300
Reseñas generalesLa película (2006); Prometían espectáculo, pero me daban mucho miedo. Temía estar dos horas delante de la pantalla viendo un montaje interminable, imágenes confusas, una historia que no respetara el cómic de Frank Miller más que en la estética, una película normalita por muy entretenida que pudiera ser de un director que sólo había hecho gore hasta la fecha, y poco más. Y me equivoqué. 300 es una de las pocas películas de las que he salido sorprendido para bien de una sala. Dicha película, es el mejor espectáculo cinematográfico que he visto en las tantas peliculas.

El director, Zack Snyder. En su currículum sólo figuraba una película de terror de esas por las que no pagaría nunca, El amanecer de los muertos. Cuando le dan una película como 300, una adaptación de un cómic, a un director así es para temerse lo peor. Así salió Daredevil, por ejemplo (decente pero poco más). El segundo, que se planteara sólo en términos de cine espectáculo. Michael Bay, exponente de ese tipo de cine, es uno de esos directores que no soporto (tiene con Transformers su oportunidad de redimirse ante mí...) porque se limitan a colocar explosiones cuando tienen una duda. El experimento histórico visto desde el Hollywood tampoco era una garantía, y no hay más que recordar Troya.

Pero 300 está muy lejos de todo eso. Es un espectáculo descomunal, montado de maravilla y rodado con una precisión que para sí quisieran muchos directores que presumen de ser unos genios del género. Hay una escena, nada más comenzar la batalla, que es la quintaesencia de la película. Desde un lateral, se sigue el avance de Leónidas a cámara lenta con algunos momentos en que el plano se acelera. Leónidas golpea a sus adversarios, se abre camino entre los persas, hiriendo y matando a muchos de ellos. Es impresionante la precisión con la que está rodada, lo estudiados que están los movimientos de todos y cada uno de los personajes que se mueven por la pantalla, la perfección con la que se relata la historia. No hay confusión alguna, hay una claridad envidiable en este tipo de cine.

Ojo, es una película muy violenta. No roza el sadismo de Sin City, una de esas adaptaciones de cómic algo sobrevaloradas a pesar de su interés, pero es muy violenta. No cabía esperar otra cosa de una adaptación de una novela gráfica de Frank Miller, un artista que se distingue tanto por su genialidad como por su violencia. Pero no es violencia gratuita ni mucho menos, no desentona con la película. Y en caso de que alguno llegue a entender la violencia de 300 como excesiva, no sería más que un pequeño punto en contra dentro de una película visualmente hipnótica. El poderío de los imágenes es impresionante, y eso no se debe sólo a unos efectos especiales maravillosos o a un presupuesto elevado. Hay genialidad dentro de esta película, y mucha.

También, y para evitar desencantos injustos con 300, hay que dejar claro que no es una película histórica. Ni de lejos. Es la adaptación de una fantástica y fantasiosa novela gráfica que toma como punto de partida un hecho histórico, la batalla de las Termópilas, en las que un puñado de espartanos aguantó durante algunos días los ataques del poderoso ejército persa. Pero no es histórica. Es un cómic, es un entretenimiento. Es una auténtica gozada. Por lo menos para mí lo ha sido. Y añado al reconocimiento general que expreso a la película mi admiración por la banda sonora escrita por un auténtico desconocido para mí, Tyler Bates. Fabulosa música para una fabulosa película.

Zack Snyder me ha convertido en un aficionado más de este 300 que, por lo visto, está gustando a público y crítica por igual. Quizá aquí sí que estemos ante una película verdaderamente revolucionaria, y no como sucedió con el sobrevalorado fenómeno de Matrix. Por lo pronto, Snyder ya me tiene pendiente de su próximo proyecto, del que ya he hablado aquí, la adaptación de una fabulosa novela gráfica de Alan Moore, Watchmen. Antes de ver 300 también era escéptico con respecto a su próxima película.





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