Balto: ¡Recordando a un héroe!
Reseñas generales
Mientras las últimas luces del pueblo se apagaban, el viento ártico azotaba fieramente, extinguiendo toda esperanza de aquellas familias que aguardaban la llegada del ansiado medicamento. Esa noche la tragedia también hubiera castigado con furia, pero desde lejos se escuchó un aullido milagroso y la ilusión iluminó cada casa. Balto junto con la jauría, en una travesía heroica llegó con el trineo y la salvación para todos los niños. “Un perro no puede hacer este viaje solo, pero un lobo tal vez sí"
La película animada Balto “la leyenda del perro esquimal”, dirigida por Simón Wells, son de esas producciones que habremos disfrutado de pequeños y no nos hemos cansado de verla. Enamorados por ese perro mitad lobo, que, marginado por su misma especie y personas, termina ganándose el respeto de todos a puro sacrificio.

El film rescata el concepto de la literatura mítica “el camino del héroe”, donde nuestro protagonista se embarca en una aventura que lo cambiara para siempre. Así como Ulises debe afrontar varios desafíos para regresar a Ítaca en “La odisea”, Balto ha de afrontar sus propias dificultades: ya sea enfrentándose a un oso, peleando con el líder de la manada, Steele y luchando con las adversidades del clima invernal.
Cada paso que da Balto lo acerca más a la redención, pero a lo largo de su historia hay un punto de quiebre, donde pase lo que pase, su camino ya está destinado al triunfo. En el momento que cae por el acantilado con la medicina, junto al cansancio físico y la disolución de no poder guiar a la manada al pueblo, esto lo obliga a casi desistir, pero el espíritu del lobo aparece frente a sus ojos recordándole que él no es un perro ordinario y que lleva sangre de un animal salvaje. El aullido nace de su cuerpo y acepta finalmente su esencia, de la cual había renegado.

No hay que olvidar algo importante, que las hazañas de nuestro amigo, están motivadas por la relación que tienen con una de las niñas enferma, Rosy, que es una de las pocas personas que le muestra verdaderamente cariño y no lo desprecia como los demás. De esta manera refleja ese inquebrantable vinculo que formamos con nuestras mascotas y que ellos sienten, sufren o se alegran con el estado de nuestra presencia.

La película nos invita a pasar un grato momento, con escenas conmovedoras y hasta humorísticas con la presencia de los hermanos osos polares y el pato Boris, que representa ese ser paternal para Balto. Es sentarse, poner play y recordar uno de los primeros héroes que tuvimos de chico.

Por último, no voy a dejar de lado que la película esta inspirada en hechos reales, donde los habitantes del pueblito Nome en 1925 estaban sufriendo de una epidemia de difteria y la única manera de que llegarán las vacunas era por transporte en trineo. Balto lideró el último tramo de la caravana de mushing que recorrió 1.085 kilómetros en cinco días y medio.
Tampoco hay que dejar de lado que está hazaña no se hubiera logrado sin la presencia de Togo, otro de los perros guías que fue el líder de la cuadrilla en el camino más largo y complicado del tramo. Si bien en un principio no fue muy reconocido, el tiempo le dio su lugar y también salió su propia película que la analizaremos ¡si así lo desean!






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