El Renacido

Reseñas generales

La pelicula “El Renacido”, basada en la novela de Michael Punke y llevada al cine por el productor y director mexicano Alejandro Gonsalez Iñarritu recrea una novela que parte de la vida de un trampero norteamericano de comienzos del siglo XIX, Hugh Glass  personaje  que  cobra vida por intermedio de Leonardo Dicaprio en una actuación de alta calidad.

 

Junto a Domhnall Gleeson como el Capitán Andrew Henry y Tom Hardy como John Fitzgerald dan vida a una historia de venganza en medio de parajes inhóspitos rodeados de variados peligros, como el inclemente invierno, las bestias que habitan aquellas duras selvas y que buscan, igual que los humanos, la supervivencia, incluso, el desafío que implica enfrentar al hombre mismo, los salvajes indios que exterminan todo a su paso, pero no menos salvajes los cazadores o tramperos guiados por fuerzas más peligrosas que el oso u otra fiera, o el inclemente frío invernal, como lo son esas bajas pasiones que se anidan en los seres humanos, llámese, odio,  egoismo, o tal vez, la venganza.

 

La historia que relata Michael Punke  desarrolla la vida de un experto trampero y guía de cazadores furtivos que intentan comercializar con pieles atravesando aquellos peligrosos territorios.

 

Hugh se enamora de una India con quien tiene un hijo, pero su esposa muere en un ataque militar a su tribu, su casa incendiada y Hugh pierde el amor de su vida, pero viviendo para criar a su hijo mestizo.

 

Cuando el hijo de Hugh es un jovencito  se constituye en  la razón de su existencia y el único recuerdo vivo de su amor.

 

El grupo de cazadores que acompaña y guía Hugh, es atacado por una tribu India que los obliga a moverse, no sin antes perder un buen grupo de hombres. Asediados por los peligros, intentan escapar, pero Hugh resulta mal herido por un oso.

 

La huida se hace realmente dificil teniendo al guía en esa condición. Henry, (Gleeson) quien es el jefe, ofrece paga a quienes se queden  cuidando a Hugh y Fitzgerald, que odia a Hugh, se ofrece.

 

Fitzgerald quiere deshacerse de Hugh y asesina a su hijo, sin que Hugh pueda hacer nada. El compañero de Fitzgerald, un joven, Jim Britger (Will Poulter) es silenciado por Fitzgerald y abandonan a Hugh a su suerte.

 

Hugh queda solo y reconoce a su hijo muerto, es así como comienza el difícil  camino a la venganza.

 

Hugh debe enfrentar todos los peligros, esos que ya hemos mencionado: frío intenso, indios salvajes, hambre, montañas, fieras, hasta el  hombre que llamamos  civilizado, porque como leemos en el letrero del indigena ahorcado: “todos somos salvajes”

 

Hugh lucha contra todo esto, enfrentando a un  gigante que de no ser por ese instinto natural de los seres vivos para aferrarse a la vida, seguramente hubiese quedado sepultado en aquella suerte de desierto congelado. 

 

"Vivir en extremis", podría llamarse esta película, porque todo fue valioso para Hugh, como dormir dentro de un caballo recien muerto, en el cual el huía de los salvajes precipitandose por un abismo, la sangre aún caliente servia del cobijo necesario para sobrevivir.

 

Todo, y más, utilizó Hugh para seguir viviendo,  incluso, la bondad al librar a una india de la lascivia perniciosa de hombres “civilizados”  que la usaban como descarga de sus apetencias sexuales. 

 

La película puede responder una pregunta básica de la vida ¿que mueve a un hombre? O ¿Que mueve a los hombres? ¿Acaso el amor? ¿ese amor que ya no esta y sin embargo, aun nos habla por medio de una dulce voz que parece guiarnos, o por un hijo que has perdido y te grita dentro que debes seguir el camino?

 

¿O acaso es el odio? Que tal vez no reconozcamos, pero ese amor que representa lo apuesto a esa rabia que  sientes por quienes te han mutilado  del amor,  te sigue moviendo como una fiera herida que intenta mitigar el dolor,

 

¿El egoísmo? ¿la envidia? Son otras motivaciones, que al menos, era lo que movía a Fitzgerald. Este creyó que jamás se reencontraria con Hugh, que seguro estaba allá muerto. Fitzgeral  cometió un error, subestimar la fuerza interior de un hombre, que si bien buscaba venganza, era movido por distintas fuerzas, igual  de grandes y fuertes, el odio y el amor.

 

Hugh aprendió que puede haber un amigo en el camino como aquel salvaje  quién también perdió a su familia como él, lo cuál unía sus vidas, y que fue su Salvador, o que hacer  un acto de bondad con aquella joven indigena abusada por sus captores  y que también salvaría su vida, luego de ejecutar su venganza. 

 

Aprendió que, al fin de cuentas, la venganza debe dejarse a Dios  porque no le devolverá a su familia asesinada, y lo paradójico, es que se lo recordó su peor enemigo, Fitzgerald, cuando ejecutaba su venganza 

 

Al final, Hugh se reencuentra espiritualmente con su amada, antes lo ha hecho con su hijo,   en un acto espiritual cerca a una especie de antiguo monasterio, porque cuando amas, nunca se van de ti a quienes amas.

 

 

 

 

 

 

Comentarios 1

V
Viannis García28 de noviembre de 2024
Excelente análisis

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