Mal amor pt.2

Narrativa

Ya les había contado que los accidentes pasan, no creo en el amor a primera vista pero sí me enamoré de él al segundo de haberlo visto, su descripción ya la conocen pero lo que más se me grabó fue su lunar en el ojo y sus labios. La forma de la comisura de esos labios hacían un juego de matiz perfecto con esa mirada tan penetrante. 

 

Habérmelo topado en el trabajo sin tener la certeza de que nos volveríamos a ver sin conocer su nombre era como buscar una aguja en un pajar y aún así la vida tenía otro camino para nosotros y después de casi un año viviendo juntos las cosas sal salieron a la luz. 

 

Hasta la fecha él no sabe cómo fue que pasó, cómo fue que me enteré, de dónde saqué información tan clara y precisa, nombres fechas lugares… toda esa información vino a mí la mayoría sin buscarla y algunas otras por consecuencia de conocer las primeras, las cosas entre él y yo se volvieron tensas, yo conocí a lugares a los que iba a ir sin mí y caía de sorpresa con mis amistades cosa que a él le desconcertaba bastante y le sorprendía así que simplemente yo me hacía también sorprendida y le decía cosas como creí que no ibas a salir o te dije que sabía dónde ibas a venir….

 

 

 

Sus reacciones variaban muchas pero la mayoría de las veces fueron muy de sorpresa y de tratar de explicarme así que yo tomé esa información y la usé a mi favor encontré el número de teléfono y el perfil de su prometida y el de la supervisora con quién me había engañado y las puse en contacto.

 

No sabían cómo ni sabían por qué pero las dos se hicieron buenas amigas y sin saber cómo ni por qué un día nos topamos en uno de esos restaurantes a los cuales a él le gustaba llevarme, porque eran íntimos algo solitarios claro sin testigos, con lo que él no contaba era que ella se iban a encontrar ahí porque tenían una salida de amigas, así que en el momento más acalorado de la situación cuando él y yo estábamos disfrutando de nuestros besos de nuestra compañía festejando nuestro aniversario. Llegaron ambas…

 

 

Su rostro se palideció, su esencia se apagó, sus ojos no podían creer lo que estaban viendo, Dulce y Valeria, su prometida de años y su amante de los semanas estaban llegando a comer al restaurante donde él estaba festejando su aniversario con su otra amante. Pero no cualquier otra amante, la amante con la que él llevaba viviendo poco más de un año, y que en ese momento estaba embarazada de él. Así es para mi desgracia o fortuna llevaba dos meses de embarazo pero aún yo no lo sabía. 

 

 

La situación se puso tensa cuando la novia al verlo se exaltó y lo llamó “amor qué haces aquí..” casi al mismo tiempo en el que la supervisora dulce lo llamó exactamente por el mismo apodo “amor, hola qué haces aquí?!”…  sus al escucharse la una a la otra fue una obra maestra que tuve el placer de disfrutar, extrañada se voltearon a ver preguntándose por qué le decían amor a la misma persona y para rematar yo estaba sentada a un lado de él agarrando lo de la mano y diciéndole desconcertadamente “amor quién es ella y por qué te llama amor” (refiriéndome a Valeria su prometida) “Y por qué la supervisora Dulce te llama amor? y viene con ella, qué está pasando aquí explícame….

 

 

 

Podría escribir una novela con todo lo que sucedió esa noche en ese bar, la prometida lo dejó la supervisora se decepcionó de él, y solo quedaba yo sentada a un lado de él viéndolo fijamente a los ojos con una calidez que le hizo creer que yo no lo iba a despreciar Como lo hicieron ellas que se podía quedar a mi lado que yo lo seguía amando eso fue lo que él entendió me abrazó me besó y con un gesto en el rostro me dijo con voz grave y baja, “perdóname de todas tú eras la que menos merecía esto”. 

 

Se hizo un silencio entre ambos sentís que esa esfera de cristal que había puesto alrededor de mi corazón para no sentir mientras planeaba esa venganza se rompió, empecé a sentir todo de golpe al ver de nuevo esos ojos de los que me había enamorado, al sentir de nuevo esas manos que me habían doblegado y y sentir tan cerca su calor y su olor que habían sido mi talón de Aquiles desde que lo conocí no lo pude soportar y solté en llanto, “yo te amaba” le dije en voz tenue, “y estaba dispuesta a soportar todo por ti, pero me mentiste me engañaste y esta fue la consecuencia de tus acciones”…. Sentí un dolor fuerte en el estómago, un dolor que me hizo gritar y desmayar, cuando desperté él estaba junto a mí con la cara más desgarradoramente triste que he visto en mi vida.

 

Dos meses tenía de embarazo y por el estrés, la depresión, la mala alimentación y la ansiedad lo perdí y eso le caló hasta el alma porque era lo que más anhelaba “un hijo”, su vida cambió, su aura cambió, y ahora su brillo se había apagado…. Culpa mía por destapar sus mentiras fue, de esta venganza no solo él salió lastimado, uno siempre paga las consecuencias de sus actos; él pagó las consecuencias de sus mentiras y yo pagué la consecuencia de mi venganza………

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