Premoniciones
Reseñas generales
La película que fuera de una cinta de suspenso, termina por hacernos ver que ciertas decisiones nos llevan a un final que no tiene vuelta a tras, incluso si tuviéramos la osadía de regresar el tiempo, desde que damos un mal paso sin mirar lo que dañamos, lo que perdemos, lo que olvidamos y la vida al cobrarnos factura no da días de espera ni cheques a plazo.
Toda acción y decisión lleva una retribución, que sea buen o mala depende de nosotros, y las heridas quedan, no hay alguna que se borre y no deje huella.
Y si tenemos todo, ¿que nos hace falta? Quizás el vacío está en nosotros, que necesitamos la adrenalina de estar haciendo algo mal para sentirnos vivos, y no es por qué nuestra vida no nos llene es por qué nosotros mismos no encontramos nuestro lugar, y nos perdemos en cosas banales, cosas visuales que a simple vista encajan con nuestra necesidad, una necesidad que solo nosotros podemos llenar.
Sin darnos cuenta aquello por lo qué luchamos, lo soltamos al tenerlo, pensado que nada pasara, pero la vida siempre nos da lecciones, y a veces no hay marcha atrás. Terminamos perdiendolo todo. ¿Y la otra cara de la moneda? Que sentimos al saber que quien está a nuestro lado está dañando parte de él, familia, hijos, amigos,.. .se le llama egoísmo por qué no nos importa nada más solo lo que estamos viviendo y sintiendo nosotros mismos. ¿ Por qué? dañar en forma silenciosa a quienes no lo han hecho con nosotros, y no tiene sentido. Es ahí donde la supervivencia por sentirnos vivos vamos matando en sigilo. Y el perdonar, más que amor propio hacen falta fuerzas, en la piel, en alma, en el corazón, por qué una sola reacción llevaría a la catástrofe total de la ya creado, porque no solo se rompen sueños, se rompen años, esfuerzo y crece el miedo de respirar por qué si lo haces no sabes si terminarás por apagar lo único que queda y te vuelves las alas de lo que quieres rescatar, unas las rotas, que sangran pero que es lo único que te hará despegar, por ti, por quienes amas. Pero que pasaría si no existiera el perdón, cuántos corazones no se romperían y cuántas vidas no terminarian perdidas en dolor. En alguien tiene que caber la cordura en alguien tiene que esconderse el dolor para no perder los sueños ni odiar al amor.
Se necesita llorar, se necesita sangrar y perdonar, hay cosas que no se entienden, infiernos que el corazón debe sepultar.
Y siempre sin terminar dañando a aquellos por quiénes podemos palpar la vida y su mil sinsabores, el cielo y sus noches.
Y sobretodo nunca dejar de amarnos ni soltar a quienes amamos, son el motor de aquello que queremos alcanzar y nosotros las fuerzas para volar, sin importar los intentos, las caídas y los desaciertos.
(Una película que nos hace reflexionar, recordar, y llorar y sobre todo perdonar.)
Las reglas para sanar.

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