Chasing Sunsets
Reseñas generales
- Háblame Goose - le susurras al vacío pero solo acude el silencio. Solicitud denegada capitán, lo sentimos mucho, inténtelo más tarde.
Te llamas Pete Mitchell alias 'Maverick' y te has convertido en un viejo lobo de estepa montado en su motocicleta. Pero relaja que aun brillas como piloto de la armada de los Estados los Unidos. El 'Goose' que ya no habla (no puede) solía ser tu mejor amigo. ¡Y vaya amigo! But he's gone bro, shit happens… ¿Qué le hacemos?.
Así las cosas a quince minutos de iniciada esta joya narrativa llamada ‘Top Gun 2’ a la que volvería como posesa, cada que las urgencias mundanas me den ventaja. La secuela ha sido hermosamente rodada 36 años después de su primera entrega, allá en la lejanía Technicolor de los ochentas.
Cuenta la leyenda que Goose, inclusive a tres décadas de su infortunado deceso en un accidente aereo, todavía tiene a algunos de nosotros - fanáticos hipersensibles - incapaces de superar su viaje al arcoíris de los aviadores. Si yo la primera de esos, 'Maverick' (Tomcito Cruise) el segundo, para extenderle justicia al caballero.
El gran Goose, ladies and gentlemen, único todopoderoso capaz de edulcorar la explosiva mezcla de gasolina con testosterona que era el niñato majadero de Maverick en ‘Top Gun 1’. Goosy señores, personaje refrescante y efervescente en una trama rebalsada de pilotos endiosados, muy machotes ellos, de seguro compitiendo para probar quién la tenía más grande. Entiéndase 'Destreza' (Not your dirty mind).
¿Cómo no amarlo si era un tipazo a tiempo completo? Le abrazo mentalmente mientras escribo para él, sentada en el sofá más hipster e incómodo de todo Starbucks. Goose y yo -hazte a un lado un segundo ‘Mav’- nos imagino sincronizando chapoteos, yo sobre el teclado de mi laptop, él sobre las teclas del piano en algún levitante y etéreo bar del más allá, entonando así todo buenorro y contento, su máxima 'Great balls of fire'.
Me he rehusado seriamente a dejar a Maverick solo con su angustia. Y si a él se le ahueca el alma al recordarlo mi solidaridad rebasa la empatía y se baila un tango con la penuria - ¡Oh Capitán, mi Capitán! - Es un contrato que firmé sin leer la letra chiquita y que como muchos otros firmados en películas magistrales, me mantendrán en cierto estado contemplativo lo que dure mi travesía sobre ésta orbe a la que algunos despiertos llaman Gaia.
¿Será que hay bajas en la pantalla que no vencemos fuera de ella por ser un dolor que resuena con otro? uno verdadero y aun palpitante. El eco sordo mudo que imprime la huella de la muerte en su alcance. La remembranza de una herida abierta que ni los buenos tiempos sutura; lo símil a una pérdida con nombre propio, aquí abajo, aquí adentro, en el rocoso boulevard of the broken dreams.
Apuesto a que todos tenemos un 'Goose' en nuestras vidas. Uno que se nos fue muy pronto. Y sabes que se torna una pequeña tortura pues la muerte lava todos sus defectos, enjuaga sus errores, centrifuga cada desacierto dejándolos hermosos y perfumados. Simplemente perfectos. 'Háblame Goose' y déja que me empeñe en lo ligero antes de anclar en lo profundo ...talk to me my friend... te prometo que una noche así, de la nada, dejaré de recrear conversaciones que ya nunca tendremos, abrazos imposibles de darnos. Aceptar y continuar. Pero no será hoy My friend, not today. Esta noche charlaremos de lo lindo cuando me duerma y vayamos como un haz de luz, persiguiendo atardeceres. Me lo debes.
'Top Gun 2' no es una película, es un pinche shot de adrenalína melancólica después de haberte bebido un 'For loko' seco y volteado (el de sandía si eres juicioso).
Una cinta que presiona con el codo el botón rojo de lo efímero, la alarma estridente de lo fugaces que somos para el Universo. Lo esquiva e huidiza que puede ponersenos la vida sabiendo que la única mano insobornable es la del tiempo.
Nos vemos del otro lado, campeón.




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