Alfred Hitchcock, los Macguffin, la pistola de Chéjov y los finales abiertos

Narrativa

Recientemente leía una nota que anunciaba que Robert Downey Jr. estaba trabajando en el remake de Vertigo, en dicha nota afirma que puede mejorar la película original. Y dejemos de lado todos los adjetivos que nombran a la película como la mejor de Hitchcock y de las mejores del cine mundial, sin importar la crítica, los remakes suelen ser desastrosos porque gestionar la expectativa de la audiencia es el mayor reto de las películas  y gestionarla en una historia conocida, analizada y estudiada al fondo es casi imposible; a menos que presentes una técnica cinematográfica tan original que logres  distraer a la audiencia que vio la original, o la construyes con la estética del momento y los efectos especiales actuales y se la presentas a un público nuevo que utilizará como primer referente el remake.

 

 

De Hitchcock tenemos un remake de Psicosis, que es una copia cuadro a cuadro de la original y recientemente una desastrosa Rebeca que no logró capturar ningún elemento que hizo a la original un drama en apariencia sobrenatural. Y ese es el arte de Alfred Hitchcock, narrar una historia a costa de cualquier impedimento técnico que sirva para crear un engaño tan grande que dudes de lo que estás viendo y tengas un final que nunca habrías imaginado. Sobre esto existen dos teorías narrativas: La pistola de Chéjov, cuentista ruso que  afirma que si en tu historia pones una pistola, esta es para usarla, de lo contrario solo es paja y debes quitarla, Hichcock por el contrario pone tantas pistolas como quiere sin usar una sola, utiliza esa distracción para crear un McGuffin, o sea distraerte para que te sorprenda el giro del argumento y sobre todo el desenlace. La diferencia entre un giro argumental y el McGuffin es la acción con dolo, alevosía y ventaja del autor para crear las distracciones que te lleven a una conclusión errónea. No sé si Hitchcock lo inventó, pero fue el primero en usarlo magistralmente en el cine  y perfeccionarlo. 

 

Sin entrar en spoilers les diré algunos ejemplos, en Psicosis la rubia roba el dinero de su jefe y huye de la ciudad, imagina que estás en 1960 sentado en el estreno. En la primera media hora, conoces a la protagonista que huye con mucho nerviosismo, se encuentra con su jefe mientras él cruza un paso peatonal, ella va conduciendo, alli piensas que va ser detenida, pero él solo la mira con extrañeza y continua su camino, después un policía irrumpe en escena mientras ella duerme, puedes creer que ya la detendrán y que a continuación veremos escenas de persecución, pero el policía es amable y le pide que se vaya a un motel. En el Motel la rubia protagonista es asesinada,  ¿Se acabó la película? ¿La mataron por el dinero? dinero que Hitchcock nos muestra como lo escondió, dónde lo guarda, incluso vemos como el asesino toma el objeto que contiene el dinero y piensas ¡lo va descubrir! Pero tú estas aún más  desconcertado porque la rubia del cartel ya está muerta, el asesino no quería robarla. Pero tampoco lo descubrió por accidente, entonces ¿De qué va esa película? 

 

En 1960 Hitchcock inventó el cine slasher, o sea mujeres guapas asesinadas a cuchilladas por dementes. El final es perfecto porque le da sentido a toda esa paja; a esas pistolas que Alfred te mostró, pero que ahora tienen sentido, ya sabes que te engañaba, suspiras tranquilo porque ya tienes la verdad, pero Hitchcock lograba esto no solo con sus guiones, sino con su inventiva en la filmación. Unos años atrás, en 1948, en su filme La soga, su estudio tenia paredes móviles para que la cámara se desplazara sin dejar de seguir a los protagonistas, aquí no hay exteriores, ni siquiera otro set, es uno solo y en ese el director debe mostrar toda su pericia para  tenernos al borde. Al iniciar la película, ya ocurrió el asesinato, ya sabemos desde el minuto uno, quienes son los asesinos, dónde está el cuerpo, entonces con la cámara del director veremos como los protagonistas dan una cena  usando como mesa, el gabinete donde escondieron el cadáver, uno a uno, los invitados, las interacciones, el propio gabinete, serán las distracciones que te mantendrán alerta, por eso llegarás al final, esa es la maestría de Hitchcock para engatusarte y eso es lo que Robert Downey Jr. debe superar.

 

Dónde ver y de qué trata 'Psicosis', la película más famosa de Alfred  Hitchcock? | Terra

 

Vértigo tiene una trama más compleja e intrincada, todo inicia cuando Jimmy Stewart  desarrolla miedo patológico a las alturas, al ser policía sabe que está incapacitado para su trabajo, así que decide retirarse, pero en medio de su año sabático lo convencen de tomar un caso de investigación privada.  Y así la película que iba de thriller policial, se vuelve dramática con el policía en retiro por una condición mental, para después volverse una película paranormal con fantasmas. Se escucha incoherente, casi como ejemplo de lo que es un mal guión, pero solo Alfred Hitchcock tuvo la habilidad cinematográfica de llevar esta historia a un final épico.

