Refugio Segador

Reseñas generales

     Durante los tiempos de tormenta en el desierto un niño llamado Esborlen habitaba en cerca de los pueblos de Egipto, en ello habitaba su familia que estaba estructurada por su madre y su abuela. Su padre tuvo la necesidad de tener una búsqueda a causa de una terrible enfermedad que padecía la abuela, la medicina se encontraba al otro lado de una horrible tormenta de arena (Ya contada) que amenazaba a todos los turistas que se acercaran por esa zona. La madre de Esborlen se preocupa muchísimo por el padre del niño y procede a decir:

 

     — Yo creo tu padre quedo atrapado en la arena — dijo ella con mucha desesperación. 

     — Eso no puede ser verdad — respondí mientras se me salían las lagrimas — mi padre de be estar yendo por la medicina o de seguro ya viene en camino.

     — Esperemos que sea así hijito.

 

     Mi madre espero junto a mi y a la abuela, el regreso de nuestra figura paterna, es cierto que estuvimos muy impacientes por un muy largo tiempo e inclusive se hizo de tarde y aun el no regresaba, entonces le dije a mi madre con las agallas que tenia en ese momento <<Mamá, me tocara ir a mi, por el medicamento >> mi madre desistió haciéndome señal de no ir sin su permiso a ningún lado.

 

     Se hizo de noche y mi padre todavía no regresaba, no había otra solución que ir a ver que sucedió, pero mi madre no me dejaría por lo que esperare a que se duerma junto con mi abuela y así podré ir sin preocupación alguna. Finalmente se  durmieron como anteriormente predije, entonces con mucho cuidado para no hacer ruido, me fui alejando cada vez más de nuestro pequeño refugio, cuando estuve afuera salí corriendo para que las demás personas del pueblo no se dieran cuenta de mi ausencia. 

 

     Ya me encontraba lejos de donde habitaba y seguí caminando descalzo por toda la arena durante la noche, lo bueno de esta situación es que me sabía el camino, lo malo es la tormenta de arena que seguramente será un gran obstáculo para mi. Por supuesto aún no había llegado a esa parte, sin embargo, ya tenia en cuenta cual sería mi mayor terror estando en ese lugar.

 

     Se oscureció demasiado por todas las horas que pasaron a tal grado de no poder ver muy bien lo que se aproximaba, por ello decidí buscar refugio para descansar un poco, afortunadamente vi un sitio en especifico que tenía asimilación a lo que necesitaba así que me adentre y cuando ya estuve allí, note que no me gustaba en lo absoluto, no obstante, era mi unica opción en lo que respecta de oportunidades.

 

     Amaneció y me desperté por los rallos de la luz del sol que se emitian directamente en mi rostro de tal manera que me levante y proseguí mi viaje. Camine mucho haciendo que me dolieran los pies, tuviera mucha hambre y sed, lo peor es que no traía nada conmigo encima, solo mi ropa blanca. Se hizo de tarde nuevamente y me sentía muy mal, tuve el pensamiento de regresar, pero a esta altura era casi imposible. Lo mejor sería continuar y que bueno pensar así porque más adelante vi un lago lleno de agua con árboles frutales, me dirigí allí y resultó ser un simple oasis qué no existía haciendo que me sintiera peor y cayera al suelo. Cuando estuve tendido solo pude ver el sol, el cual fue mi última vista antes de desmayarme y morir.

 

Fin.

 

¿Qué pasaba si el personaje (Esborlen) no moría?

 

     Me encontraba viendo el oasis pase mis puños sobre mis ojos para ver si estaba observando bien y note que era una simple ilusión por lo que no camine hacia ella. Mire a todos los lugares posible y vi a un señor con un caballo a lo lejos, allí fue cuando empecé a gritar <<Señor, señor>> el me escucho y vino a mi. Me pregunto que deseaba a lo que yo le di explicación,  el me invito a subir en su caballo y fuimos por la medicina atraves de la tormenta de arena. Llegamos a nuestro destino, como yo no traía dinero, el señor se encargo de pagar y cuando nos regresamos vimos a un señor tendido en el sueño sin vida, ese hombre era mi padre. Me dio mucha tristeza, sin embargo,  el desconocido decía que deberíamos continuar y eso fue lo que hicimos. Al fin estuvimos en el refugio de mi madre, allí se veía muy feliz de mi regreso además de tener la medicina de mi abuela la cual al pasar los días mejoro de forma constante hasta estar sana otra vez.

 

Fin.

 

Refugio Segador un relato original de Carmelo Yepez 

 

 

 

 

     

     

Comentarios 1

K
Kelvin._.14 de noviembre de 2024
Muy duro todo lo q haces bro