La necesidad 👽👾

Reseñas generales

En la adversidad que se ha instalado en mi mente y mi corazón, como una sombra persistente, a veces deja entrever destellos de un alma fantasiosa que anhela la libertad salvaje y desenfrenada del psicópata.que nada teme y que todo puede sin la moralidad de la conciencia y los escrúpulos. 

En esos momentos, me sorprendo fantaseando con la posibilidad de retroceder en el tiempo, de alterar un simple gesto, una decisión crucial, y así reescribir por completo el guion de mi destino. Donde tantas veces con el amante de turno me veo siendo la mujer feliz que siempre he querido

Pero la realidad me golpea con fuerza cada mañana, despertándome en este planeta que se siente cada vez más ajeno, rodeada de una realidad que me frustra y me limita. Observo con desazón cómo mi cuerpo envejece inexorablemente, mientras mis únicas "sesiones de ejercicio" se limitan a seguir los movimientos en la pantalla del televisor.
Anhelo, con una intensidad que a veces me asusta, encontrar a un hombre que encienda la llama de mi pasión dormida, que me deslumbre con su intelecto y me haga sentir viva de nuevo. Deseo tantas cosas, y al mismo tiempo, una sensación de vacío me consume, convirtiéndome poco a poco en un ser amargado y sin esperanzas, esperando el siguiente día sin una pizca de entusiasmo, sin saber qué hacer con mi tiempo, con mi vida. Me siento atrapada en una película mal diseñada, donde me ha tocado el papel de la perdedora, la eterna segundona, cuando en mis sueños más profundos siempre me vi como la protagonista hermosa y exitosa, dueña de su propio destino.
Reconozco, con una mezcla de tristeza y resignación, que esta insatisfacción crónica es el fruto de haber admirado a tantos personajes, reales o ficticios, que ahora envidio con una amargura creciente al comparar sus vidas vibrantes y plenas con mi propia existencia, que se me antoja apagada y repetitiva hasta la náusea. La búsqueda del "por qué" y el "para qué" se ha convertido en una obsesión, en preguntas incómodas que resuenan en mi mente cada vez que me miro al espejo, cada vez que intento encontrarle un sentido a esta vida que se me escapa entre los dedos.
Y a pesar de todo, aquí sigo, viendo la televisión como un autómata,  respirando la nicotina que lentamente corroe mis pulmones, y el cafe que,se ha convertido en mi bebida de escape esperando algo o a alguien indefinido, aferrándome a la vana ilusión de que algún día, mágicamente, todo cambiará. Esa es mi vida: una espera interminable sin vivir realmente, un planeta de esperanzas y anhelos que rondan mi alma como fantasmas, sin llegar jamás a materializarse. Me pregunto si algún día encontraré la fuerza para romper este círculo vicioso, para salir de esta película maldita y empezar a escribir mi propia historia, aunque sea tarde, aunque sea imperfecta. Quizás, en el fondo, todavía quede una chispa de esperanza, una posibilidad de redención, esperando ser descubierta en lo más profundo de mi ser.
 

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