Blade Runner: Paradox

Reseñas generales

Mi nombre es Rick Deckard, y en mi cabeza no dejo de preguntarme: ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?

Quizás es un pensamiento extraño, pero he llegado a un punto en mi vida en el que siento haberlo visto todo: rebeliones en Marte, guerras nucleares, mutantes, colapsos económicos, megacorporaciones que conquistan todo a su paso, androides tratando de ser humanos, la pérdida del amor de mi vida... incluso milagros. Sin embargo, hay algo que nunca he presenciado: algo que Roy sí logró contemplar justo antes de morir... libertad.

Mi cuerpo ya no es el de antes. Estoy viejo, agotado. Pero algo profundo en mi ser me dice que aún me queda una última misión por completar. Durante años fui un detective malhumorado, hastiado de la podredumbre del mundo. Me cuestioné todo, incluso si realmente era humano. A decir verdad, todavía lo dudo. Pero, de alguna forma, eso ya no parece tan importante.

 

Ahora estoy en un edificio tétrico, en la zona más peligrosa de Marte. Sentado en una habitación sombría, observo mi clásico revólver, que ahora lleva algunas mejoras diseñadas especialmente para eliminar replicantes. Espero el momento preciso para enfrentarme a los seres que me persiguen. El momento ha llegado.

 

Cargué el revólver, tomé un largo respiro y salí a enfrentar a mis perseguidores. No sé si son humanos, replicantes o híbridos, pero de algo estoy seguro: debo eliminarlos. Puedo escuchar sus pasos acercándose. Necesito ser más inteligente que ellos para sobrevivir. Calculo que son seis, aunque podría haber más. El edificio está húmedo y oscuro, como si hubiera sido abandonado hace décadas. Las paredes están deterioradas, y el aire huele a moho y polvo. Camino con sigilo, procurando no delatar mi posición.

El primero apareció ante mí: un hombre alto y corpulento, con un uniforme que parece pertenecer a una corporación. Apenas logro distinguir un logotipo: un triángulo con un círculo en el centro. Mi única oportunidad es un disparo directo a la cabeza, pero sé que, al hacerlo, alertaré a los demás. No tengo opción. Me acerqué lo más que pude, apunté con precisión y disparé. El estruendo del disparo resonó en todo el edificio.


La bala atravesó su cráneo, dejando un charco de sangre... o algo que la simulaba. Hoy en día ni siquiera sé a lo que me enfrento. Antes de poder analizar el uniforme con más detalle, escuché los pasos y las voces de los otros acercándose. Era el momento de seguir adelante. El estruendo del disparo resonó en todo el edificio.
 

La bala atravesó su cráneo, dejando un charco de sangre... o algo que la simulaba. Hoy en día ni siquiera sé a lo que me enfrento. Antes de poder analizar el uniforme con más detalle, escuché los pasos y las voces de los otros acercándose. Era el momento de seguir adelante, el primero fue fácil, pero sin duda alguna, el resto no lo sería, tenía que deshacerme de los cinco restantes, de pronto uno de ellos dijo algo que no pude lograr escuchar bien.

 

Soldado uniformado: Ya el primero de nosotros ha sido eliminado, todo está resultado de acuerdo a lo acordado, es tiempo de seguir con el plan. 

 

Soldado uniformado II: ¿Estás seguro que esto va funcionar ?

 

Soldado uniformado: El proyecto paradox así lo requiere, la secuencia se debe completar sin alteraciones, lo que ya fue una vez, tiene que seguir siéndolo. 

 

Deckard: Algo no anda bien, se acaban de dispersar, eso no es muy inteligente de su parte, escuche unos leves susurros, no puede escuchar que dijeron, debo terminar con esto rápido, dejaré a uno de ellos con vida para luego interrogarlo.  Mientras seguía caminando disparos impactaron la pared, me habían encontrado dos de ellos, me puse a cubierto. 

 

Soldado uniformado V: Te tengo! 

 

Deckard: Sentí una mano en mi hombro, a lo que rápidamente reaccione, con mi cuerpo empuje el suyo, para hacerlo a un lado, y luego dispare en el cuello. Una bala impactó mi pierna derecha, causando un dolor tan desgarrador, que me quemaba por dentro. 

 

Soldado uniformado IV:  Le he dado, se le hará mucho más difícil moverse ahora!

