Natalie Portman
PersonajesThe Professional" (o Léon: The Professional) es una película icónica que marcó el inicio de la carrera de Natalie Portman y dejó una huella profunda en muchos de los que la vimos en esa época. Yo era un pibe de su misma edad, 12 años, creciendo en un país tercermundista, y fue amor a primera vista. Ver a una chica de mi edad enfrentarse a una situación tan extrema, luchando por sobrevivir, me impactó de una manera que nunca había experimentado. En medio de mi preadolescencia, con todo lo que eso significaba, Mathilda no era solo un personaje: era como la chica ideal.
Era fácil sentirse atraído por su complejidad emocional. Natalie Portman, con apenas 12 años, mostró una madurez y una intensidad que no era común en una actriz de su edad. Mathilda no era una nena cualquiera: tenía esa mezcla de vulnerabilidad y dureza, de inocencia y una sabiduría que parecía adelantarse a su tiempo. Esa combinación resultaba irresistible para un chico como yo, que en esos años buscaba referentes que se salieran de lo común. No era solo su aspecto físico, sino cómo te hacía sentir esa conexión emocional inmediata, porque no se parecía a las chicas que solíamos ver en el cine. Era fuerte, pero también sufría, y eso me hacía querer estar ahí, ser parte de su historia.
Con los años, ese amor platónico no desapareció, sino que evolucionó. Ver cómo Natalie Portman creció como actriz fue como seguir acompañándola en su camino. Desde papeles en Star Wars, que me emocionaron de otra forma, hasta películas más profundas como Closer o Black Swan, ella seguía siendo esa figura fascinante que había conocido en mi preadolescencia. No solo era increíblemente talentosa, sino que también se convirtió en una mujer fuerte, inteligente, y comprometida con temas sociales, alguien a quien admirar no solo por su belleza, sino por su mente y su presencia.
Ese amor platónico de chico de 12 años, que veía en Mathilda a la chica ideal, se transformó en una admiración por una mujer que ha sabido equilibrar su vida personal y profesional, alguien que sigue sorprendiendo con cada nuevo proyecto. Para mí, Natalie Portman no solo sigue siendo una de las mujeres más lindas del cine, sino también una de las más interesantes y completas.
Como adolescente, es inevitable que muchas figuras del cine hayan despertado esos amores platónicos que todos tuvimos en algún momento. Becky ‘La hielera’ (interpretada por Shawna Waldron) en Pequeños Gigantes fue uno de esos primeros flechazos. Su energía y carisma la convirtieron en una de esas chicas que, siendo tan joven, te hacía soñar con vivir una historia como la suya. Luego, llegó Lindsay Lohan en Juego de Gemelas, y no se podía ignorar su carisma travieso y espontáneo, algo que encantaba a cualquiera de nuestra generación. Mena Suvari, en Belleza Americana, con su aire misterioso y su papel lleno de magnetismo, también dejó una marca.
Pero Natalie Portman fue la primera. Ella, con su papel en The Professional, no solo abrió la puerta a ese primer amor platónico, sino que estableció un estándar difícil de superar.







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