 

Pero ya sea usando la pistola de Chéjov o el Macguffin, los finales cerrados son los más populares, respiras tranquilo, te levantas de la butaca y te vas satisfecho porque el villano recibió su merecido, o enojado porque no hubo el desenlace que querías, o felíz por que la escena poscreditos sugiere la secuela número 20 y en el mejor de los casos; sientes todo lo anterior. Pero hay un final aún más diabólico que engañarte para que no adivines el final. Y es el final abierto, pudiera parecer un recurso para guionistas flojos o tibios que no quieren comprometerse con ningún público y prefieren que tu decidas el desenlace.

Film Scene Analysis: Scottie's Dream/Nightmare; from Vertigo, 1958 – more  movies

 

Pero en realidad este recurso es el más difícil porque en general, los  finales no pueden ser tan abiertos, la mayoría solo contienen pocas opciones, un si o un no, ¿Se murió o vivió? pero cuando te comprometes con cualquier opción la A o la B, viene la siguiente pregunta ¿Qué pasó después? y es allí donde comienza la angustia. Cuando el final en lugar de darte la respuesta al Macguffin te da preguntas, estás ante  la evolución de Hitchcock para aterrate. En la duda, el sacerdote interpretado por  Philip Seymour Hoffman, ¿Realmente abusó del niño? o ¿Él solo cedió ante la intransigencia y el prejuicio de la madre superiora interpretada por Meryl Streep? pero el problema no se acaba al dirimir si  es culpable o no el sacerdote, la madre del niño supuestamente abusado, al entrevistarse con la madre superiora, le insinúa que su hijo es diferente y que al ser afroamericano y raro, tiene pocas probabilidades de triunfar, pero con el cobijo y apoyo de un sacerdote blanco que lo apadrine, puede tener mayor  éxito en la vida, sin importar el trasfondo ni las intenciones del cura. La madre superiora ahora tiene más dudas y los espectadores quedamos aún más shockeados porque esto es un Macguffin; la madre no acepta ni refuta el abuso, solo nos dice que no le interesa en tanto su hijo siga estudiando en ese colegio y no se vea afectado. El final es épico porque el sacerdote se va a otro colegio y el niño se queda, pero la madre superiora que recurrió a las mentiras para amenazar al cura, platica con otra maestra y al confesarle como amenazó al supuesto abusador y al enterarse que solo fue reubicado, llora y le dice ¡Tengo dudas hermana Mary!

 

Por eso Alfred Hitchcock inventó los mejores finales, cerrados y sin dudas ni interpretaciones, la angustia de la película se acababa con los créditos, pero con los finales abiertos; la duda y la angustia se mantienen fuera del cine, deberás unir los Macguffins o las pistolas de Chéjov y armar tu caso para discutir y convencer a tu acompañante de que desenlace satisface más tu mente y a veces hasta tu moralidad y tu ética. Así el cine puede volverse peligrosamente, un examen de conciencia.

La duda: Buscando la verdad ·.·☆ Reseña

Comentarios 1

A
Arlequin25 de octubre de 2024
Perdoname, pero que no entendés el significado del MacGuffin, que es una excusa que puede carecer de sentido para que la trama funcione. El caso típico es el maletin de Ronin (1998), el cual no sabemos nunca qué contiene pero todos se matan por poseerlo. Segundo, lo que entendés por MacGuffin en realidad son Red Herrings (marcas rojas), señales o pistas falsas que tira el director para distraer la atención del espectador mientras hace su truco de magia. Y lo otro es que Psicosis no inventa el slasher sino el Psico Thriller, el misterio con sicópatas impulsados por motivos freudianos. A Norman Bates le das un balazo y se muere; en cambio en un slasher el asesino es inmortal y la trama no le interesa revelar la identidad del asesino sino lo brutal que son sus asesinatos, y siempre con el objeto cortante mas grande que tenga a mano. Psicosis dio lugar a muchos imitadores como Homicidal de William Castle; Bunny Lake is Missing (1965); Cabo de Miedo; y toda la sarta de admiradores en la península itálica que dieron a luz el Giallo, el cual es el Psycho Thriller pero mucho mas explícito y hasta con pretensiones artisticas, como Suspiria, Rojo Profundo, y todo lo de Dario Argento. El Slasher aparece en 1974 con The Texas Chain Saw Massacre, y toma su forma definitiva con el Halloween de John Carpenter en 1980. Sobre el otro tema, una remake de Hitchcock es una pésima idea. Y si Vértigo es un clásico, ¿cómo vas a mejorar un clásico? ¿Qué director hay a la altura de Hitchcock hoy?. ¿David Fincher? Ni a Fincher le fue cuando hizo la remake de La Chica del Dragón Tatuado y eso que es un director de la hostia