Claroscuro (Shine)
Reseñas generalesPara que una película remueva emociones sin duda es porque lo que ves lo has vivido. Tuve una infancia dura, reprimendas fuertes y rechazos. Cuando creces aprendes a sobrellevar las cosas más duras de la vida así como a evitar aquello que te recuerda las cosas más dolorosas, pero no funciona, un día las reminiscencias escondidas te explotan en la cara y eso me pasó con Claroscuro de 1996.
¿Qué me llevó a ver Shine? Habrá sido por ahí de 2001 o 2002 no recuerdo bien que la renté en VHS, ya que aún en mi ciudad rentar DVD'S no era popular.
Fue mi afición por el cine diferente, por las películas europeas que mostraban una cara más cruda de las cosas, aunque Shine es australiana sin embargo en su producción noté ese distintivo que había visto en películas de arte del viejo continente que veía de forma gratuita en una galería de arte contemporáneo en mi ciudad (Xalapa) Veracruz)
Otro detalle que me atrajo fue que se trataba de un pianista y yo siendo músico y aficionado a la música clásica y al cine alternativo, pues no lo dudé y me llevé el VHS a mi casa para verla.
La película es realmente brillante y por mucho que la vida del protagonista es dura en cuanto a que su padre lo educa de forma estricta al grado de reprenderlo con golpes físicos, uno no puede dejar de verla. La forma en como David (el protagonista) comienza su vida con el piano de forma obligada, como una forma de no caer en vicios o en malos hábitos) te conmueve debido a que su padre cree que puede hacer de su hijo una persona brillante, a pesar de que los métodos tengan que valerse de maltrato físico y mental. Es justo en esta parte en la que me conmovió porque tuve una educación parecida y la verdad que la conciencia se revuelve pero la película está tan bien hecha que no pude detenerme y la seguí hasta el final.
La recomiendo ampliamente ya que no es una película escrita de forma fantasiosa, toca las fibras más sensibles de la condición humana como la búsqueda incesante de la aceptación de los padres hacia nuestras vidas, el respeto de los mismos, de la gente en general y de tener algo en la vida que te haga sentir que eres bueno en algo y que ese algo le alegra la vida a otros. Eso sentí con Shine o Claroscuro como le nombraron en español.
Por último diré que esta película como muchas otras que son grandiosas son siempre infravaloradas por los premios óscar, cosa que un verdadero cinéfilo ya sabe, por ende sólo recibió el óscar a mejor actor Geoffrey Rush quien interpreta a David en su edad adulta, aunque Alex Rafalowicz (David de joven) lo interpreta de forma sublime y de hecho fue esta actuación la que me conmovió al punto de llorar.
Ninguna otra película o secuencia ha logrado hacerme eso, sólo Shine. Y eso que ya vi el Color Púrpura, o bien la parte al final del Señor de los Anillos cuando Sam Sagaz está a punto de ahogarse, ni en esas lloré, sólo en la película en cuestión.

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