UP: Aprender a dejar ir

Reseñas generales

Carl y Ellie, una pareja que se conoce desde niños. Desde ese momento, Ellie le cuenta Carl que ella tiene el sueño de vivir en “Las Cataratas del Paraíso”, y que su sueño más grande de la vida ya lo tiene plasmado en el libro de aventuras. Incluso ya ha dejado páginas libres para poner ahí las aventuras que vivirá una vez que cumpla ese sueño.

 

Años más tarde, la pareja contrae matrimonio. Empiezan a construir una vida juntos. Viven una vida llena de color y de alegría. Cada uno con sus respectivos trabajos, salen a pasear, a comer juntos, arreglan su casa. 

En un determinado día, a ambos les pasa por la cabeza empezar su propia familia, ilusionados se empiezan a preparar para convertirse en padres, acondicionan una habitación para su futuro bebé, pero lamentablemente se topan con pared cuando reciben la noticia de que ellos no pueden tener hijos.

Esto deprime mucho a Carl, pues siente que su esposa no está completamente feliz. Le da su “Libro de Aventuras” que tenía de niña. 

Esto a ambos les devuelve la ilusión, no pudieron cumplir su sueño de ser padres, pero pueden cumplir algún otro sueño juntos. Deciden retomar aquella idea de viajar a Cataras del Paraíso, y ambos hacen la promesa de ir ahorrando juntos para poder costearse el viaje. Sin embargo, ocurren muchas cosas que les van impidiendo eso; accidentes, problemas de salud, gastos diarios, que los hacen tener que disponer de ese dinero que han ahorrado. 

 

Al paso del tiempo, esta hermosa pareja ha envejecido. Dos ancianos sin familia, pero con un amor enorme entre ellos dos. Llegados a esta edad, Carl un día se encuentra con una fotografía de su esposa de niña, lo que lo hace sentir un poco triste; ambos son ancianos, y a la fecha no ha podido cumplir sus sueños a su mujer. Por lo que decide comprar 2 boletos para viajar a las Cataratas, pero el día que su está por sorprender a su esposa, ella enferma, y no puede dárselos en ese momento.

Con un muy triste final, Ellie muere, y su esposo nunca pudo darle esa sorpresa que tanto pensaba que la haría feliz.

 

 

 

Carl ahora vive solo, extrañando a su esposa. Se decide que debe mudarse a un asilo debido a un incidente, pero una noche antes, jura a su esposa (a través de una fotografía) que cumplirá su promesa. De la chimenea de la casa aparece una cantidad inmensa de globos que hacen que esta empieza a flotar, y él la va dirigiendo hacia Cataratas del Paraíso. 

 

De una manera inexplicable, en el pórtico de la casa aparece Russell, un niño explorador que anteriormente había conocido a Carl para ofrecerle su ayuda y ser ascendido en los exploradores. Por lo que Carl no tiene otra opción que llevarlo con él.

Logran llegar a Sudamérica, lugar donde se encuentran las cataratas del paraíso, pero se dan cuenta que se encuentran muy lejos de ellas, por lo que juntos tienen que llevar la casa cargándola sobre sus hombros (especialmente Carl) para llevarla a su destino.

 

En determinado momento, Carl y Russell tienen una discusión. Momento que hace que Carl le diga a Russell que no le importa nada más que llevar la casa a su destino, no le interesa ayudarlo, ni nada. Cuando Carl empieza a nuevamente arreglar su casa, se pone a leer el Libro de Aventuras de su esposa. Hojea las páginas en blanco y se encuentra con un mensaje que ella le dejó: “Gracias por la aventura, ahora ve a buscar una nueva”.

Haciendo entender a Carl que ella ya tuvo su aventura, y que su aventura fue él. Y él aún tiene la oportunidad de vivir más aventuras y compartirlas con otras personas.

Carl, deja finalmente ir su casa, junto con todos los recuerdos que esta carga, pero ahora está listo para dejarlos como eso, como recuerdos y ahora crear nuevos momentos.

 

 

Up, resalta principalmente La Casa de Carl, por encima de las propias Cataratas del Paraíso que son el lugar que siempre han soñado.

 

La Casa representa el luto que vive Carl al haber perdido a su esposa. Es muy importante el dato de que Carl no logró tener familia con su mujer y que no pudo llevarla a conocer el lugar de sus sueños. Cuando Carl pierde a Ellie, vive constantemente con culpa, con pensamientos que probablemente todos hemos tenido alguna vez en nuestras vidas: “¿Por qué no lo hice?”, “¿Qué hubiera pasado si?”, “Pude haber hecho más”.

La casa no es solo una casa, representa todos los recuerdos de un matrimonio, una vida entera. No es casualidad que cuando Carl intenta llevarla a las Cataratas la lleve sobre los hombros. Carl carga un peso en sus hombros, de que nunca hizo completamente feliz a su mujer. 

Llevar la casa a donde su mujer deseaba es la forma en que él siente que puede hacerla feliz aunque ella ya no esté en este mundo. Carga esa culpa en sus hombros mientras no haya llegado a su destino.

 

Leer el mensaje de su esposa, al final no hace entender que ella sí cumplió su sueño, vivió la aventura que siempre había deseado; la vivió estando con él. Y lo más importante es que ella sí fue feliz todo el tiempo. Pudo tener momentos tristes, como el día en que supo que no podría convertirse en madre, pero eso no quiere decir que toda su vida haya vivido triste o frustrada, fue solo un momento más de su vida.

Cuando Carl deja ir la casa, se libera por completo. El peso que cargaba sobre sus hombros se ha ido, toda la culpa que el tenía, se fue también.

 

Muchas cosas vienen y se van de nuestras vidas; familia, amores, trabajos, amigos, cosas materiales, en fin, prácticamente todo en la vida es cíclico. 

El mejor momento en que nos podemos encontrar es el presente. Imagino que todos hemos perdido seres amados, no hemos obtenido alguna oportunidad, pero vivir siempre dentro de dichos recuerdos, en pensar en lo que fue y lo que pudo haber sido, solamente nos causa daño.

 

Muchas cosas no pasan como uno espera, y aunque no es nada fácil, lo mejor que podemos hacer es pensar que por algo las cosas pasaron como pasaron. Aceptarlo no es sencillo, pero es preferible hacerlo que solo vivir en el pasado. Puede pasarnos exactamente igual que a nuestro protagonista, vivió mucho tiempo culpándose por algo, que al final no existía. La culpa de no haber hecho feliz a su mujer, sin saber que ella siempre fue feliz.

 

Recordar es vivir, es cierto. Pensar en momentos del pasado como cuando éramos niños, recordar a nuestro primer amor, tal vez recordar momentos que pasamos con alguien que ya ha partido de este mundo, es algo maravilloso y hermoso. Pero nunca nos quedemos atrapados en esos recuerdos, vivamos en ellos por ese momento, pero volvamos a nuestro presente. Vivir un nuevo momento, crear una nueva aventura, que posteriormente se volverá otro hermoso recuerdo.

 

-"Gracias por la aventura. Ahora ve a buscar una nueva"- Ellie (Up)

 

 

 

 

 

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