La Quema de Judas
PersonajesEl famoso director de cine, dramaturgo y director de teatro venezolano Román Chalbaud, lleva a la gran pantalla una de sus obras más enigmáticas, estrenada en 1974 y que participó en el Noveno Festival Internacional de Cine de Moscú: “La Quema de Judas” considerado su tercer largo metraje, es un Drama policial que cuenta la historia de un delincuente que, al hacerse pasar por policía para atracar un banco, es asesinado en su guardia, razón por la que recibe grandes decoros nacionales en el proceso en el que descubren su verdadera identidad… Un excelente metraje con una narración no lineal que forma parte de un grupo selecto de películas venezolanas reconocidas en el ámbito cinematográfico.
Por medio de excelentes paneos, exposición de planos sublimes y el constante uso de flashbacks intermitentes con la evidente necesidad de no revelar las verdaderas intenciones de nuestro protagonista Jesús Carmona, “La Quema de Judas” empieza y termina dejando en el espectador una sensación extrema de insatisfacción, no porque quizá nos hubiese gustado un final feliz para el antihéroe que conocimos en el transcurso de esos noventa y ocho minutos, sino por descubrir que muchas veces la redención es solo una máscara para encubrir la corrupción más grande.
Este film inicia con la secuencia del robo del banco en el que trabajaba nuestro protagonista, perpetrado por un grupo de guerrilleros que incautaron un total de doscientos cincuenta mil bolívares de la caja fuerte (consideremos que Jesús María Carmona ganaba seiscientos bolívares mensuales en su trabajo como policía, solo para hacernos una idea de la cantidad de dinero que esto significaba para la época) que en el proceso acaban con la vida del oficial Carmona, personaje que hasta el momento suponemos que solo hacia su trabajo y murió en el cargo. De este modo la investigación se efectúa de la mano del Doctor Herrera que como muchos están cansados de que la vida de los funcionarios sea devastada por los delincuentes, razón por la que el empeño para que se le rindan honores a Carmona es imprescindible.
Así mismo y en el proceso de investigación policial llegan a conocer a los allegados del difunto como sus familiares, sus amigos y su amante, personas que en primera instancia defenderían la imagen del hombre que al parecer había salido del barrio para lograr un estatus en la policía nacional desde hacía meses, pero esta ficción comenzaría a mancharse cuando Jeremías es interrogado por el Doctor Herrera en el velorio de Carmona, momento en el que descubrimos que el policía fallecido gustaba de robar casas y saquear mercancía comercial para lucrarse él y su grupo de amigos en donde Jeremías, acompañado por “Poncio Pilatos” y “Superman”, resultaban siempre victoriosos para gastar sus ganancias en vicios y mujeres.
Por tanto, cuando Jesús María Carmona decidió entrar a la policía de la noche a la mañana todos sus amigos delincuentes y sobre todo las personas en su barrio, lo consideraron no solo como una contradicción, sino también como una traición, especialmente cuando Superman es aprisionado al creer que había sido Carmona el culpable de su encarcelamiento, razón por la que Jeremías y Poncio Pilatos trataron de asesinarlo sin éxito. Lo curioso de todo esto es que la historia transcurre paso a paso contando por medio de flashbacks el reconocimiento de la identidad de nuestro protagonista, descubriendo lentamente las razones por las que decidiría entrar a la policía en primer lugar.
Mientras tanto en la investigación del asalto al banco, encuentran en las pertenecías de Carmona al momento de ser asesinado, la cantidad de dos mil bolívares en su cartera y un pequeño plano del banco señalando cada una de las salas y pasajes del edificio, algo altamente sospechoso para los investigadores. Sin embargo, el Doctor Herrera le frece el dinero a la madre del difunto en buena voluntad, personaje que además de acoger a personas desprotegidas de la calle para darles un hogar, recibe la atención nacional apareciendo en reportajes de televisión y recibiendo las condolencias de personas con grandes cargos en el gobierno.
No obstante, la investigación continúa y es cuando el doctor Herrera descubre que Carmona falsificaría su identidad para entrar al comando de la policía, puesto que tenía antecedentes como delincuente en los registros, todo para poder hacerse cargo del banco y dejar entrar a sus compañeros, Jeremías, Poncio Pilatos y toda la gente del llamado Doctor Altamira un lunes a las seis de la tarde para hurtar todo el dinero, siendo este último el que lo convenciera en primer lugar de entrar a la policía para ganarse la confianza de estos y poder hacer el atraco “a lo americano” para obtener como ganancia medio millón de bolívares para él solo, pensando en escapar con su amante a Colombia con todo el botín, sin pensar que los guerrilleros atacarían unos días antes, acabarían con su vida y a su vez con el plan que se venía gestando…
Es así como nos enteramos de todo al final del metraje, casi al unísono que el Doctor Herrera, quien sin poder hacer más, permite que se le den los honores al delincuente Jesús María Carmona como si se tratase de un policía honrado, mientras que en las calles del barrio queman la efigie de nuestro protagonista en una alusión a la quema del hombre que traicionó a Jesucristo, simulando así el desprecio de la comunidad por el hombre que se cambió de bando y que ahora recibe los más grandes honores, cuando en realidad quería desfalcar el banco central del país para beneficio propio y de sus socios.
“La Quema de Judas” hace insinuación simbólica constantemente con respecto a personajes de la biblia y sus personajes: el protagonista lleva el nombre del hijo de Dios y su progenitora, casi como un reflejo de inocencia y sacrificio; mientras que la madre lleva el nombre de la Santísima Trinidad, no solo como un símbolo de grandeza sino de salvación al acoger a tantas personas desvalidas de la calle; el niño adoptado se llama Juan como el apóstol más amado por Jesús; sus colegas el nombre de un profeta del antiguo testamento (personaje que casi cuenta todo a la policía) y del perpetrador romano que juzgó a Jesucristo, quien según dicen en el film “Siempre anda lavándose las manos” para escapar de las situaciones comprometedoras; y finalmente el símbolo de Judas como el traidor más grande que es colgado y quemado por la prole para acabar el film de este modo.
Además de esto debemos resaltar la fotografía de la película, el sonido que usando la técnica del doblaje permitió que los diálogos se escuchen con total claridad eliminando así el ruido de fondo, las actuaciones que para la época podían verse peores y sobre todo la trama que está llena de peripecias y de la técnica del reconocimiento expuesta por Aristóteles en la poética, lo que le da mucho sentido a la obra a pesar de ser algo confusa por no ser lineal y un tanto lenta respecto a la finalidad cuando desarrolla personajes que no trastocan demasiado el efecto de la película, casi como si fuese un relleno innecesario.
No obstante, “La Quema de Judas”, es un excelente film que compara los contrastes sociales y desmiente la redención personal que en ciertos momentos puede considerarse más como algo negativo por las masas que como algo positivo, denotando así la corruptibilidad de la gente y la falta de honradez que puede encontrarse no solo en un país como Venezuela sino en cualquier escenario en donde la imagen de una persona tiene más valor que los hechos o acciones en sí, todo bajo una excelente trama con un trasfondo profundo sobre la moral y la ética personal, laboral y gubernamental.



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