Placer culposo?

Reseñas generales

STAYING ALIVE (Sylvester Stallone- 1983) “Vergonzante”, “Innecesaria”, “Ridícula”, “la peor secuela jamás hecha”, “videoclip de hora y media”, “extraña cruza entre Fama y Rocky”. Éstas y un rosario de otras frases y expresiones harto negativas inundaron la crítica tras el estreno de la nueva aventura de Tony Manero(John Travolta). Y es que allá por 1977, John Badham se había despachado con un film en el que presentaba en sociedad un Tony abriéndose paso en la vida a puro baile, pero mostrado en un contexto social de gran profundidad, dentro del cual, el buen muchacho se las arreglaba para trabajar y llevar a cabo su pasión: la danza. 

La clase trabajadora en una asfixiante New York y su sub-mundo nocturno, los recientes “night clubs” y la pegadiza música de unos Bee Gees que se clavaron para siempre en nuestros oídos, fueron los ingredientes perfectos para nominar aquella cinta a distintos premios(Travolta al Oscar y al Globo de Oro, al igual que la película, la banda sonora y la canción How Deep Is Your Love, etc, etc). Claro, cuando se supo del advenimiento de la lógica continuación… la vara estaba alta. Agreguemos el nombre de un director que venía ("sólo"?)encumbrado por la saga del púgil de Filadelfia(Stallone), y tendremos una crítica que “olfateaba” el  próximo film como quien llega a casa y tu vieja está cocinando una coliflor: nada bueno puede salir de ahí. 

Lo primero que hizo el buen “Sly” fue poner a nuestro héroe bajo una estricta dieta y con rutinas de ejercicios para marcar el tono muscular(algo de lo que, a juzgar por la presencia física de sus más conspicuos personajes, se le daba bastante bien), lo llamó a su hermano Frank(con quien ya había trabajado en Rocky III) para encargarle algunas canciones, y el Estudio, que no quería perder el tremendo envión que a la banda de sonido de su predecesora le insuflaron los hermanos Gibb, los contactó y arreglaron para componer medio soundtrack. Faltaba una historia. 

Papel y pluma en mano, el protagonista de Rambo fue desgranando una trama que ubicaba a nuestro héroe en pleno New York, tirando currículums y audicionando en cuanta fonda estrenase una obra, dando clases de baile a regañadientes, trabajando de mozo por las noches y “noviando” con Jackie(Cynthia Rhodes), una piba que cantaba en pubs y bailaba en segunda línea en espectáculos menores. Hete aquí que una noche, al buscarla tras un show, Tony queda anonadado con la primera bailarina(y no sólo en la faceta artística), Laura(Finola Hughes), una británica que poseía un talento sólo comparable con su arrogancia. Luego de una primera aproximación sin mucho éxito, Manero se las ingenia para frecuentarla y establecer una relación a espaldas de su novia, e incluso conseguir entrar al cuerpo de baile del espectáculo como “soporte”. Obvio, a partir de ahí, la cosa va cuesta abajo: la inglesa lo usa y descarta cual cotonete, Jackie percibe el engaño y toma distancia, y en lo profesional, no va a mejores. Al “tocar fondo”, Tony vuelve a su viejo hogar donde aún vive su madre y ese encuentro le hará sonar la campana de una identidad que estaba comenzando a perder. A partir de allí, el cuento se pone interesante. Resulta que dentro de la coreografía de “Satan’s Alley”, el ambicioso espectáculo que ensayan previo al gran debut, la química entre los primeros bailarines no funciona, cosa que nota y preocupa al director. Es entonces que Tony se anima, envalentonado por el ánimo que Jackie, a pesar de todo le brinda, a proponerse él mismo para el rol protagónico. Esto, evidentemente lo hará interactuar con la odiosa Laura, pero desde otro lugar. La noche del estreno llega y todas las idas y vueltas, amorosas y artísticas, tendrán su desenlace en(y durante) la obra. Mucho baile (movidos y los viejos “lentos”), mucho Bee Gees, coreografías en cámara lenta, calentadores, vinchas y musculosas, primeros planos de gente jóven, grácil y linda, y sí, un argumento simple, pero efectivo. 

Lo dicho, la recepción a la pelicula fue variada pero en general en su momento, negativa. Diversidad que también se destacó en las nominaciones: La canción principal, Far From Over, fue nominada al Globo de Oro y la Banda de Sonido a un Grammy, sin embargo, tanto Travolta como Finola Hughes(Laura) fueron postulados a peor actor y peor actriz secundaria respectivamente. Staying Alive fue un éxito comercial y figuró entre los 10 films más vistos ese año. Hoy, quien rememore ese género en los ochenta no puede obviarla, junto a Flashdance, Dirty Dancing, Footloose, Fama, etc(Nota: Cynthia Rhodes participó además en los dos primeros). En los adjuntos irán un compilado de escenas hilvanadas con el tema principal de Frank Stallone, y en segundo término, el Acto II de Satan`s Alley(música de Vince DiCola, el mismo compositor que un par de años después escribiría el exitosísimo score para Rocky IV). 

Se entiende por placer culposo a aquella actividad que disfrutamos a sabiendas que debería no gustarnos y, por ende, hablaría mal de nosotros. Ahora, si saliste de la sala moviendo las cachas a lo Tony Manero con la música de los hermanos Gibb de fondo, sintiéndote un/a ganador/a, quién puede cuestionarte esa sensación? Porque, después de todo, y pese a quien le pese… de eso se trata ir al cine.

 

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