"ROBOT SALVAJE": Lo que nos hace...¿animales?

Reseñas generales

Cuando estudiaba “Don Quijote de la Mancha” en el instituto, mi profesor siempre nos hablaba de que el significado profundo de la histórica novela de Miguel de Cervantes, era la inversión de personalidad de los protagonistas. Aunque la obra es una parodia de los ancestrales libros de caballería, lo que trasciende en el corazón una vez que cerramos la tapa, es la “quijotización” de Sancho Panza y la “Sanchificación” de Alonso Quijano. En el fondo, las grandes historias siempre permanecen en el recuerdo al desarrollar ideas temáticas que podemos catalogar como universales, en el sentido de que pueden entenderse en cualquier parte del mundo, así como en cualquier época. Y hay algo bastante trascendental en el hecho de que una persona con características psicológicas completamente opuestas a otra, sea capaz de influir en esta hasta el punto de cambiar su punto de vista sobre el mundo, y a la inversa. Esto se produce al apelar de manera definitiva a aquello que en guión cinematográfico se llama “arco de transformación” del personaje, que puede venir potenciado por circunstancias externas al mismo, o bien por otras personas, pero que requieren siempre de la voluntad del protagonista para que la comunión finalmente cristalice.

 

Roz y Brightbill en su momento más “cute”.

La nueva película de Dreamworks Animation Studios, “Robot salvaje”, evoca desde su mismo título una oposición aparentmente irresoluble entre dos adjetivos antagónicos, que supondrán el enorme arco de transformación de Roz, el robot protagonista. Y creo que no hago ningún spoiler si añado que los dos conceptos llegarán a contagiarse entre sí en varios momentos del film.

Tras una etapa creativa de idas y venidas desde que el estudio prescindiese de las secuelas de “Shrek” – cosa a la que va a poner punto y final dentro de poco – la productora que fundaron  Steven Spielberg , Jeffrey Katzenberg y David Geffen  remontó cierto vuelo a raíz del estreno de “El gato con botas: el último deseo” hace ya casi 2 años. Anteriormente, fueron acumulando ciertos fracasos relativos como “The croods” (y su secuela) o éxitos excesivamente infantiles como “Trolls”. Aunque Dreamworks siempre se ha caracterizado por priorizar una ligera irreverencia narrativa frente a la pasmosa belleza plástica de Pixar, “Robot salvaje” supone un equilibrio bastante interesante entre esos dos extremos tonales.


La premisa, parte del libro homónimo de Peter Brown , por lo que muchos de sus hallazgos – sin quitar méritos - no son propios de Chris Sanders, director de “Lilo y Stitch”, y su equipo. Partiendo del poderoso concepto inicial que contrapone a un robot abandonado a su suerte en una isla salvaje plagada de animalillos hasta el tratamiento visual de muchas de sus set pieces que se aproximan bastante a las ilustraciones de la obra de Brown. No obstante, hay que dar al César lo que es del César, y reconocer que los responsables de la película han realizado un gran producto cinematográfico para toda la familia.

Esto se debe, principalmente, al endiablado ritmo que no da respiro al espectador manteniéndose – aún así – siempre divertido y entrañable. El inicio es probablemente la la mejor parte del film, donde Roz (Lupita Nyong'o ) debe sobrevivir a todos los animales de la selva contraponiendo su personalidad servil y burocrática frente a la despiadada naturaleza. Llama aquí la atención el brillante equilibrio entre el humor y la – edulcorada – crueldad del mundo animal, algo plenamente necesario para desarrollar el concepto del film...aunque será algo que por desgracia se irá suavizando por el camino. Cuando Roz mate por accidente a la familia del pequeño ganso Brightbill (Kit Connor ), se enfrentará a algo tan visceralmente humano como incomprensible para él: la maternidad. 

Aunque no lo parezca, Pedro Pascal puede interpretar hasta a un zorro.

Por el camino, conocerá al zorro Fink (el omnipresente Pedro Pascal ) y otra serie de carismáticos personajes que son el auténtico corazón de la cinta. Dichos secundarios, interpretados por grandes actores como Catherine O'Hara, Bill Nighy  e incluso Mark Hamill, serán los encargados de soportar el alivio cómico de una película que en ocasiones tiende demasiado a enternecer al espectador, olvidando algunas verosimilitudes del guión por el camino.


