Sin tanto riesgo

Reseñas generales

Como si hubiera sido concebida para responder al Desafío Peliplat de este mes, Profesión peligro propone acción, una pareja icónica y hasta un animal en un rol importante, y en general cumple con lo que propone, aunque con algunas deficiencias y otros tantos excesos, redondeando un producto agradable y simpático pero que podría haber llegado más lejos.

 

Basado en una serie no tan recordada de los '80 (un punto de partida que se parece bastante a una excusa), el nuevo trabajo de David Leitch representa una absoluta continuidad con su obra previa, una suma de secuencias de acción bien coreografiadas con toques de humor muy autoconsciente, escudado muchas veces en exceso en la auto parodia. En este caso se suman enredos propios de la comedia romántica más convencional (en lo que probablemente sea el punto más flojo de la propuesta).

 

El siempre eficaz Ryan Gosling es Colt Seavers, un doble de riesgo (como el propio director) que vuelve a los sets tras reponerse de un accidente para afrontar una ambiciosa producción de ciencia-ficción apocalíptica rodada en Australia. El verdadero motivo de su  regreso es reconquistar a Jody Moreno, camarógrafa devenida directora debutante, pero la desaparición de la estrella principal del film (un infumablemente exagerado Aaron Taylor-Johnson) dispara una trama de suspenso en la que nuestro working class hero debe investigar todo lo que rodea ese misterio, contra-reloj. Y por supuesto esto complica seriamente sus posibilidades románticas. 

Un doble de riesgo en acción

El problema principal de este esquema es que Gosling brilla en todas las áreas pero no está tan bien rodeado, no tanto por falta de talento (Emily Blunt hace lo que puede, que es bastante, con su desdibujado rol en segundo plano, el resto parece no esforzarse tanto) sino por lo esquemático del diseño de personajes, que básicamente repiten un único modelo en cada intervención. Las escenas de acción, en cambio, funcionan por su física y por su química, sin tanto efecto digital, y eso se agradece. Y allí sí aparecen algunas ideas no tan usadas. En esto se nota claramente el origen del director. El único riesgo, menor, que esto conlleva es el de encadenar demasiadas secuencias de acción juntas, lo que puede llegar a cansar al final.

La cuota de romance

Pero Colt Seavers lo puede todo. Su único punto débil parecería ser el mismísimo destino, pero él sigue adelante con una fe contagiosa, porque sabe cómo caer y levantarse. Un perro francés termina siendo su único aliado importante.

 

Hasta la propia idea (canchera) de sostener a la vez una especie de canto de amor al cine (industrial) y una parodia que exponga sus vicios y caprichos ya parece demasiado trillada y se vuelve cliché. La idea posmoderna de reírse de uno mismo tiene algunos límites. 

 

Sin hacer spoilers sobre la trama se puede adelantar que hacia el final, entre créditos y algunos cameos que tampoco sorprenden se pueden ver algunos momentos del making-off que terminan siendo lo más sincero, lo menos impostado de todo este asunto, y que sí funcionan como verdadera exaltación de la nobleza del oficio. 

Una pareja que quizás sea más icónica que la protagónica

Este proyecto largamente cajoneado se ha concretado tras 14 años de espera, con muchas idas y vueltas, y varios potenciales protagonistas, entre ellos Tom Cruise y Nicolas Cage. El azar intevino cuando se hizo inviable otro film de Leitch que iba a protagonizar Will Smith, y esta vieja idea revivió de una cachetada.  

 

Sobre el director

 

David Leitch nació en Wisconsin, Estados Unidos, en 1975. Especialista en Kung Fu, comenzó su carrera como doble de acción, cumpliendo ese rol para Brad Pitt en cinco oportunidades y para Jean Claude Van Damme en dos ocasiones. En el 2014 fue el co-director de la primera película de John Wick, junto a Chad Stahelski, quien estaría a cargo de las otras tres entregas de la saga (y, probablemente contra todo pronóstico, logró un resultado notable con la belleza visual de John Wick 4). Luego Leicht formaría parte de otra saga exitosa al dirigir Deadpool 2 en 2018, y su increíblemente más absurda reversión Había una vez un Deadpool del mismo año. También fue responsable de un corto y un video musical con el mismo personaje.

