'The Flash' Review: Un espectáculo hecho con mucho corazón
Reseñas generales
POR JERÓNIMO CASCO
JUNIO 17, 12.15 PM | UTC-GMT -3
THE FLASH REVIEW: UN ESPECTÁCULO HECHO CON MUCHO CORAZÓN
La primer película en live-action del velocista escarlata se suma a la tendencia del planteamiento del multiverso en el reinicio de DC Studios, o posible fin de la era del DCEU.
Si bien no se sabía cuál sería el rumbo de esta película debido a su infinita cantidad de cambios, cancelaciones, reescrituras de guion, reshoots y demás, se puede decir que sale victoriosa.
The Flash no es una obra maestra del cine, ni del cine de superhéroes, pero es una película hecha con mucho corazón, respeto y cariño por los cómics. Y por favor, que entretenida que es.
El director Andy Muschietti le impregna una enorme bocanada de aire fresco a un universo cinematográfico que parecía volverse demasiado oscuro, serio, y sin rumbo. Entiende los códigos del espectáculo cinematográfico con un calibrado balance entre el drama, el humor y la épica.

¿DE QUE VA LA PRIMER PELÍCULA DE FLASH?
Parcialmente inspirada en el cómic Flashpoint publicado en el año 2011 y escrito por Geoff Johns, la historia narra los hechos que suceden a La Liga de la Justicia de Zack Snyder (2021) donde Barry Allen aka Flash establece una relación con Bruce Wayne como su compañero en la misión por reestablecer el orden y promover la paz.
En este contexto Barry se encuentra emocionalmente susceptible ya que el juicio a su padre por la muerte de su madre está por finalizar, y no existen muchas chances de evitar la condena.
Pero es en ese odio donde Barry emprende un viaje que le permite viajar en el tiempo, y es en ese inesperado halo de luz donde decide hacer algo al respecto para poder recuperar a su madre, a pesar de las advertencias de Bruce.
Pero no todo sale como se lo esperaba, termina en otro universo donde su madre está viva, su padre no está en la cárcel, pero prácticamente todo lo demás ha cambiado: los metahumanos ya no existen, Batman está retirado ya que Ciudad Gótica es un lugar seguro y Michael J.Fox no es Marty McFly en Volver al futuro. ¿Algo más? Si, se topa con su versión más joven que resulta ser un completo desastre.

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The Flash es una película espectacularmente equilibrada, divertida y emocionante. No se toma demasiado en serio a si misma al contarnos el espectáculo en si, y ese es su gran acierto, por que detrás de todo el circo, el fanservice y la nostalgia impregnada en esta obra, se esconde un poderoso mensaje sobre cómo podemos salir adelante sin dejar que nuestras heridas y tragedias nos definan.
Es ahí donde da en la tecla. No pretende ser algo reflexivo de manera exagerada, pero es consciente de que toda historia debe trasmitir algo de interés para poder enganchar al público.
Me encanta la manera que tiene Muschietti de mostrarnos las relaciones familiares y las amistades, en ese sentido tiene un tacto y una sensibilidad que recuerdan a las películas más alegres de superhéroes como Superman de Richard Donner o para ponernos más modernos, los Guardianes de la Galaxia de James Gunn. No por algo el mismo James lo quiere en su universo con la reciente noticia de que Andy será el director de la próxima versión de Batman llamada The Brave and The Bold.
Todo se siente orgánico y no forzado, como los cameos, que son introducidos en el momento justo, destacando principalmente la vuelta de Michael Keaton como Batman: uno que marcó infancias, adolescencias, y un antes y después en el cine de superhéroes.
Lo mismo pasa con Ben Affleck, que a pesar de tener una corta intervención, desborda un carisma y simpatía mucho más palpable que en el universo creado por Zack Snyder.