Y es que, aunque muchos están colocando el film en los altares de la historia de la nimación, probablemente, la película tiene dos aspectos que imposibilitan que sea realmente memorable. Uno, es la falta de una dirección que realmente destaque más allá de vertiginosas secuencias de persecución y montajes transitorios con música pop, que casi parecen pertenecer a films de finales de los 90. Y el otro aspecto, y no menos importante, sea el desarrollo de la trama según la propia conveniencia de los guionistas.

 

Uno de los climax del film.

La historia consigue atraparnos y sentir muchísima empatía por unos personajes francamente adorables, aunque quizá acelera demasiado la acción a partir de la mitad. De hecho, la partida del personaje de Brightbill supone un pequeño lastre y si bien sirve para reforzar el abandono que siente Roz, hace decaer la progresión natural que venía desarrollándose desde el inicio. Esto, podría considerarse un mal menor, necesario e incluso algo transgresor, ya que la historia establece un potente clímax justo en su mitad.

 

Y sería un problema sin importancia de no venir acompañado del posterior desarrollo, donde los gansos acaban en un lugar muy importante de manera completamente casual. Posteriormente, el tono se acerca bastante al de “E.T el extraterrestre”, salvando las distancias, y los valores de unión, respeto y amistad comienzan a desplegarse frente a nosotros elaborando un discurso algo más maniqueo del que nos hubiese gustado. En ese “contagio” de personalidad del que hablaba al comienzo del artículo, Roz se vuelve más salvaje y comienza a desarrollar emociones imprevistas, pero a su vez, la naturaleza también hace concesiones a su instinto de supervivencia para convivir de manera mucho más “civilizada”.


Obviamente, entendemos esto como una metáfora, con lo cual no supone un error para el discurso final de una película fundamentalmente orientada al público infantil pero si se hubiese agradecido un desarrollo conclusivo algo más elaborado.

 

Respecto al final, aunque no lo desvelaré en estas líneas, intenta ser ligeramente agridulce (al estilo de “Robot dreams”) pero da la sensación de que es más una auto imposición para no recurrir en el típico “happy ending”.


Por esto, es una lástima que los creadores no hayan arriesgado un poquito más, lo que hubiese resultado en una película algo más madura, sin renunciar a los elementos humorísticos de su naturaleza. En el intento de contraponer lo salvaje y lo domesticado, el discurso final opta por lo segundo, y aunque me puedo creer que un robot cree nuevos sentimientos, me es más dificil comprar que los animales interrumpan “el ciclo de la vida”.

 

Los secundarios, grandes protagonistas.

En el resto de departamentos, el film cumple con creces, aunque sin arriesgar tampoco demasiado. Los diseños son amigables, y casi más propios de una película de animación tradicional como “El gigante de hierro”, que de una producción 3D. Esto, da al conjunto cierta ligereza que se agradece y es la responsable de que la película nos brinde un visionado tan entretenido y disfrutable.


Desde mi punto de vista, “Robot salvaje” no es la gran maravilla animada que todo el mundo pregona, pero tiene algo profundamente valioso que la hace única. Probablemente, su gran acierto sea proporcionar un entretenimiento que combina el slapstick marca de la casa de Dreamworks (algo que los diferencia muchísimo de Pixar) y una carga emocional almibarada cuya ingesta dependerá de los estomagos de cada uno de los espectadores. A mi se me ha atragantado un poquito en varias ocasiones, pero a ver si aprenden para la secuela. Ya que no cabe duda de que – una vez más – la habrá.

Comentarios 3

M
MalSerker17 de noviembre de 2024
Comparto totalmente. Para mi tampoco es la gran película, yo le sumaría algunos detalles de narrativa y música que no me cerraron. Buen articulo!
R
RubenBautista18 de noviembre de 2024
En respuesta a MalSerker: Gracias por tu comentario! Tiene varias cositas de guión que no me encajaron la verdad, y los momentos con canciones me resultaron algo ñoños...pero igual es que soy un insensible
M
MalSerker18 de noviembre de 2024
En respuesta a RubenBautista: Somos! JAJAJAJAJ

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