Expiación película

Reseñas generales

Al final, ella, la joven y malintencionada Briony Tallis se da cuenta de su error, al recordar lo que pasó realmente. Y aunque al final de su libro si logro pedirle perdón a su hermana, En ese momento es cuando llegan las imágenes de Cecilia la joven enfermera muriendo por una inundación en el metro y la de su amor Robbie mirando las cartas de su amada por última vez, pues eso fue lo que supo ella años después, cuando llegaron las noticias de la muerte de Robbie y de ella su hermana Cecilia, y esa era su verdad a pesar de que ella quiso cambiarla en su libro. 

Pero más allá de ese el lugar, más allá esa ciudad, de ese país en una isla cerca de Italia, en una pequeña, pero hermosa casa de campo, había una reunión familiar; donde había niños y jóvenes celebrando el 50 Aniversario de bodas de sus abuelos, ellos ya eran muy ancianos, pero a pesar de eso aún se seguían viendo muy enamorados el uno del otro. 

Los dos soplaron juntos las velas y se dieron un beso delante de sus hijos ya adultos y sus nietos. En el pastel apenas se denotaba un apellido Temple, que podría no sonar parecido para ustedes los espectadores, pero es muy importante, pues, por si no lo recuerdan, este era el apellido de la madre del joven Robbie Turner, que según noticias oficiales había muerto por sepsis. Pero lo que no sabía la anciana Briony, fue que antes de dar su último suspiro, un médico oficial lo atendió de urgencia y aunque tuvo que cortar una parte de su hígado y fue una cirugía muy arriesgada al final Robbie salió vivo; pero estuvo en coma por un par de meses y hasta fue declarado muerto por un error en los expedientes oficiales. Al final el logro despertar. 

Pero volviendo a la celebración, después de comido el pastel, ambos abuelos se sentaron con esfuerzo en sus sillas, mientras veían el atardecer y a sus nietos jugando y riendo, en ese momento se miraron a los ojos recordando la primera vez que se vieron. Eso nos lleva a ver las fotos en las repisas, ellas son la recapitulación de la vida de estos dos enamorados ancianos. 

Primero vemos la foto de ella, Cecilia, La misma que no dejaba de pedirle a él que volviera ella y la siguiente que vemos es la sorpresa más grande: La foto es de una boda, la promesa cumplida de casarse juntos al fin se logró. Los dos están ahí: Robbie y Cecilia, están muy elegantes y atrás una pequeña iglesia que apenas se divisa no muy lejos de su pequeña casa. Es en este lugar donde los recuerdos de los dos nos llevan a la verdad y esta vez no es solo una ilusión o el deseo de una anciana Briony, esta vez es la realidad.

Al momento de que llegó la inundación en el metro no había ninguna esperanza, Cecilia pensaba que moriría sin ver al hombre que amaba entonces se resignó a morir, pero como si alguien hubiera escuchado esa última súplica unos soldados la rescataron; dos de ellos la vieron flotando y lograron sacarla justo a tiempo, usaron todas sus fuerzas para traerla devuelta y no fue en vano, pues, lo lograron, a pesar de eso había pasado bastante tiempo en el agua y sufría de hipotermia, por lo tanto, seguía inconsciente y decidieron llevarla al hospital más cercano que aún estaba en pie.

Al pasar los días nuestra bella Cecilia se recuperó, pero ya era demasiado tarde, la noticia de su muerte ya había llegado hasta su familia y como los soldados no pudieron reconocerla ella se quedó en ese hospital registrada sin nombre, hasta que se despertó, al pensar qué debía hacer, se vino a su mente el recuerdo de Robbie y su promesa y sin pensar lo más solo dio su nombre: Cecilia y se levantó de inmediato para buscar a un oficial y preguntarle por su amado. Al salir apurada se tropezó con dos enfermeras quienes hablaban del desconocido que seguía en coma después de ser operado de urgencias por una sepsis, ella no les prestó atención y les pregunto por algún oficial y si había heridos de guerra o algún batallón cercano a la zona, ellas solo pudieron decir que habían llegado muchos cadáveres por la guerra, aunque sí había uno que había sobrevivido, un hombre que aún estaba vivo y que había llegado hace poco, así fue como la llevaron hasta donde él se encontraba.

Este desconocido no era otro que su amado sin nombre, solo con un apellido: el de su madre. Estaba registrado como el soldado Temple y aunque ella no reconocía su apellido, ella sabía que era Robbie, fue por eso que se quedó con él y a pesar de que muchos le decían que no despertaría ella seguía al lado de él y cuando no estaba cerca, solía ir a la capilla y rezaba fervientemente por un milagro, no faltó mucho para que esto sucediera, pues nuestro querido Robbie al fin despertó y para la suerte de él lo primero que vieron sus ojos fue a ella su amada Cecilia; a pesar de que creía que nunca volvería a ver su rostro, la vida o Dios le dio la oportunidad de verla, no solo una vez más, sino también poder verla por el resto de su vida.

Fue en ese momento en el que sus miradas se cruzaron igual que la primera vez que se besaron, en ese momento y con lágrimas en los ojos, ellos se dieron un tierno beso, fue un beso leve por lo débil que aún estaba él, pero no sería el último. Esas fotos en la repisa eran una muestra de lo que siguió en su historia, los dos decidieron quedarse con ese apellido y también reescribir su vida, las mentiras, el estatus económico y la guerra los habían alejado por mucho tiempo, así que debieron empezar de cero, en un nuevo lugar y vivir una nueva vida, con un nuevo apellido, uno que los alejaría del peligro del pasado.

Los retratos eran la muestra de su historia, de su nueva vida; una que comenzó con su boda y seguiría con el nacimiento de su primera hija, ese era el siguiente retrato y seguirían más, todos contando la historia de su nuevo comienzo, en donde la promesa de volver a ella se logró cumplir. La vida después de su muerte, era como si de verdad hubieran podido reencarnar y aunque al final ella, la joven Briony por la que los amantes se separaron en un principio, nunca lo supo; su ilusión escrita en un libro si fue real, ellos sí vivieron, pero su castigo sería nunca saberlo y nunca haber podido pedirles perdón. Pues al terminar su vida, ellos morirían juntos de viejos y muy lejos de ella, quién solo los recordaría como dos amantes muertos, y aunque una y otra vez tratara de imaginarlos vivos para poder expiar sus pecados, su realidad era otra. Viviría con esa culpa por el resto de su vida.

Pero por suerte para nosotros, los espectadores de esta cálida historia, la realidad fue diferente. Una realidad en la que ellos vivieron juntos y murieron de viejos, después de hacer realidad sus sueños y aunque tuvieron que convertirse en otros para cumplir su promesa, al final ambos cerraron sus ojos, mirándose, sabiendo que fue real, muy real para ellos.

 

 

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