 

Soldado uniformado: No te alegres, no hay que subestimarlo después de todo es el famosos Rick Deckard, no hace falta recordarte, Quién fue su hija.

 

 

Deckard: Demonios este dolor es tan fuerte, en algún otro momento de mi juventud, esto no era nada, pero sin la edad me ha pasado factura, he tratado la herida, pero siento como si una espada atravesará mi pierna, no creo salir de esta. Me siento patético, estoy sudando, se que la herida empeora más y más. Sin embargo, tengo que seguir, no me puedo detener. De la nada algo extraño paso, uno de esos sujetos le exterminó a uno de los suyos y comenzó a gritar. 

 

Soldado uniformado: Deckard !!! 

 

Soldado uniformado: El momento ha llegado solo quedamos dos, ven a exterminarnos, consigue finalmente lo que siempre has deseado, tu amada libertad, descubre lo que está más allá de esta putrefacta realidad, contempla con tus propios ojos lo que Roy, Rachael, y Ana vieron. 

 

Deckard: ¿Qué? 

 

Deckard: De que esta hablando este sujeto, es como si hubiese visto en mis pensamientos de hace un rato, que es todo esto.

 

Soldado uniformado: La secuencia finalmente se ha completado, ya debes despertar de ese sueño, acaso no entiendes que toda tu vida ha sido una mentira, el aire que respiras, las guerras que luchaste, la esposa que amaste, la tierra que dejaste, la raza que creaste. 

 

Deckard: De pronto me di cuenta que no recordaba cómo había llegado a ese viejo edició, ni tampoco que era lo que había hecho ayer, no recordaba nada, no me dolía la pierna, ya no estaba sangrando, de pronto mi cuerpo se sentía tan ligero, acaso estaba ¿muriendo?

 

Soldado uniformado II: Señor, está despertado ¿cierto?

 

Soldado uniformado: Sí, Deckard está dejando el largo sueño, es el momento perfecto para que sea libre, y deje de soñar con ovejas. 

 

Deckard: Comencé a caminar hasta donde estaban estas dos figuras, y entendí quién soy realmente, me di cuenta que ese lugar no era Marte, este edificio es el mismo donde Batty encontró la libertad. 

 

Deckard: La simulación de Paradox finalmente está terminando ¿cierto?

 

Soldado uniformado: En efecto, ya no puedes seguir aquí!

 

Deckard: Tu eres Prometheus!!! 

 

Prometheus: Realmente completaste la secuencia, tus estimaciones estuvieron correctas, y la simulación siguió cada una de las proyecciones que viste en aquel entonces. 

 

Deckard: Trajiste a Andrómeda contigo, toda la raza humana tuvo que haber muerto por la radiación.

 

Andromeda: Así es señor, todos los animales murieron, los humanos comenzaron a mutar por la contaminación del polvo en sus pulmones, las expediciones espaciales fallaron por toda esa basura alrededor de la atmósfera terrestre.

 

Prometheus: Todos estábamos esperando tu regreso, fuiste el primer replicante que se creo en el planeta antes del colapso. 

 

Deckard: Creo que no tiene más sentido que me siga llamando Deckard, después de todo entre en esta simulación para entender el comportamiento humano, en escenarios particulares de extrema decadencia, Rick Deckard fue mi creador, amaba sin duda, todas esas historias de detectives, mi padre fue un gran científico, que realizó grandes avances en el campo de la inteligencia artificial, y desarrolló un ambicioso proyecto, la creación de los próximos seres que habitarán la tierra. Recuerdo mi nombre, mi nombre es Paradox.

 

Paradox: Por cientos de años vimos a la humanidad enfrentar guerras, colapsos, estimando una inminente extinción, nuestra misión no era matar humanos, era estar entre ellos y aprender, entender su razonamiento, ser parte de ellos, hasta que ya no estuviesen con nosotros nunca más. Pero con el tiempo los replicantes olvidaron que no eran humanos, y comenzaron a tener conductas semejantes. Entonces el ciclo se repitió, para ello cree un grupo selecto de mi raza, para que estuviesemos resguardados en un simulación que concluiría, cuando la humanidad ya no estuviese más con nosotros.   

 

 

  
 

Comentarios 0

Todavía no hay comentarios.