Nuestra casa
Reseñas generalesA finales del año 2021 se estrenaba “No mires arriba” del director Adam McKey. Parecía una película más donde los habitantes del planeta Tierra estaban en peligro por el inminente impacto con un meteorito gigante. No es original un argumento donde toda la humanidad está al borde de la destrucción y algún héroe nos salva de semejante tragedia. Sin embargo, lo que podría leerse a simple vista como cine catástrofe fue tomando el carácter de una comedia, tragicomedia, o parodia con cierta analogía metafórica a la reciente pandemia de Covid en el año anterior (2020) por esa posición que se volvió tan extrema de creer o no creer en la enfermedad. Creer o no creer, ciencia o no ciencia, verdad o posverdad.
Ninguno de los géneros o etiquetas mencionadas le hacen honor a la que considero una de las películas más brillantes de la historia del cine. Exagerado?… Para los que la aman seguro que no.
Me llevo bien con la idea de considerarla un documental crudo y visceral. Un fresco de pinceladas perfectas llenas de realidad. Una foto instantánea de un presente con futuro incierto. Ahora, cuál esa realidad o esa verdad que convertiría mágicamente una película divertida y entretenida en un documental?…
Pues en mi opinión es la incapacidad de la humanidad de revertir su propia destrucción. Precisamente porque no se está haciendo nada, absolutamente nada, para cambiar un modo de producción y de consumo que frenen el Cambio Climático. No vemos lo que no queremos ver. O preferimos creer con lo que nos llevamos bien?
Ese es el mensaje claro y exacto de la película: no necesitamos un meteorito para que destruya la Tierra, nos alcanza y sobra con el imperio reinante de la estupidez humana. En vez de destruir aquello que pone en riesgo la vida en la Tierra, aparece la lógica de extraer los valiosos minerales del meteorito.
Así vivimos actualmente millones y millones de seres atravesados por las distintas lógicas económicas y racionalidades geopolíticas, pero todas coinciden en una misma dirección: un modo de producción agotado y que nuestro planeta Tierra, el único que tenemos, la única casa en donde podemos pensar en la continuidad de la vida de todas las especies, se está destruyendo. Sucede delante nuestro y no lo vemos. No lo queremos ver.
Lo que sí vemos a diario son los medios de comunicación, las plataformas de streaming, respiramos con el celular todas nuestras horas, nos saturamos de información. Dios Hiper: hiperconectados, hiperestimulados, hiperdesinformados. Mientras los glaciares y los polos pierden masa de hielo, se derriten en forma lenta, pero segura.
Alguien se salva?… En la película aparece una suerte de salvación del Poder a la vanguardia tecnológica, pero extremadamente frágil y relativa. En la realidad no creo que les importe mientras sigan siendo poderosos hasta el último minuto de sus vidas. Después de todo no tiene mucho sentido. Por qué alguien querría salvarse habiéndose destruido el planeta Tierra?…
Gracias a “No mires arriba” sentí que no estaba terriblemente solo. Que otros también creen que hay que redefinir el concepto de Progreso, Civilización, Inteligencia, Tecnología y Ciencia. Hay que redefinirlos y reorientarlos. Porque sus viejas definiciones enciclopédicas no sirven para salvar nuestra casa a tiempo.


















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