Reinventando el terror

Reseñas generales

El terror puede ser definido como la reacción que emitimos al sentir que nuestra integridad es agredida y nuestra continuidad vital es interrumpida. En la existencia en general, todo forma parte de una inmensa cadena alimenticia donde algo mas grande consume a algo mas pequeño. Justo es ese momento, el lapso de tiempo que sucede entre el darse cuenta de la agresión y la extinción de la continuidad, lo que se considera el momento terrorífico.

Mas que el mal llamado “miedo a lo desconocido”, el terror está relacionado con el instinto de supervivencia, el deseo de seguir perdurando de manera estable en el tiempo. No se puede temer lo que no se conoce pero se puede temer perder lo que posees. La representación gráfica de ello lo podemos sintetizar en el momento en el que él león persigue a la gacela. El herbívoro dará su mejor esfuerzo para escapar y seguir viviendo, el felino lo hará para consumir su carne. Todo el tiempo que dura la cacería hasta el desenlace es el momento terrorífico.

 

Todas las películas que vemos en el cine de terror hacen una referencia a ese momento aciago en el que una fuerza letal aparece con el único objetivo de extinguir la continuidad de la víctima. El arte del terror consiste en maximizar o amplificar la tensión del momento terrorífico. Ya sea una película de Drácula, una de Freddy Krueger, una de El Exorcista o una de Alien, el arte del cine de terror sigue una lógica simple, extender el momento de tensión hasta límites insoportables.

 

Los cineastas a lo largo de la historia han usado su creatividad para alterar, modificar o dar versiones creativas de los tres elementos que hacen girar el eje de una película de terror: el agresor, el momento de tensión y la víctima. El agresor es el elemento activo y tiene profundas implicancias en nuestras psiquis desde las épocas de las cavernas, cuando los feroces y silenciosos smilodons cazaban a nuestros ancestros en la noche. El rugido, los inmensos colmillos, las garras afiladas  funcionan casi como arquetipos del terror clásico. Todos los slashers del cine poseen la mente de este smilodon legendario. Monstruos o creaturas letales del espacio que no argumentan encajan dentro del estilo smilodon. Los zombies son smilodons en grupo, creaturas que no razonan y que funcionan solo en base a instintos. 

 

Otro estilo de agresor en el cine de terror, el demonio, es aquel cuya lógica no se puede entender, como el clásico agresor lovecraftiano, una creatura sobrenatural con una lógica que no entendemos o a duras penas podemos entender. El demonio a diferencia del smilodon, le agrega a su accionar una dimensión moral, el de la lucha del bien contra el mal. Todos los asesinos del cine de terror que son capaces de razonar, argumentar, filosofar de manera deforme, incomprensible u horrenda son los que encajan dentro del estilo del demonio. Incluso hay personajes que usan como pretexto argumentativo de sus tropelías, la influencia o la persuasión demoníaca, incluida la posesión.

 

Las víctimas también tienen diferentes estilos dentro del cine de terror. Tenemos víctimas que fenecen y víctimas que sacan lo mejor de sí para sobrevivir. Víctimas que salen del trance con pocas, muchas o graves repercusiones físicas, emocionales o morales. En la película Terrifier, la víctima sobrevive pero con el rostro mutilado y en silla de ruedas. Hay víctimas que son sometidas a un entorno de tensión constante, a un ejercicio de demolición psicológica que termina con la decadencia completa y el descenso a la locura como lo apreciamos en Heredaty.

 

Y por último tenemos los momentos de tensión. La manera en que los cineastas la manejan  son en sí mismos, una forma de arte. La manera en que se dosifica, se estructura y se llega al clímax fatal pueden llegar a ser obras maestras como las que elaboraba Hitchcock.

 

Redefinir el cine de terror implica la tarea de encontrar o descubrir nuevas aristas y dimensiones en sus elementos o crear otros motivos para el terror. ¿Que otra cosa que no sea un smilodon espiándote desde tu armario en la noche cuando estás en tu cama existen? ¿Puede ser el ser humano acaso un nuevo tipo de agresor? ¿Existirá algún tipo de terror que provenga del miedo de quedar indefenso ante otros humanos? ¿Puede tener un humano una lógica agresiva diferente a la del smilodon o a la del demonio? No hablemos de un psicópata o un pervertido porque ambos son derivaciones del arquetipo demoniaco. 

 

Se me ocurre por ejemplo que un nuevo estilo de terror podría derivar del hecho que existen humanos quienes, con razonamientos e intenciones correctas y decididos a hacer el bien, pueden llegar a destruir y hundir en el caos a una persona. Hasta ahora hemos asumido que el terror deriva del mal ¿Porque no podría derivar del bien o de lo que supuestamente creemos que es el bien? Quien sabe si, dentro de quinientos o mil años, todo aquello que hoy nos asusta ya no asuste a nadie y que en su lugar, sea lo que hoy consideramos como lo bueno, lo que le termine causando terror a la gente.

Comentarios 1

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Len Agostian10 de octubre de 2024
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