussen le llamó la atención, la pilló pegándole con el cucharón y le dijo: "Deje de ser brusca con la perra". El señor le dijo que por eso la perrita le había perdido el respeto. Ese día pasó Jay a la casa del yerno del señor Van Dussen y su esposa. Se puso el casco de ciclista de máscara; la ama de llaves se asustó. Igualmente, Camille. Al otro lo llegó a trabajar cuidando la perra. Mientras llegaban los dueños, Camille era espantosa. Ella le buscaba el juego a Jay; algunas veces jugaban contando que no estuviera cansado. El día menos pensado le dio sueño y se acostó con la perrita a dormir la siesta. Después de terminar el descanso, la perrita se despertó con ataques de histeria y ansiedad. Desconoció a la persona que la estaba cuidando; se le botó a atacarlo. Le hizo una serie de daños en la casa; destrozó los cojines. Le tocaba buscar a Jay la manera de aquietar a Camille; aprovechaba y salía a hacer diligencias. La perrita se le salía y lo seguía; a él también lo metía en problemas cuando atravesaba la vía. Ese día casi lo coge un carro. Le tocó a Jay recogerla y llamarle la atención. Un día la perra estaba con hambre; Jay se equivocó y le dio mucha comida que después Camille vomitó. Le tocó limpiar la casa. Su hermano fue y lo visitó a Jay para mirar cómo estaba en el trabajo. Camille se alborotó; les tocó defenderse asustándola con la sombrilla y la aspiradora para que se calmara. Ese día fue tenaz para ellos porque Camille les dañó los pantalones. Esa vez que fue al baño a esquivarla, la perra dañó la puerta; se entró, le tocó defenderse con la cortina Después le tocó organizar la casa. Jay se iba a su casa a hacer sus tareas. Después de finalizar el día, se iba a estudiar. a hablar con sus amigos en la hora de descanso. Luego de finalizar las clases en el colegio, se iba expreso a trabajar. El día menos pensado se descuidó y se salió la perra. Les tocó colocar volantes en todos los barrios para buscarla; esa odisea duró alrededor de unas semanas hasta que apareció. Jay y su hermano hicieron un operativo en la parte de atrás del camión y colocaron un costal de carne. Recorrían los sectores donde estaban todos los perros; ahí pillaron a Camile. Ella mordió el saco; luego abrieron la ventana de arriba y la perra llegó a los asientos de adelante. Y se entró. Después ellos pasaron por una vía y se cayeron con el camión cerrado. Luego les enviaron ayuda; consiguieron una grúa para sacar. El vehículo y después notaron que la perra había cambiado de comportamiento; la llevaron a su casa. Llegó a la alcoba de Rony; la recibió con los brazos abiertos. La hija del señor Van Dussen notó que la perra estaba embarazada. Le compraron bata de maternidad, la llevaron al colegio y se encontró con Jay, la hija del señor Van Dussen. Le dio las gracias a él y a su hermano por salvar la vida de su perrita. La perrita lo saludó y la dueña se quedó aterrada de la empatía que existía entre ellos. Después de que Jay se graduó en el colegio, se aclaró todo hasta que el nieto dijo la verdad y aprendió su lección porque tenía que ser honesto y actuar bien. Al poco tiempo lo llevaron al entrenamiento militar le dio duro al principio, después se adaptó y resolvió actuar bien.




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