Proyecto Almanac
Aspectos socioculturales1h46min es lo que demora la narrativa en explicarte como la vida es tan alterable como dejar caer un tasa. Esta película muestra como no podemos a veces dismensionar las consecuencias de nuestros actos y de cómo anhelamos un desenlace diferente para todo cuando ya las cosas están hechas.
Nos enseña que al no asumir la responsabilidad de nuestros actos y por intentar cambiar dichos resultados, lastimamos a nuestro alrededor. Finalizando con nuestro propio dolor.
Nuestro protagonista busca la manera de alterar el curso de los hechos ya sucedidos para su beneficio, sabe que es su culpa, una responsabilidad egoísta y superficial que lo lleva a haer todo lo que hace. Algo que todo ser humano tiene por naturaleza.
No es el héroe, tampoco el villano, simple un ser humano frágil y decepcionado de si mismo y por ende de su entorno.
Hace muchos años que ya vi esta obra, en su momento me pareció entretenida y revisando su calificación en otras plataformas, es claro que su desarrollo no es el mejor, más el director y guionistas tratan de darle sentido. Sumando su método de grabación que fue lo que más me llamo la atención. Algo poco convencional y funcional para la ingenuidad juvenil que los personajes expresan durante toda la película.
En cuanto a la cinematografía me recuerda un poco a aquellas películas de aire melancólico y de suspenso de los 2000s.
Todo lo mencionado fueron características que me marcaron, pues tantos años y aún no olvidó el impacto de sus imágenes, de sus personajes y su final.
La película empieza y termina de la misma manera con una secuencia de impacto. Al principio con ese experimento que te deja en jaque para todo lo que se viene en adelante y al final con el protagonista frente al espejo, un viaje del héroe ya realizando si lo comparamos con la teoría filosofíca de Platón. Compleja de analizar, sencilla de ver.
Porque de eso nos habla la película. La vida ante un espectador, ante los demás, siempre la vida de un complejo ser humano será simplemente algo que ver. Personajes secundarios de nuestra propia historia, porque somos egoístas y responsables de nosotros mismos nunca de los demás. Empero, todo cambia cuando él protagonista osea nosotros, vemos que si bien somos personaje principal, los demás también lo son.
Son tan complejos como nosotros mismos, tan complejos que debemos saber que nosotros también somos personajes secundarios en su historia.
Ese el rol que asume al final David. El rol neutral que todos cumplimos. Al verse en el espejo, al vernos en el espejo en la mirada, en la respiración errática, se enfatiza ese cambio brutal y brusco de ver su entorno y así mismo.
Algo de lo que uno no se podrá dar cuenta si lo mira como un final abierto y sin sentido. Una manera muy simplista de ver el mundo en mi opinión, pues David a cumplido, a finalizando ese desarrollo que se llevó a cabo durante la problemática de la narrativa.
Ahora se ve a si mismo como el quien realizó lo correcto en su cambio desesperado, pero necesario de mentalidad.
Algo igual a todas aquellas historias que vivimos fuera de la pantalla llamada cine.


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