Tiempos de ilusión

Tiempos de ilusión (2026)★ 7.2/10

Just an Illusion

FR · 116 min · 10 de abril de 2026

  • Comedia
  • Drama

Dirección: Olivier Nakache, Éric Toledano

Guion: Olivier Nakache, Éric Toledano, Nathalie Hertzberg

Un niño de 12 años en el suburbio de 1985, París, navega por la vida entre su hermano mayor y peleando a los padres mientras lidia con identidad, amistad, amor y comprensión de por qué los adultos parecen perdidos.

Reparto y equipo

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Reseñas

TTomás Romero Luisi10 de octubre de 2026
Una coming of age ambientada en los ochenta tiene grandes probabilidades de ser torpe en sus funciones, una torpeza ligada a la eficacia con la que se puede desempeñar elementos cinematográficos en este tipo de películas. En este caso la película, que por cierto cuenta con un guión sólido en su estructura y en sus chistes pero cuenta con una dirección aún mejor, logra ser operativa con su forma hasta el final, en ningún momento pierde la condición de coming of age en los ochenta pero sin embargo en ese terreno preestablecido, se mueve con mucha soltura. El retrato de la familia de clase media francesa completamente disfuncional es tragicómico de principio a fin y es una familia con la cual el espectador empatiza con todos. Si bien hay un detenimiento mayor en la vida de Vincent (Simon Boublil), el niño protagonista, con los breves avistamientos de las vidas de los demás integrantes así como con el resto de los personajes, los directores logran condensar un universo vasto en un pequeño perímetro. El ya mencionado personaje de Vincent es interpretado por un actor en su primera adolescencia y la actuación es magnífica, de hecho lo considero el más gracioso en todo el filme, así como su relación con Anne-Karine (Jeanne Lamartine) donde la afinidad química que tienen ambos actores es espectacular y donde un espectador adulto puede sentir un tipo de empatía universal a pesar de estar viendo a dos adolescentes. La dirección de actores en general es admirable ya que creo que saca lo mejor de todo el elenco porque todos los personajes que aparecen en pantalla tienen su gran momento que excede solo al guión y se hace evidente por la gran hazaña de estar bien dirigidos.