David Bowie en 12 películas y 3 series imperdibles

Celebridades

Fue un artista colosal. Músico, poeta, actor y plástico. Luz creativa, ícono del pop, de la moda, de la libertad del espíritu. Se lo definió como camaleón por su capacidad para reinventarse y, en ese proceso, salir de la comodidad de lo previsible. David Bowie fue, entre otras muchas cosas, un faro de la era contemporánea, un renacentista atravesado por la modernidad primero, la posmodernidad después, y en todo momento por la creatividad y la búsqueda.

En medio de la banda de sonido con la que tiñó de colores el gris opaco de la vida urbana desde fines de los años 60s hasta entrado el siglo XXI, el Thin White Duke desarrolló a la par una fructífera y muy atractiva carrera como actor. 

 

1967 fue el año en el que el músico británico nacido en Londres dos décadas antes lanzó su primer LP, David Bowie, y también cuando participó del cortometraje de su amigo cineasta Michael Armstrong, The Image, en el que representó a la corporización de un retrato pictórico a cargo de un artista atormentado.


A partir de ahí, David Robert Haywood Jones (tal su nombre real) llevó adelante una carrera cinematográfica tan personal como la que encarnó en su piel de músico. El artista pasó por la aventura fantástica de tinte infantil en Labyrinth (Jim Henson, 1986, quizá su film más icónico) hasta el terror neo gótico de The Hunger (Tony Scott, 1983). En el medio de estos títulos, un sinfin de bandas de sonido y participaciones elocuentes.

 

Aquí un recorrido en torno a sus largometrajes más significativos, como actor y como músico.

 

The Man Who Fell the Earth (Nicolas Roge, 1976)

 

El director del clásico Venecia Rojo Shocking (Don`t Look Now, 1973) fue quien le dio al músico su primer papel como actor protagónico en un largometraje. Y el resultado fue promisorio. El rol que le tocó en cuestión, además, parece haber sido escrito para él: un alienígena en busca de agua. Bowie/Alien, casi las dos caras de una misma moneda.

The Man Who Fell the Earth

Ziggy Stardust and the Spiders from Mars (D.A. Pennebaker, 1979)

 

Este documental es ni más ni menos que el registro de uno de los shows con los que el artista conocido en los 70s como Ziggy Stardust (entre otros alias) presentó uno de sus grandes discos. Una performance que se prende fuego por dentro y por fuera, sobre el escenario y en los oídos de un público arrasado por un artista en carne viva. Dirigió D.A. Pennebaker, uno de los nombres propios más efectivos del rock y el pop durante largas décadas a través de documentales e incontables videoclips.

 

Christiane F. (Uli Edel, 1981)

En varios países de América Latina no pudimos ver esta película en cines por la censura y cuando llegó a las salas, un par de años después, una vez regresada la democracia al continente, lo hizo con cortes. Bowie interpreta una versión de Héroes, su hitazo de 1977.

 

The Hunger (Tony Scott, 1983) 

 

David Bowie jugando el rol de vampiro luego de sus años de fuego y pop a lo bonzo fue casi una humorada negrísima de Tony Scott (hermano de Ridley), que hizo participar al músico y actor de una historia oscura, retorcida y posmoderna antes de que la posmodernidad se hiciera omnipresente en el arte  y la cultura contemporánea.

 

En el marco de tal apuesta, la coequiper del film, la intrigante Catherine Deneuve, logra con él una química de tal fatalidad sensual que no parece posible. Pero lo es.

The Hunger

Labyrinth (1986)

 

Es sin dudas el primer título que aparece en una conversación en torno a la relación de Bowie y el cine. Y hay más que duque blanco en pantalla, porque las marionetas de Jim Henson (el padre de Los Muppets) encastran en un juego extraño de aventura infantil con pesadillas, perversión (casi) apta para todo público y un refilón tenebroso para la mirada adulta en la ominosa relación entre el personaje que compone el artista y la adolescente aventurera interpretada por Jennifer Connelly, que entonces contaba con 16 años.

 

En otro orden, a modo de marketing y rescate retro, bien vale una mención a la peluca que Bowie usa en pantalla, que se reprodujo desde el momento del estreno en millones de remeras, pósters y memorabilia variada. En otro orden, y como es ya sabido, el actor y músico aportó una banda de sonido acorde al universo mágico y estrafalario del film.

Labyrinth

Twin Peaks (David Lynch, 1990-1991) / Twin Peaks: Fire Walks With Me (David Lynch, 1992)

 

Puede que existan pocas mezclas tan combustibles como la que se generó y volcó en pantalla entre David Lynch y David Bowie. Los tocayos se juntaron pero solamente un rato (más tiempo hubiera sido peligroso) y del mix salieron líneas de diálogo como "Vivimos dentro de un sueño", frase que resume en gran parte a la película (hecha para video tras el éxito de la serie Twin Peaks, de la que también fue parte DB), la filmografía de Lynch y, muy probablemente, la obra toda de este monstruo de la música y el arte.

 

The Buddha of Suburbia (1993) 

 

Una miniserie televisiva sobre inmigración, desarraigo y vida al borde fue el plafón para que Bowie, que sabía un poco de todos esos tópicos —sobre todo el de la vida al borde— le pusiera música al asunto. Instrumentación de alta alcurnia y la esperanza de encontrar un sonido, ese que el autor nunca dejó de buscar y aquí no solo encontró sino que además tiene uno de sus ejemplos más categóricos y menos conocidos.

 

Basquiat (Julian Schnabel, 1996) 

 

Un ícono en la piel, las ropas y la peluca de otro ícono. David Bowie es durante 90 minutos su muy admirado amigo Andy Warhol. La performance del músico, en ese sentido, es también homenaje. ¿Qué puede salir mal?

