La vida de Adèle

Reseñas generales

(ADVERTENCIA, RESEÑA CON SPOILERS A TUTIPLÉN) 

Siempre había pensado que Adèle era la chica del pelo corto y azul, antes de ver la peli pero eso es un detalle sin importancia.

Pues bien, La vida de Adèle es una producción francesa, voy a saltarme al director porque no soy muy de recordar nombres ni mencionarlos a no ser que sean mis favoritos. Pero cabe recalcar que el cine europeo, como ya ha pasado x ejemplo, con Gaspar Noé y su “Enter the Void”, “Climax” o "Love", entre otras, donde también hay escenas muy explícitas de sex0, carece de censuras y eso es justamente lo que lo hace especial. 

Adèle es una chica que gusta a todos y a todas. Tiene ese encanto, esa frescura y juventud nada típicas a cierta edad. Por un lado está insegura y confundida respecto a lo que está empezando a sentir, los cambios que está experimentando, etc. Y por otro, luce siempre bien casi sin quererlo. Con su cabello recogido en un moño, medio despeinado, con los mechones dándole en la cara. Es muy atractiva pero todavía no lo sabe, le quedan muchas cosas aun por descubrir… 

Y tenemos a Emma. Una chica algo más experimentada, que sabe lo que quiere y tiene claras sus metas, gusten más o no. Jamás parece importarle lo que piense la gente, y su peinado lo dice todo: rebeldía y valentía. Eso justo es lo que le falta a Adèle. La espontaneidad se una se ve opacada por la otra. 

Emma queda prendada de ella desde el primer instante, porque le provoca esa ternura, ese espíritu de protectora, también destaca, al ser algo más mayor.

Y Adèle por su parte, siente una irrefrenable atracción por Emma desde el principio… Ambas comienzan una relación al poco de conocerse por puro azar, en un bar frecuentado por gente LGTBI en un momento de lucidez de Adèle, pues ya empieza a sospechar lo inevitable. Lo que ella todavía no sabe es todo lo que viene después. Aunque ambas se aman mucho y sienten una pasión infinita la una con la otra, no es compatible ocultar al mundo algo así. No hay necesidad de avergonzarse. Ay, pobrecita mi Adèle… 

Un momento clave de inflexión es cuando van a cenar a casa de los padres de Adèle. Mientras en casa de Emma todo el tema es tratado con absoluta naturalidad , porque ya saben todo y eso es fantástico cuando sale bien y todo el mundo lo acepta, el temor que siente no obstante, nuestra Adèle, por descubrirse a sí  misma y mostrarse al mundo tal cual es, también está en cierta manera justificado, pues empieza a recibir en el instituto faltas de respeto y conflictos por parte de su grupo de amigas. Todos quieren saber la verdad y Adèle no se siente preparada para eso. Es un tipo de persona que tiende a evadir, y a no querer dar explicaciones, momento que también vemos cuando Emma la enfrenta más adelante, cuando ya viven juntas, y acaba destapando la traición de Adèle a esta con un chico de su trabajo.

Cabe decir que últimamente Adéle había estado dubitativa con Emma, pues había acabado de presenciar lo bien que se llevaba con otra chica en una reunión de amigos. Otra vez surge la falta de comunicación, al igual que en el momento padres y ocultismo. 

Creo que ningún tipo de relación ha de estar basada en el secretismo, y de ser así, esa situación no puede alargarse mucho en el tiempo. El fallo de Emma fue no ponerle las cartas sobre la mesa en el momento oportuno.

El error de Adèle fue lanzarse a los brazos del primer interesado solo porque jamás llega a tener clara su orientación sexual del todo e inconscientemente no deja de sentirse halagada cuando los hombres se interesan por ella…

Falta de comunicación amigas y amigos. Porque esto también pasa y mucho en la vida real y con todo tipo de relaciones, da igual que sea entre heteros u homosexuales. 

Yo misma me he sentido identificada en ciertos aspectos como el miedo al rechazo, al fracaso tanto personal como profesional, el qué dirán, el no dejarse llevar… 

Un final aterrador, que todos odiamos sentir, incluso a veces, peor que la muerte. Sí, se trata de ese instante en el que te das cuenta qué hubiera pasado si volvieras atrás y pudieras cambiar todo y que fuese de otra manera. Esa sensación de vacío… Ese dolor causado por la pérdida. Cuando te das cuenta que has perdido a alguien que te importaba para siempre porque ya no te quiere. Creo que hay personas que te marcan para toda la vida y eso ya no es capaz de borrarlo nadie ni nada… Nisiquiera el paso del tiempo. Siempre te acordarás a esa persona.

Recuerda también mucho a “Call me by your name” donde, en este caso, el protagonista es abandonado después de un tórrido romance de verano con un chico mayor que se echa para atrás en el último momento y decide casarse con una mujer en lugar de seguir sus instintos.

En cierto modo, Emma al final también decide por su bien quedarse en esa relación ya afianzada que mantiene posteriormente con… adivinad, sí. La chica de la reunión. Como si Adèle la hubiera lanzado a sus brazos después de su ruptura. 

Y así acaba todo. Con el color predominante azul, como el vestido que lleva Adèle en la escena final. Como el pelo de Emma. Como el agua en la que se sumerge Adèle poco después de la pelea con Emma. Y muchos más detalles que seguro se me han pasado por alto… Para mí, el azul siempre será el color de la tristeza, la nostalgia, melancolía, soledad, y también paz y tranquilidad. Incluso aunque pase de un tono grisáceo, pasando por el pastel hasta el eléctrico. El azul siempre es y será azul. Como los ojos cristalinos de Emma, en cada mirada que le dedica a Adèle, ya sea de ira o de amor. Blue significa el color azul en inglés, y también para expresar que se está triste. I'm blue, dabadi dabadá, como la canción dance de los años 2000. 

"Call me by your name"

Comentarios 2

J
Juan Villamizar Duran14 de septiembre de 2024
Gracias por tan sentida reflexión, amiga Yolanda. ¡Cuántas verdades en tan pocas líneas!... A eso se le llama talento gracias por tan buena recomendación, la veremos...
Y
Yolanda Abril16 de septiembre de 2024
En respuesta a Juan Villamizar Duran: Gracias a ti! Si quieres saber más sobre mis gustos cinéfilos puedes echar un vistazo en mi instagram @lunabril_fotografia

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