Darth Vader (1977)
Reseñas generalesA lo largo de la historia del cine, como en muchas cosas cotidianas de la ficha, se nos muestra la eterna dualidad: Blanco o negro, cielo o infierno, el bueno o el malo. Ninguno de los dos resulta reeplazable, es decir, en la medida que se pretenda proyectar una historia interesante. Dicho esto, no cabe dudas que ambos deben estar al mismo nivel, es decir debe emparentarse uno al otro (desde posturas, acciones o pensamientos antagónicos) pero con el mismo protagonismo o grado de exposición. La evolución e ingerencia del villano tiene que estar reflejada en el desarrollo d ela trama, de otro modo habría un desbalance que ninguna historia sería capaz de soslayar. El director que mejor supo darle protagonismo fué Alfred Hitchcock (para muchos, el mejor director de cine de la historia), convirtiendo toda fuerza arrolladora con sed de mal, en motivación armoniosa con el personaje noble, creando una atrapante disputa para ver quien se roba el afecto de la audiencia. Hasta el mismo Woody Allen hace referencia a ello, en una secuencia de Annie Hall (1977) cuando el protagonista Alvy Singer (Allen) manifiesta de manera abierta su simpatía con la reina Grimhilde en Snow white and seven dwarfs (1937), a diferencia de los demás quienes decididamente estaban del lado de la protagonista. Con el paso del tiempo, la evolución e injerencia se fué haciendo cada vez más importante. Muchoas actores han alcanzado la fama interpretando al villano: Paul Muni en Scarface (1932), James Cagney en The public enemy (1931) y en White heat (1949), Margaret Hamilton en The wizard of oz (1939), Kathy Bates en Misery (1991), Jack Nicholson en Batman (1989), The shinning (1980) y The Witches of Eastwick (1987), entre muchos otros. Pero sin lugar a dudas el cenit lo marcó Darth Vader en Star wars. Ya desde su concepción se tiene como intención sembrar el miedo: Darth es una variante de la palabra Dark (oscuro) y Vader que en neerlandés significa padre. Fué presentado como uno de los lideres del imperio galáctico. Su creación es autoría de George Lucas, quien a su vez le asigna una prestancia única (el fisicoculturista David Prowse de 1,98 de estatura y Sebastian Shaw. El primero fue quien vistió el traje en la mayor parte de las escenas del cyborg en los episodios IV, V y VI; en tanto que Shaw, un experimentado actor de teatro inglés, fue quien protagonizó la breve pero emotiva escena en que Luke (Mark Hammil) le quita la máscara para verlo con sus propios ojos, en The return of jedi de 1983) más la grave voz de James Earl Jones, cuya combinación es una de las más tenebrosas y aterradoras que se recuerden. Un hechicero oscuro que vestía todo negro y con una espada (sableláser rojo). Tal imagen Lucas la tomó del film: Kakushi toride no san akunin (1958) dirigida por el genial Akira Kurosawa y protagonizada por su actor fetiche: Toshiro Mifune. Una construcción que define de manera meticulosa la mezcla entre humano y máquina, es decir un cyborg. En la primera entrega de la suecuela, los espetadores ni siquiera sabían si dentro de esa mole habitaba una persona. En la segunda parte, ya deja der parecer tan monstruo y se conoce que realmente es uns er humano y en la tercera la ya consabida paternidad que se resume en la frase: "Luke, I am your father". Jones hizo las grabaciones de los dialogos en poco más de dos horas y recibió una paga de siete mil dólares.




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