Por su parte, Ezra Miller entrega una soberbia doble actuación repleta de momentos divertidos, genuina emoción y un profundo respeto por la figura de Flash. Un sutil arco de personaje que demuestra la capacidad de dirección de Muschietti para este tipo de historias.
Y la introducción a la cinta de Supergirl interpretada por Sasha Calle fue realmente abrumadora. Esa mujer parece haber nacido para el papel. Brutal, poderosa y una real kryptoniana.
Pero no todo es color de rosas en The Flash. Hay un par de aspectos que definitivamente pueden sacar de la experiencia a algunas personas.
Principalmente el CGI. La realidad es que esta película se atraso durante tanto tiempo que era un milagro que no tenga errores, pero los hay. Los efectos especiales en algunos momentos son horrendos, y a su vez influyen en lo que sería el segundo aspecto que flojea un poco: el montaje, algo que a simple vista puede no notarse pero que si se piensa un segundo tiene sentido. Los cortes son más rápidos de lo normal, y eso es porque sabían que algún efecto estaba quedando mal.
Como buen cinéfilo optimista opté por el hecho de que este aspecto no influya en mi gusto por esta película y mi experiencia, que fue realmente satisfactoria. Hace mucho no la pasaba tan bien en una película de superhéroes.
Todavía no está definido adonde nos va a llevar The Flash respecto al futuro de DC. Pero si de hay algo estoy seguro es que este es uno de los caminos más apropiados que podrían haber elegido.
CONCLUSIÓN:
The Flash definitivamente no es la obra maestra que intentaron vender en toda la campaña de promoción, pero si es un claro ejemplo de que con una buena dirección, una historia solida y respeto por el material original se pueden tener grandes resultados.
PUNTAJE: 8 de 10
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Superman aterrizó en Asgard buscando al culpable de la devastación en la Tierra, guiado por información errónea. Al enfrentar a Odín, quien lo esperaba frente a los portales de su reino, una tensión invisible se desató. El dios vikingo, con su lanza Gungnir en mano, lanzó una advertencia solemne.
Superman: "¡Odín! Sé lo que has hecho. No puedo permitir que sigas destruyendo mundos."
Odín: "Mortales y sus malentendidos... No soy tu enemigo, hijo de Krypton. Pero si insistes, te mostraré el poder de los dioses."
Superman no dudó. Con velocidad
inhumana, lanzó un golpe directo al rostro de Odín, quien apenas lo sintió, desviándolo con su lanza. El kriptoniano se alejó, desatando un aliento helado que cubrió el campo de batalla. Pero Odín, con un movimiento de su mano, disipó el hielo con un simple hechizo.
Odín golpeó el suelo con su lanza, enviando una ráfaga de energía mágica hacia Superman. Aunque el Hombre de Acero pudo esquivar gran parte, una parte de la energía le alcanzó, causando un dolor inusitado en su cuerpo.
Superman (internamente): "¡Magia! No esperaba esto..."
El choque se intensificó. Superman volaba a la velocidad de la luz, golpeando a Odín con puñetazos que partían la tierra, cada impacto hacía temblar Asgard. Sin embargo, Odín resistía, sus milenios de experiencia en combate le permitían leer cada movimiento de Superman. Con cada golpe, Odín contrarrestaba con ataques precisos y brutales.
Superman lanzó su visión de calor al máximo poder, incinerando los alrededores, pero Odín, utilizando su magia, conjuró un escudo que absorbió el ataque. En un movimiento rápido, el dios lanzó un rayo mágico que atraves el pecho de Superman, haciéndole caer al suelo.
Odín: "Eres poderoso, pero eres joven e inexperto frente al poder de los dioses. Tu debilidad a la magia será tu perdición."
Superman se levantó, golpeado y cansado, pero no derrotado. Se lanzó de nuevo hacia Odín, esta vez cargando hacia él con toda su fuerza. Los dos intercambiaron golpes que quebraban montañas. Cada puño de Superman parecía llevar el peso de un mundo, pero Odín, con cada golpe, respondía con magia devastadora y habilidades de combate tan finas como antiguas.
Finalmente, Odín usó un hechizo que atrapó a Superman en cadenas mágicas debilitándolo. Superman intentó liberarse, pero la magia lo estaba drenando.
Odín (sereno pero firme): "Admítelo, kriptoniano. Has combatido bien, pero tu juventud y tu falta de comprensión sobre la magia han sellado tu destino."
Con un último esfuerzo, Odín desató una tormenta de relámpagos divinos. Los rayos atravesaron a Superman, debilitándolo por completo. Superman, exhausto y dolorido, cayó al suelo.
Odín: "La batalla termina aquí, no por tu falta de poder, sino por tu falta de sabiduría."
Odín, con dificultad evidente, se acercó al cuerpo derrotado de Superman. Aunque la victoria fue suya, el dios reconocía la formidable resistencia de su rival.
Odín: "Eres digno de respeto, hijo de Krypton. Pero hoy, has aprendido que la fuerza no es lo único que gana guerras."
Superman, consciente de su derrota, asintió débilmente mientras la visión se le nublaba. Odín, demostrando compasión, curó sus heridas con un último gesto mágico, sellando así una tregua basada en el respeto mutuo, aunque la batalla había sido feroz.
Desafío cinéfilo.