 

Su mejor obra hasta la fecha es Atómica (2017), protagonizada por Charlize Theron, revisitando el cine de espías con cierta distancia irónica que no se excede en la parodia y con notables escenas de acción, incluyendo un extraordinario plano secuencia de más de diez minutos. Luego llegaría Rápidos y furiosos, Hobbs & Shaw (2019), en otra colaboración en una saga exitosa, en este caso es un spin-off que no he visto (y no tengo apuro).

 

En la misma línea de todos su trabajos, intento de lograr un tanque pochoclero que incluya su propia parodia, llegaría, en 2022, Tren bala, con su amigo Brad Pitt, algo de estética de manga para ambientarse en Japón y un mejor Taylor-Johnson en modo Guy Ritchie, pero la apuesta por la comedia en primer plano, relegando la acción a situaciones y movimientos más propios de Jackie Chan no terminan de cuajar, como sí había sucedido en Deadpool, probablemente gracias al enorme talento cómico de Ryan Reynolds.

 

Una referencia olvidable

 

The fall guy, conocida en Argentina como Profesión peligro, fue una serie de TV emitida de 1981 a 1986, con 5 temporadas y 113 episodios, y protagonizada por Lee Majors (el recordado hombre Nuclear) y Heather Thomas. Ambos cumplen con forzados cameos al final. Trata sobre un doble de riesgo que por las noches trabaja como caza-recompensas y fue creada por Glen Larson, responsable de grandes (y mayores) éxitos de la TV de esa década como Galáctica y El auto fantástico.

 

Cine autoconsciente

 

He mencionado previamente el término autoconsciencia y vale la pena insistir un poco más con esto. Según Ángel Faretta, en la década del ´70 el cine llega a su fin, pero esto no significa que termina o muere sino que cumple con su finalidad, con su objetivo de terminar de imponerse como arte mayor. Es un momento de crisis en donde lo que sí está muriendo es el viejo sistema de estudios, también están muriendo o llegando al final de sus carreras los grandes directores de esos estudios, como John Ford. Hay además una batalla perdida del cine con la televisión. Y nuevos directores llegan demostrando que saben, en general, y qué saben, en particular. Una generación de notables creadores cinéfilos y neoclásicos, sobre todo en el cine norteamericano, que perduran hasta nuestros días (Cóppola, Frankenheimer, Scorsese, Spielberg y De Palma, entre muchos otros).

 

Conciencia es entonces, en principio, saber que se sabe y autoconsciencia es saber, a la vez, qué es lo que se sabe. Ya no se trata tanto de reflejar un tema sino de ver como el cine mismo ha reflejado ese tema.

 

Pero todo esto conlleva también a una mayor responsabilidad, y por lo tanto un mayor riesgo de quedarse en el umbral de una autosuficiencia que deja de plantearse las cosas. Un riesgo que el cine de Leitch no pretende correr en ningún momento, y esa pose canchera del que se basta a si mismo termina operando como su propio doble de riesgo.

Comentarios 11

A
Ana Maria Cano15 de agosto de 2024
Excelente reseña de F. Herrera.❤️
M
María Rosa Trejo1 de junio de 2024
Muy bueno!
A
AngelesA1 de junio de 2024
Minucioso registro del material. Muy bueno.
A
ana rita pagura alegria28 de mayo de 2024
Si lleva a plantearse tantas cosas
A
ana rita pagura alegria28 de mayo de 2024
Y pensarlo más como desafíos....
A
ana rita pagura alegria28 de mayo de 2024
Y pensar en el.cine como autoconciencia, lo que provoca despierta tamaño desafío! Gracias Fernando
E
Elena Massat27 de mayo de 2024
Me encanta la exhaustividad de las reseñas de este crítico
A
ANA RODRIGUEZ OTERO27 de mayo de 2024
Me ha convencido para verla!!!
S
Susana G Baumann27 de mayo de 2024
Las reseñas de Fernando no solo te describen un enfoque posible y pertinente del film pero también el contexto de la producción, lo cual hace más interesante el análisis para que el lector tenga una visión crítica y amplia.
R
Roberto Luis Reano Brunazzi19 de mayo de 2024
Excelente!!!
M
Mónica Graciela Nicolau18 de mayo de 2024
Interesante nota. Me aclaró panorama cine de acción. Me gustó cómo relaciona en el comienzo los tres temas del concurso actual con la película en cuestión.

De este autor