Basquiat

Velvet Goldmine (Todd Haynes, 1998) 

 

El realizador de Carol (2015) y la biopic de Bob Dylan I`m Not There (2007) propone, compone y dispone una obra áspera y a la vez tan sedosa como su título sobre el glam rock de los `70, pero muy especialmente sobre la relación que mantuvieron David Bowie e Iggy Pop por aquellos años.

 

Quien por esa época jugaba el rol de Aladdin Sane no autorizó el uso de su música para el film, lo cual originó una banda de sonido original que le hace justicia sin tocar sus composiciones. Por si fuera poco, la agrupación que se armó para grabar las canciones en estudio incluye nada menos que a Thom Yorke y otros nenitos por el estilo.

 

En términos de casting, Jonathan Rhys Meyers interpreta a un Bowie magnífico. Algo similar ocurre con Ewan McGregor y su explosiva versión de Iggy Pop.

 

Zoolander (Ben Stiller, 2001) 


En esta comedia con la que Ben Stiller se recibió de autor, Bowie interpreta en una escena breve pero legendaria al maestro de ceremonias de un duelo de modelos protagonizado por Stiller y su amigo Owen Wilson. ¿La gran escena de la película? Claro que sí. ¿Una de las grandes escenas de Bowie en fílmico? Sin dudas.

Zoolander

La vida acuática (Wes Anderson, 2004)

 

Aquí Major Tom, mientras disfrutaba de su momentáneo retiro de la escena musical y audiovisual (que duró una década) fue homenajeado por el entonces todavía enfant terrible Wes Anderson desde la dirección y, guitarra en mano, por el músico brasileño Seu Jorge, que le puso voz unplugged a clásicos bowieanos como Life on Mars? y Changes, entre otros. Una banda de sonido para atesorar.

 

Extras (Ricky Gervais, 2006)

 

El humorista británico, mientras hacía explotar de risa a Estados Unidos con la versión local de su serie The Office (2005-2013) también metía goles en su país con la comedia Extras (2005-2007). Bowie participó en un episodio delicioso, en el que toca el piano y ametralla con sarcasmo a su protagonista principal, a cargo del propio Gervais.

Extras

The Prestige (Christopher Nolan, 2005)

 

No está entre lo más comentado de Christopher Nolan (Batman: The Dark Knight, Memento) ni tampoco entre lo más granado de lo que hizo el músico ante cámaras, pero interpreta a Tesla y se mide con personajes a cargo de estrellas de la talla de Hugh Jackman, Michael Caine y Scarlett Johansson, como para empezar a enumerar. ¿La trama? En torno a una batalla a cara de perro entre dos popes de la magia del siglo XIX. 

The Prestige

Moonage Daydream (Brett Morgen, 2022)

 

Este documental de alto impacto estrenado seis años después de la muerte de David Bowie hace justicia con el legado audiovisual del artista y describe su figura a través de un trip show lisérgico en el que todo vale en términos de maximizar la empatía entre admirador e ídolo. Para quienes gustan de la obra de Bowie, la inmersión es inmediata, el placer es constante y la satisfacción cuasi orgásmica. Así de grande todo. Como él.

Comentarios 9

M
Maroi Sander18 de julio de 2025
No era un artista; era él artista, muy bueno el artículo pero hay que dedicarle tiempo para navegar por las recomendaciones.
A
Arlequin31 de octubre de 2024
Era muy buen actor!. Recuerdo una comedia, Lingüini, con Rosanna Arquette, que era muy divertida. Buen análisis
D
Daniel Castelo31 de octubre de 2024
En respuesta a Arlequin: Un crack en todos los frentes. Gracias Ale!
A
Acaso1mporta30 de octubre de 2024
Completísimo; ese es superlativo que describe el listado que te has mandado, Daniel. Me lo devoré de principio a fin mientras escuchaba los primeros temas de "The Next Day" (mi álbum favorito de su majestad imperial). No te ha faltado ni verdad ni verbo en lo que has escrito -¡incluso me ha dado un tanto de envidia, qué vergüenza admitirlo!- Para no irme sin aportar algo te comentó sobre un muy breve papel (aunque nuclear y divertidísimo) que el "Rey Goblin" interpretó en "Bandslam": una película que sirve como referente para todos aquellos que alguna vez soñamos con ir por una pasarela como los Rollings y manejar una chopper pero cuyas bandas nunca llegaron a abortos. Incluso su hijo Duncan ha realizado alguna que otra infravalorada gimnasia en el cine como lo fueron "Moon" o la adaptación de "World of Warcraft".

También tuvo una influencia marcadísima en el noveno arte: el Lucifer Morningstar en "Sandman" de Neil Gaiman, otro Lucifer en "The Wicked + The Divine" e incluso Nov-Var de Marvel.

Sin más que agregar te dejo tu merecidísimo like y comienzo a seguirte. Te dejo con la pregunta: ¿algún disco favorito de su majestad?

Un abrazote, aloha.
D
Daniel Castelo31 de octubre de 2024
En respuesta a Acaso1mporta: Muchas gracias! Sos muy muy amable en tu comentario. Comparto el gusto por The Next Day, un gran disco. Busco Rey Goblin. Y sobre mi disco favorito... creo que voy con Hunky Dory.
M
Marilina Winik30 de octubre de 2024
Amamos a Bowie❣️🔥
D
Daniel Castelo30 de octubre de 2024
En respuesta a Marilina Winik: ¡Claro que sí!
:)
E
El de las Reseñas | Santiago30 de octubre de 2024
Hay Bowie hay like.

There's such a sad love, deep in your eyes 🎵
D
Daniel Castelo31 de octubre de 2024
En respuesta a El de las Reseñas | Santiago: Hay like.

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